Es noticia
Menú
'Centauros del desierto': viajamos a Monument Valley, el lugar donde se rodó la película favorita de Spielberg
  1. Estilo
  2. Ocio
70 ANIVERSARIO

'Centauros del desierto': viajamos a Monument Valley, el lugar donde se rodó la película favorita de Spielberg

La obra maestra de John Ford acaba de cumplir setenta años, puede verse a través de AMC Western y sigue siendo la mejor representación audiovisual que se ha hecho jamás de un lugar mágico situado entre Utah y Arizona

Foto: Fotograma de 'Centauros del desierto' en el que se contempla la inmensidad del Monument Valley. (Warner)
Fotograma de 'Centauros del desierto' en el que se contempla la inmensidad del Monument Valley. (Warner)

En marzo de 1956, cuando se estrenó Centauros del desierto, Hollywood estaba más pendiente de las épicas Gigante o La vuelta al mundo en 80 días. Las dos superproducciones fueron, de hecho, las que triunfaron en los Oscar de aquel año, logrando los de mejor dirección y mejor película respectivamente.

El western de John Ford sobre un hombre taciturno, de pasado racista y confederado, que se pasa años buscando a su sobrina raptada de pequeña por los indios, está considerado la catedral de ese género hoy en día. Una consideración que no deja de aumentar con el paso de los años, las lecturas mesiánicas sobre su personaje principal y la belleza de sus fotogramas.

placeholder El plano con el que comienza 'Centauros del desierto'. (Warner)
El plano con el que comienza 'Centauros del desierto'. (Warner)

En su momento, esta adaptación de la novela de Alan Le May fue, únicamente, 'otra del Oeste'. Ni por asomo tuvo la consideración que ha tenido después, cuando personalidades como Steven Spielberg la han definido como su película favorita entre las miles que han visto a lo largo de su vida.

Martin Scorsese también declaró que había sido su referencia principal a la hora de llevar a la pantalla el guion de Paul Schrader para Taxi Driver.

Como el Ethan de John Wayne en la película de Ford, el Travis interpretado por Robert DeNiro también podía verse como un adalid del fascismo. Solo si uno ve ambas películas con estrechez de miras y sin tener en cuenta un subtexto mucho más rico de lo que parece a primera vista. Los dos personajes son, al fin y al cabo, seres rotos que eligen el odio a lo diferente como forma de supervivencia.

placeholder Wayne en 'Centauros del desierto'. (Warner)
Wayne en 'Centauros del desierto'. (Warner)

Los estudiosos de la cinta, que también inciden en la peregrinación homérica del viaje de Ethan (de ahí que el título en castellano sea mucho mejor que el The Searchers original), se han multiplicado con los años. Y parte del éxito de una película que hasta se ha restaurado en 4K es el de su paisaje, ese Monument Valley que sigue perenne en Arizona, como si el tiempo no hubiese pasado por él. Un lugar casi onírico que cuesta creer que exista en el crudo mundo real.

Un lugar turístico (pero no tanto)

placeholder El Monument Valley en agosto de 2025. (Jose Madrid)
El Monument Valley en agosto de 2025. (Jose Madrid)

Cuando el que firma este artículo viajó hasta allí, en el verano de 2025, pudo comprobar que, efectivamente, las horas se han detenido en aquel paraje de Arizona. Al ser parte de una reserva de los indios navajos, el lugar, situado en la frontera norte de ese estado con Utah, no posee carreteras adornadas por farolas ni hoteles espectaculares que hayan atraído a un turismo masivo. No se ha convertido, afortunadamente, en un servil parque de atracciones.

De hecho, y como ocurría en el recorrido motero de Easy Rider o en la carrera de Forrest Gump, dos cintas en las que también aparece, llegar hasta allí no es nada fácil.

placeholder El lugar, tal y como se ve en 'Forrest Gump'. (Jose Madrid))
El lugar, tal y como se ve en 'Forrest Gump'. (Jose Madrid))

Si se llega en plena noche (lo más recomendable es dejarse caer por allí al atardecer y contemplar un espectáculo natural digno de cualquier síndrome de Stendhal) es más que probable que uno se tope con algún animal salvaje en mitad de la carretera.

En pleno día, lo que sí podemos disfrutar como turistas son varias visitas guiadas por indios navajo. Ellos, expertos en el tema, conducen, a través de lugares recónditos, los carritos de golf en los que van explicando las particularidades y el alma del lugar, con algún canto nativo y otras sorpresas muy bienvenidas. Un verdadero lujo para sentir, en primera persona, la magia del Far West y de un entorno que parece de otro planeta.

placeholder Vista del lugar en plena mañana. (Jose Madrid)
Vista del lugar en plena mañana. (Jose Madrid)

Y para los más incautos, otra advertencia: por mucho que les llame la atención la arena rojiza del lugar, está terminantemente prohibido cogerla, aunque solo sea un puñado.

También por respeto a los nativos que aún controlan el lugar, no se puede pedir alcohol en sus poquísimos restaurantes. El alcohol es el símbolo del exterminio y la injusticia que las tribus sufrieron cuando el hombre blanco llegó hasta aquí por primera vez, en aquella literaria aventura de los pioneros del Oeste.

El respeto hacia los navajos sigue presente en cada kilómetro. Pese a que el cine ha convertido al Monument Valley en uno de los lugares más turísticos de Estados Unidos, este espectacular enclave solo posee dos hoteles para alojarse y su diseño hace que estén perfectamente integrados en el paisaje.

De Harry Goulding a John Ford

placeholder John Wayne en la cinta. (Warner)
John Wayne en la cinta. (Warner)

Uno de los dos hospedajes, el más antiguo, es un conjunto de bungalows llamado Goulding's Lodge, que recibe su nombre en honor a Harry Goulding, el comerciante de ovejas que se estableció allí a principios de la década de los 20 del pasado siglo y ayudó a popularizar el lugar.

Fue él el que viajó a Hollywood para conocer al mismísimo John Ford. La razón fue simple: los años de la Depresión fueron, al igual que para el resto del país, muy duros para los navajos que vivían allí.

placeholder Un plano de 'Centauros del desierto'. (Warner)
Un plano de 'Centauros del desierto'. (Warner)

También víctima de la situación, Goulding se gastó el poco dinero que tenía en coger un tren hasta California en 1939. Su objetivo era entrevistarse con el director, que por entonces preparaba La Diligencia, la cinta que devolvería el western a un lugar privilegiado, alejado de la serie B y las historias de derribo.

Aunque Ford fue escéptico al principio, y más si cabe teniendo en cuenta que la mayoría de producciones de la meca del cine se rodaban en estudio, un viaje al Monument Valley lo acabó por convencer del todo. Sería el paraje idóneo para filmar su historia sobre unos pasajeros que viajan en una diligencia que, paradójicamente, es asediada por los indios. La mala fama de aquellos que atacaban a los blancos, aunque la película refleje las miserias de todos estos.

placeholder El Monument Valley, tal y como aparece en 'La Diligencia'. (Filmin)
El Monument Valley, tal y como aparece en 'La Diligencia'. (Filmin)

En la vida real, y como mostraría en films suyos como El Gran Combate, Ford fue uno más entre los navajos. Lo fue desde aquel rodaje y hasta el último. Gracias a películas como Pasión de los Fuertes (1946), Fort Apache (1948) o La legión invencible (1949), aquel espacio de geometrías imposibles y estructuras surrealistas fue una prolongación de su sensibilidad; el lugar que serviría de metáfora para los miedos y la emoción de muchos de sus personajes.

El alma de Ethan Edwards

Si el viaje hasta el Monument Valley sigue siendo costoso hoy en día, echando unas cuantas horas de trayecto por carretera, imaginar cómo sería hacerlo en la década de los 30 o los 40 pone la piel de gallina.

Cuando Ford se trasladó hasta allí para rodar la historia de Ethan y su odisea buscando a esa sobrina que, en las últimas secuencias, tenía el rostro de una jovencísima Natalie Wood, la logística también fue complicada.

placeholder Jeffrey Hunter y John Wayne en un fotograma de la película, con el impresionante paisaje al fondo. (Warner)
Jeffrey Hunter y John Wayne en un fotograma de la película, con el impresionante paisaje al fondo. (Warner)

Un equipo de cámaras y técnicos iban a diario del Goulding's Lodge, donde años antes se habían construido más habitaciones para alojar a los trabajadores de Hollywood, hasta formaciones emblemáticas como las Dos Mesas o la llamada 'Roca del Camello'.

El respeto y el cariño por los navajos era tal que varias anécdotas del rodaje lo certifican. En plena filmación, una niña de la tribu enfermó de neumonía. Al necesitar atención médica urgente, en un lugar alejado de toda civilización, John Wayne prestó ayuda a la familia ofreciendo su avión privado.

Un piloto la llevó, con la velocidad de un cowboy a caballo, en el aeroplano hasta el hospital más cercano. Gracias a él, la pequeña salvó la vida con la complicidad de la estrella de Hollywood. Los navajos agradecieron el gesto llamando a Wayne 'el hombre de la gran águila', apodo que el 'Duque' conservó toda la vida.

placeholder El impresionante John Ford's Point, en 2025. (Jose Madrid)
El impresionante John Ford's Point, en 2025. (Jose Madrid)

La prueba de que la población india fue aliada y compañera de Ford durante todas las décadas que rodó allí es que uno de los enclaves más conocidos del Monument Valley, con unas vistas que sobrecogen a cualquiera, recibe el nombre de John Ford's Point.

Filmada en VistaVisión, es difícil encontrar una película en la que el lugar luzca mejor que en Centauros del desierto, la obra que fácilmente ha sido su mejor carta de presentación al resto del planeta. La grandeza visual del film no solo encandiló a Spielberg o Scorsese, sino que hizo que el American Film Institute la considerase, en 2007, la 12ª mejor obra del cine norteamericano. En cualquier lista que se precie, sigue escalando posiciones.

placeholder El último plano de 'Centauros del desierto'. (Warner)
El último plano de 'Centauros del desierto'. (Warner)

Nada raro porque, si el buen cine se mide en emoción, cada vez que vemos el último plano de Centauros del desierto, nos seguimos conmoviendo por diversas razones. La silueta a contraluz de un Ethan que, tras rescatar (y aceptar, pese a ser ya una nativa más tras años de secuestro) a su sobrina parte hacia un destino desconocido, nos emociona por la soledad del personaje y por un paraje al fondo que fue, y sigue siendo, pura poesía cinematográfica.

*'Centauros del desierto' puede verse a través de AMC Western

En marzo de 1956, cuando se estrenó Centauros del desierto, Hollywood estaba más pendiente de las épicas Gigante o La vuelta al mundo en 80 días. Las dos superproducciones fueron, de hecho, las que triunfaron en los Oscar de aquel año, logrando los de mejor dirección y mejor película respectivamente.

Hollywood Steven Spielberg