Hay mañanas en las que maquillarse parece un deporte de riesgo. El despertador ha sonado tarde, el café aún no ha hecho efecto y una tiene exactamente cinco minutos para salir de casa con cara de persona funcional. Pero, lejos de lo que muestran ciertos vídeos de TikTok con rutinas imposibles a las siete de la mañana, elmaquillaje exprés no tiene por qué convertirse en otra fuente de estrés. Los maquilladores llevan tiempo insistiendo en que la clave no está en hacer más pasos, sino en elegir productos que realmente tengan impacto en pocos segundos.
Para Janice Daoud, maquilladora de celebrities como Miley Cyrus, la estrategia está en centrarse en lo esencial: piel, pestañas y labios. Lo suficiente para que el rostro se vea despierto y fresco sin necesidad de dedicar media hora al espejo. Porque, al final, la mayoría de rutinas rápidas buscan exactamente eso: parecer descansada aunque la realidad haya sido otra.
La piel suele marcar toda la diferencia. Incluso quienes apenas se maquillan reconocen que una buena preparación cambia por completo el resultado. Las expertas recomiendan empezar con una bruma hidratante o fijadora porque consigue que la piel recupere al instante un aspecto más jugoso y luminoso. Ese efecto de cara cansada y apagada se suaviza bastante simplemente devolviendo hidratación y algo de luz al rostro.
Después llega el producto más práctico de cualquier neceser con prisas: las hidratantes con color, las prebases tintadas o un corrector ligero aplicado solo donde hace falta. La maquilladora Paula Marcos, explica que este tipo de productos funcionan porque igualan rápidamente el tono y ayudan a disimular el cansancio sin necesidad de una base completa. Y ahí está precisamente la gracia de estas rutinas: no cubrir la piel al máximo, sino mejorar su aspecto con el mínimo esfuerzo.
Las cejas también tienen bastante más importancia de la que parece cuando el maquillaje es reducido. Un gel con color permite peinarlas, rellenar pequeños huecos y definirlas en cuestión de segundos. Giner Muñoz, de benefit, insiste en que las cejas “enmarcan toda la cara”, y es fácil comprobarlo: incluso con la piel casi desnuda, unas cejas algo más definidas hacen que el rostro parezca automáticamente más pulido.
Las cejas enmarcan tu mirada (Launchmetrics Spotlight)
Otro de los recursos favoritos de los maquilladores en mañanas caóticas son los productos multiusos. Especialmente los coloretes en crema que sirven también para labios. No solo ahorran tiempo; además, dejan un acabado mucho más natural y fresco. defiende este tipo de fórmulas porque aportan color y calidez de forma rápida, consiguiendo ese efecto de buena cara que parece más real que un maquillaje demasiado trabajado. Y, además, se aplican literalmente con los dedos.
Unos labios hidratados son fundamentales (Launchmetrics Spotlight)
En los ojos, el objetivo suele ser el mismo: parecer más despierta. Para conseguirlo no hacen falta sombras complicadas ni delineados perfectos. Avia Solomon, maquilladora de Selena Gomez, recomienda recurrir a un lápiz nude o melocotón en la línea de agua porque ayuda a crear la sensación de haber descansado más horas de las reales. Un toque de iluminador en el lagrimal también consigue abrir la mirada de forma casi inmediata.
Y si hay un producto que muchos maquilladores consideran infravalorado para las mañanas con poco sueño, es el corrector de color. Charlotte Tilbury asegura que ilumina y neutraliza enseguida el tono apagado que suele aparecer alrededor de los ojos cuando hay cansancio acumulado. Aplicado solo en puntos concretos, cambia bastante el aspecto general de la cara sin necesidad de añadir demasiadas capas de maquillaje.
La máscara de pestañas sigue siendo el último gesto imprescindible para mucha gente. Dos pasadas rápidas bastan para que la mirada parezca más despierta y el maquillaje quede terminado, aunque el resto del proceso no haya llevado más de cinco minutos.
Al final, estas rutinas funcionan precisamente porque no intentan hacer demasiado. No buscan una piel perfecta ni un maquillaje impecable antes de salir de casa. Solo simplifican el proceso y se apoyan en pequeños trucos que realmente se notan cuando el tiempo apremia.
Hay mañanas en las que maquillarse parece un deporte de riesgo. El despertador ha sonado tarde, el café aún no ha hecho efecto y una tiene exactamente cinco minutos para salir de casa con cara de persona funcional. Pero, lejos de lo que muestran ciertos vídeos de TikTok con rutinas imposibles a las siete de la mañana, elmaquillaje exprés no tiene por qué convertirse en otra fuente de estrés. Los maquilladores llevan tiempo insistiendo en que la clave no está en hacer más pasos, sino en elegir productos que realmente tengan impacto en pocos segundos.