Pitingo confirma su divorcio y su nueva relación, una segunda oportunidad con su primer amor de hace 30 años
El cantante confirma la noticia adelantada por Vanitatis el pasado mes de junio: “Hace más de un año y medio que Verónica y yo tomamos caminos separados”
Era el pasado mes de junio cuando en Vanitatis publicábamos en primicia la noticia de que Pitingo y Verónica Fernández habían decidido poner fin a su matrimonio. Una noticia que confirma ahora el propio artista públicamente a través de sus redes sociales después de que su nueva relación empezase a conocerse en diferentes medios de comunicación: “Siento que debo ser yo quien lo cuente, con calma y con verdad”.
Así, Pitingo confirmaba la separación con la madre de su hijo se había producido mucho antes de salir a la luz, antes incluso del verano de 2024, estando hoy en día ya separados también ante la ley: “Hoy puedo decir con serenidad que estamos oficialmente divorciados”. A pesar de ello, le reconoce a Verónica uno de los papeles más importantes de su vida: “Ella es y será siempre la madre de lo más hermoso que me ha dado la vida: nuestro hijo Manuel. Por eso solo puedo tener hacia ella respeto y gratitud.”
La necesidad de hacer este comunicado público, a pesar de ser Pitingo una persona bastante reservada sobre su vida privada, no era otra que el reconocer también que tiene una nueva relación sentimental. Lejos de lo que se pusiera pensar o especular ahora que la noticia circulaba ya por algunos sitios, este nuevo amor no había sido la razón de poner fin a su matrimonio: “Quiero dejarlo claro: ella no fue el motivo de mi separación. Nuestra relación comenzó mucho tiempo después, cuando ambos ya habíamos rehecho nuestras vidas por caminos distintos”.
Curiosamente, esta mujer que ocupa ahora el corazón del cantante es una vieja conocida para él. Su nueva pareja, Laura, es a su vez la primera mujer que lo ocupó en su vida: “La vida me ha regalado una nueva etapa junto a Laura, mi primer amor a la que conocí hace más de 30 años y la vida nos ha unido otra vez. Una mujer buena, serena, con un corazón enorme, que ha sabido darme calma, alegría y mucha verdad”.
“No ha habido terceras personas, ni historias turbias, solo el paso del tiempo, la vida y sus caminos”, insistía Pitingo para ser él y no otros los que cuenten cómo ha sido su historia personal y que el respeto ha sido la pieza principal en ambas relaciones, la que terminó y la que ha vuelto a comenzar. “Hoy solo pido comprensión, cariño y respeto, porque lo importante es que mi hijo crezca feliz, sabiendo que está rodeado de amor por todas partes”.
Así, con esta pequeña carta a sus seguidores y todos aquellos curiosos de la vida personal del artista, este abre también una pequeña ventana al Pitingo adolescente, al joven que fue antes de ser el artista que conocemos hoy en día. De su historia con Verónica Fernández sabíamos que era un amor de esos que se dice ‘de toda la vida’. Él tenía 16 años cuando la conoció a ella, que tenía uno menos. Un amor adolescente nacido allá en los años 90 que se formalizó en septiembre de 2008 en Madrid. Fue en una ceremonia civil a la que acudieron muchos rostros conocidos: Juán Ramón Lucas, Imanol Arias, Loles León o Antonio Carmona y Mariola Orellana.
A la salida del juzgado, ambos aseguraron “que ya era hora”. “Llevamos toda la vida juntos y ya sabemos de qué pie cojea cada uno. Vivir con un artista es difícil y ella me entiende desde el primer día. La conocí cuando ella tenía 16 años y tuve claro que era la mujer de mi vida. Le debía esta boda”.
En cambio, tal y como descubrimos ahora, en la vida de Pitingo hubo antes que Verónica otro amor, Laura, la mujer que ha vuelto ahora a su vida para revivir, más de tres décadas después, el amor adolescente que un día fue.
Era el pasado mes de junio cuando en Vanitatis publicábamos en primicia la noticia de que Pitingo y Verónica Fernández habían decidido poner fin a su matrimonio. Una noticia que confirma ahora el propio artista públicamente a través de sus redes sociales después de que su nueva relación empezase a conocerse en diferentes medios de comunicación: “Siento que debo ser yo quien lo cuente, con calma y con verdad”.