Es noticia
Menú
Stanislas Dehaene, neurocientífico: "Cuando decimos que el cerebro es plástico, debemos pensar en el sentido literal. El cerebro cambia continuamente, las neuronas se mueven"
  1. Vida saludable
neurociencia

Stanislas Dehaene, neurocientífico: "Cuando decimos que el cerebro es plástico, debemos pensar en el sentido literal. El cerebro cambia continuamente, las neuronas se mueven"

El neurocientífico recuerda que la plasticidad cerebral no es solo una teoría científica, sino un proceso constante que depende también de factores como el sueño, la alimentación o la educación

Foto: Entrevista a Stanislas Dehaene. (Isabel Blanco)
Entrevista a Stanislas Dehaene. (Isabel Blanco)

Stanislas Dehaene recuerda que el cerebro no es una estructura fija, sino un órgano en transformación constante. El neurocientífico insiste en una idea clave: la plasticidad cerebral no desaparece con la edad. Es mayor durante la infancia, sí, pero seguimos aprendiendo y cambiando durante toda la vida.

Según explica, cuando se habla de un cerebro “plástico” no debe entenderse como una metáfora lejana, sino casi de forma literal: “El cerebro cambia continuamente, las neuronas se mueven”. Esa capacidad de adaptación permite aprender, modificar hábitos y desarrollar nuevas habilidades, aunque también exige aceptar que el cerebro tiene límites y necesita cuidados.

Dehaene compara el cerebro con un “superordenador” que requiere condiciones básicas para funcionar bien: alimentación, oxígeno y sueño. Y se detiene especialmente en este último punto.

Dormir no es solo descansar, sino una parte esencial del desarrollo y del aprendizaje. En sus palabras, “el cerebro se construye en gran medida mientras dormimos”, una idea especialmente importante en el caso de los niños.

TE PUEDE INTERESAR

El neurocientífico también subraya la importancia de la estimulación intelectual desde los primeros años. Hablar con un bebé, interactuar con él y ofrecerle un entorno rico en estímulos no es un gesto menor. Según señala, en el cerebro infantil pueden producirse millones de conexiones por segundo, que se crean y se reorganizan gracias a esa plasticidad.

Por eso, Dehaene sitúa la educación en un lugar central. No solo como transmisión de conocimientos, sino como una herramienta capaz de transformar el propio cerebro. Para él, educar es una de las grandes invenciones humanas porque permite mejorar nuestras capacidades más allá de lo que la evolución había previsto inicialmente.

placeholder En el cerebro infantil pueden producirse millones de conexiones por segundo, que se crean y se reorganizan gracias a esa plasticidad. (Unsplash/Torsten Dederichs)
En el cerebro infantil pueden producirse millones de conexiones por segundo, que se crean y se reorganizan gracias a esa plasticidad. (Unsplash/Torsten Dederichs)

Su mensaje es optimista, pero no ingenuo: podemos cambiar y aprender a cualquier edad, aunque ese cambio exige cuidar el cerebro, dormir bien, alimentarlo correctamente y mantenerlo activo. La plasticidad cerebral existe, pero necesita condiciones para desplegarse.

Stanislas Dehaene recuerda que el cerebro no es una estructura fija, sino un órgano en transformación constante. El neurocientífico insiste en una idea clave: la plasticidad cerebral no desaparece con la edad. Es mayor durante la infancia, sí, pero seguimos aprendiendo y cambiando durante toda la vida.

Vida saludable Estado del bienestar Bienestar
El redactor recomienda