Estos son los mejores conserjes de hoteles de lujo de España: ¿qué imposible desea usted hoy?
Para estos expertos en sorprender a quienes lo tienen todo, no hay misión imposible: los deseos de los huéspedes más exigentes son para los 'concierge' de la hospitalidad de lujo un desafío cotidiano. Hablamos con los cinco mejores de España
El 'concierge' es algo así como un embajador de su ciudad, cuya misión es hacer de la estancia del huésped algo memorable. (Cortesía)
Aprender a poner límites, a decir "no", es uno de los mantras que se repiten en los divanes terapéuticos del siglo XXI, y en todos los manuales de autoayuda posibles. Ajenos a esta tendencia psico (no, no nos hemos equivocado de sección, estamos en lifestyle) aparecen en escena unos seres casi sobrenaturales que han borrado ese negativo monosílabo de su acervo (con la única excepción de la legalidad) y hacen posible lo imposible, y lo posible… ¡extraordinario! Hablamos de los 'concierge', conserjes en adelante para irlos bajando 'a tierra'.
Staff imprescindible de la hospitalidad de lujo, los conserjes suelen ocupar su propio espacio en el lobby (nada que ver con la recepción, que ejerce una labor más administrativa), desde donde exhiben su gran vocación de servicio y su afán 'conseguidor' de las peticiones más extravagantes (y casi siempre caras).
¿Unas entradas en tribuna de ese partido de fútbol que ha colgado el sold out? ¿Visitar un museo fuera de horario? ¿Un viaje en helicóptero para sobrevolar la ciudad mientras esperas el 'sí quiero' en las alturas? ¿Un escape room dentro de las instalaciones del hotel?
Si tienes caché para permitírtelo, todo lo que se te pueda ocurrir es posible cuando frotas la lámpara de estos Aladinos del siglo XXI, inasequibles al desaliento, a los que "les va la marcha".
Para los conserjes del turismo de lujo, cada día es un reto diferente, que les obliga a estar al cabo de todo lo que se cuece en su ciudad, la única manera posible de recomendar la excelencia. Confidencialidad, discreción, curiosidad, amor al detalle, escucha activa y un buen puñado más de habilidades excepcionales como dominar el factor sorpresa o alimentar su agenda de contactos hasta el infinito (¡quién pillara esa agenda!) tejen los mimbres de los que están hechos estos virtuosos del trato personalizado en busca del hedonismo ajeno.
Y ya, si en su solapa lucen el pin dorado con dos llaves cruzadas (distinción de los mejores conserjes del mundo, pertenecientes a la asociación mundial que otorga las famosas Llaves de Oro), podemos entregarnos a su oficio sin condiciones. Hemos hablado con cinco de los conserjes 'conseguidores' más top de Madrid y Barcelona sobre misiones imposibles. ¡Ah no, que no hay!
Idalija Nacaite - Hotel El Palace Barcelona
Gran Vía de Les Corts Catalanes, 668
Idalija llegó a España desde Lituania vía Erasmus, y enseguida supo que era aquí donde quería quedarse, concretamente en El Palace Barcelona. Elegida Mejor Conserje Joven de España en 2025, espera la semana del 12 de abril para pujar por el reconocimiento global de su profesión, en Sidney, donde se presenta un representante de Les Clefs d'Or (Las Llaves de Oro) por cada país.
Respecto a su última proeza en el hotel de lujo más antiguo de la ciudad (El Palace, 1919), la conserje recuerda una petición por parte de unos huéspedes: “queremos algo realmente diferente durante nuestra estancia”. Dicho y hecho, en formato escape room personalizado por todas las instalaciones del icónico hotel, con enigmas y pistas que resolver relacionadas con rincones emblemáticos e historias fascinantes que sucedieron intramuros.
Idalija Nacaite, conserje del hotel El Palace Barcelona, y Mejor Conserje Joven de España 2025.
Idalija confirma que la palabra 'no' ha sido borrada del vocabulario de los conserjes. A cambio, cuando consideran que algo no tiene viabilidad, ofrecen una alternativa que pueda superar a la 'ficción'. “Una huésped nos llamó porque se había caído de la cama durante la noche. Pidió que alguien del hospital viniera al hotel con todo el equipo necesario para hacerle una radiografía en la habitación.
Evidentemente, una petición así… donde se necesitan equipos de rayos X y protocolos médicos es misión imposible. Por eso, cambiamos un 'no' por la mejor alternativa posible, con asistencia médica inmediata y un traslado cómodo y discreto a una clínica habilitada”.
En la mayoría de los casos, el trabajo del conserje de hotel de lujo no consiste en esperar, sino en anticiparse. “Desde que entramos en contacto con el huésped, ya estamos analizando sus preferencias para sorprenderles sin abrumar, siempre cuidando cada detalle e intentando superar sus expectativas con discreción (imprescindible), actitud y verdadera vocación de servicio”.
Los casos más difíciles encuentran respuesta en la colaboración entre conserjes con Llave de Oro, dentro y fuera del propio hotel y también de nuestras fronteras. “No es competencia, es trabajo en equipo, y gracias a él cumplimos las peticiones de los huéspedes más exigentes”.
Borja Martín Guridi - Mandarin Oriental Ritz Madrid
Plaza de la Lealtad, 5
“Somos prescriptores de nuestro destino, y conseguidores de retos complicados. Al final, el único objetivo es que el huésped sea feliz en nuestra casa”. Borja Martín Guridi es el Jefe de Conserjería del hotel Mandarin Oriental Ritz Madrid con un equipo de más de 30 personas, además de presidente nacional de las Llaves de Oro (que se consiguen superando una serie de pruebas, y siendo apadrinados por dos miembros de hecho, como en los clubs más privados y exclusivos).
Borja Martín Guridi es el Jefe de Conserjería del hotel Mandarin Oriental Ritz de Madrid, y presidente nacional de las Llaves de Oro.
¿Algún deseo imposible de llevar a cabo? “¡No existe! Bueno, miento, solo cuando nos piden algo ilegal. Entonces es cuando podemos utilizar un 'no' rotundo por respuesta. Por lo demás, los clientes que vienen a nosotros dan por hecho que podemos conseguir mesa en restaurantes con lista de espera, entradas en teatros completos, visitas exclusivas en museos, aviones privados… ¡y todo para 'ya'!”.
¿Su último reto? “Conseguir unas motos antiguas con sidecar para un huésped coleccionista, en diferentes ciudades de España. Al final, el cliente compró una de ellas que nos pidió que le enviáramos por barco a su país”.
Desde su cargo, Guridi explica que “las Llaves de Oro es la spanish section de Les Clefs d'Or International, con más de 4.000 socios en los hoteles más importantes de cada destino turístico del mundo. Con las peticiones de nuestros huéspedes es cuando el networking se eleva a su máxima expresión y valor. Por ejemplo, yo no tengo contactos para conseguir mesa en un Estrella Michelin de Nueva York, Hong Kong o Barcelona, pero Michael, Ho Su o Idalija sí los tienen".
"Entre todos conseguimos hacer realidad cualquier sueño —añade Martín Guridi—. No importa que el huésped se aloje en tu hotel o en la competencia. ¡Estás ayudando a un concierge Les Clefs d'Or, y eso es sagrado!”.
Ariadna Alemany - Cotton House Hotel Barcelona
Gran Vía de Les Corts Catalanes, 670
En su firma: Gossypium Manager. En el día a día: Ariadna Alemany es una joven, y sobradamente preparada Jefa de Conserjería en el distinguido hotel Cotton House de Barcelona, en el que el trato al huésped es especialmente exquisito. “Cada día es un reto diferente, no hay dos iguales, y tenemos que tirar de imaginación hasta límites insospechados. El objetivo, más allá de conseguir entradas u organizar transfer, está en generar experiencias memorables en el huésped. Personalmente, cuanto más extravagante es la petición, más me divierto”.
Ariadna Alemany, jefa de conserjería del hotel Cotton House de Barcelona.
Alemany empezó en el mundo de la hostelería como recepcionista en un cámping del pueblo de sus veraneos. Con 21 años ya trabajaba en un hotel de ensueño (a 2000 euros la habitación más básica, el Alba Park), elegantemente vestida con un uniforme de Chanel y en el que había una sala llena de mariposas gigantes a las que se alimentaba para que los clientes pudieran observar sus aleteos mientras comían.
“Eran mariposas que habían cruzado medio mundo para convertirse en auténticos cuadros vivos. En aquel lugar, cualquier sueño podía hacerse realidad, y me fascinó. Viajé a París para estudiar en la única escuela internacional de conserjería de hoteles de lujo en aquel momento”.
El de conserje es un trabajo muy emocional, para el que se requiere mucha sensibilidad y nula Inteligencia Artificial. “Sorprender al cliente no se puede medir ni programar; la capacidad de ir siempre un paso más allá es parte de nuestra esencia.
Por ejemplo, cuando sabemos que un cliente continuará su estancia en otro hotel donde trabaja un conserje de nuestra red, solemos avisarle con antelación para que pueda sorprenderle a su llegada y se sienta como en casa. Es algo que no siempre se puede hacer, pero cuando ocurre es pura magia”.
Carmen Marchese - Hotel Santo Mauro Madrid
Calle Zurbano, 36
El conserje de la hospitalidad de lujo debe conocer al milímetro el hotel en el que trabaja, por supuesto, y también la ciudad que prescribe, manteniéndose al día de todo lo que 'se cuece' en ella. Solo así, será capaz de recomendar el mejor plan para sus huéspedes. Carmen Marchese, Head Concierge del prestigioso hotel Santo Mauro de Madrid, pone el acento de su trabajo en la fidelización.
“Lo que nos enamora es poder ayudar a cada huésped a descubrir la esencia de nuestra ciudad, vivirla como un local y llevarse un recuerdo que le acompañe toda la vida, para que siempre quiera volver”. El chic francés de este palacete del XIX con castaños centenarios, jardines y terrazas increíbles ha sido, es y será escenario de historias que nacieron de la imaginación (previa observación) de Carmen.
Carmen Marchese, Head Concierge del prestigioso hotel Santo Mauro de Madrid.
“Recuerdo un álbum de fotos que preparé para unos huéspedes americanos en el que recopilaba sus tres últimos viajes a Madrid, con recuerdos de los restaurantes, actividades y rincones que habían disfrutado. Pero dejé un espacio reservado a las nuevas experiencias, como fue una visita al Museo del Prado a puerta cerrada. Les conmovió”.
Pero claro, aunque a los conserjes de la hotelería de lujo no les falten ni la voluntad de servicio ni el oficio, hay peticiones y peticiones. “Hace poco, un cliente solicitó recorrer toda la ciudad en una hora, visitando monumentos, museos, y comiendo en un restaurante. Materialmente imposible. Y es ahí donde entra en juego nuestra creatividad ofreciendo alternativas. Al final, le organicé un itinerario tan especial que se fue muy satisfecho, además de que probó la gastronomía local, como deseaba”.
Lorena González - Rosewood Villa Magna Madrid
Paseo de la Castellana, 22
El trabajo de un conserje consiste en convertirse en el principal punto de referencia del huésped para todo aquello que ocurre dentro y fuera del hotel. No existe un único camino para convertirse en 'concierge', pero sí es una profesión que se construye con los años y con la experiencia. “Recomendamos lugares que difícilmente aparecen en las guías, diseñamos itinerarios personalizados y buscamos sorprender con pequeños detalles que conviertan una estancia en una experiencia verdaderamente especial. Para lograrlo, son esenciales la escucha activa, la capacidad de resolución, un conocimiento profundo del destino, dominio de idiomas, gran capacidad de organización y resolución, absoluta discreción y, por supuesto, una sólida red de contactos”, afirma Lorena González, Head Concierge en el emblemático hotel de lujo Rosewood Villa Magna de Madrid.
Lorena González, Head Concierge en el emblemático hotel de lujo Rosewood Villa Magna de Madrid.
En la rotunda afirmación que llevan grabada a fuego estos profesionales de la hospitalidad de lujo, la que les lleva a considerar que no hay nada imposible, se manifiesta el trampantojo “imposible simplemente se traduce por 'necesitamos un poco más de tiempo' para lograrlo”.
De nuevo, Carmen destaca la anticipación como “uno de los pilares del servicio de lujo”. Pero si existe una premisa o promesa insoslayable es la discreción. “Trabajamos con clientes muy conocidos, y a veces con situaciones personales y privadas que requieren absoluta confidencialidad”.
Aprender a poner límites, a decir "no", es uno de los mantras que se repiten en los divanes terapéuticos del siglo XXI, y en todos los manuales de autoayuda posibles. Ajenos a esta tendencia psico (no, no nos hemos equivocado de sección, estamos en lifestyle) aparecen en escena unos seres casi sobrenaturales que han borrado ese negativo monosílabo de su acervo (con la única excepción de la legalidad) y hacen posible lo imposible, y lo posible… ¡extraordinario! Hablamos de los 'concierge', conserjes en adelante para irlos bajando 'a tierra'.