Durante años parecía que el bikini era la única opción posible cuando llegaba el verano. Sin embargo, basta con pasearse por cualquier playa o piscina para comprobar que el bañador ha recuperado protagonismo. No se trata solo de una cuestión estética. Muchas mujeres buscan prendas con las que sentirse más cómodas, más sujetas y olvidarse de estar recolocando constantemente la parte superior cada vez que entran al agua.
Las marcas de moda llevan varias temporadas respondiendo a esa demanda con diseños cada vez más cuidados. Ya no se busca únicamente un bañador básico de color negro, sino modelos que también aporten estilo y favorezcan la silueta. En esa línea se encuentra una de las propuestas de H&M para este verano.
Los laterales ajustables permiten modificar ligeramente el efecto fruncido del bañador. (Cortesía / HyM)
Se trata de un bañador de una pieza con estampado floral sobre fondo burdeos. El diseño incorpora una pernera alta, un recurso habitual en la moda de baño porque ayuda a alargar visualmente la pierna. Además, cuenta con tirantes finos y detalles fruncidos en los laterales mediante cordones ajustables.
La parte trasera mantiene el mismo diseño liso en tono burdeos. (Cortesía / HyM)
Otro aspecto que explica el éxito de este tipo de prendas es su versatilidad. Muchas mujeres utilizan el bañador no solo para la playa o la piscina, sino también como parte de sus looks de verano, combinado con pantalones fluidos, faldas o pareos para comer junto al mar o pasear por el paseo marítimo.
Por 32,99 euros, es una de esas prendas de baño que pueden funcionar tanto para la playa como para llevar bajo un pantalón fluido o una falda después del baño. Más allá del estampado floral o de las tendencias de cada temporada, responde a una idea que gana fuerza cada verano: sentirse cómoda sin renunciar a un diseño favorecedor.
Durante años parecía que el bikini era la única opción posible cuando llegaba el verano. Sin embargo, basta con pasearse por cualquier playa o piscina para comprobar que el bañador ha recuperado protagonismo. No se trata solo de una cuestión estética. Muchas mujeres buscan prendas con las que sentirse más cómodas, más sujetas y olvidarse de estar recolocando constantemente la parte superior cada vez que entran al agua.