La boda de Carmen Laffón, contada por ella: "From Lista With Love admiraba a mi tía, la pintora Carmen Laffón, y eso me ayudó a crear el vestido"
Abrimos el álbum de fotos de la boda de Carmen Laffón y Jaime Palomar celebrada en Sevilla hace un mes. La novia nos cuenta en exclusiva cómo vivió la organización junto a su madre, el proceso de creación de su vestido y los detalles más emocionantes
Carmen Laffón el día de su boda con su vestido de From Lista With Love y su madre, Rocío Molina, y su hermana, Rocío Laffón. (Fotos Le Volé)
La boda de Carmen Laffón y Jaime Palomar celebrada el pasado 19 de junio en Sevilla fue un día para recordar. La novia, una discreta andaluza, hija de Manuel Laffón Parias y Rocío Molina Montes, y sobrina de la pintora Carmen Laffón, vivió el día más increíble de su vida, "ni en mis mejores sueños hubiera pensado que todo hubiera salido tan tan bien y todo el mundo hubiera acabado tan contento".
Ella cuenta en exclusiva para Vanitatis cómo fue aquella jornada tan especial. Carmen toma la palabra para repasar, paso a paso, un enlace lleno de emociones, anécdotas y detalles cuidadosamente preparados que hicieron de aquel 19 de junio un día difícil de olvidar.
Carmen Laffón durante los preparativos. (Fotos Le Volé)
Carmen y Jaime se conocieron después de la pandemia. "Fue en el campo durante una cacería. Mis amigas y yo no conocíamos a nadie y Jaime, encantador, se acercó a hablar con nosotras". De ahí brotó una amistad que desembocó en noviazgo. El pasado septiembre, el de 2025, Jaime pidió su mano. "Organizamos un fin de semana en Zahara de los Atunes, en el hotel Atlántico, propiedad de unos íntimos amigos de mis padres. A priori iba a ser una escapada más en el sur que a mí tanto me encanta y de repente se convirtió en uno de los fines de semana más felices de mi vida: el viernes en un chiringuito Jimmy me pidió matrimonio", recuerda Carmen.
Tiempo después celebrarían la pedida de mano oficial con las familias respectivas en la casa que la familia Laffón tiene en Sanlúcar de Barrameda. "Allí he veraneado desde pequeña con toda mi familia paterna. Es mi sitio de refugio, de paz, mi casa familiar, donde hemos reunido a todos nuestros amigos y donde las comidas con largas sobremesas son lo habitual. La casa era de mi tía abuela, la pintora Carmen Laffón, que para nosotros era una abuela y con la que tengo la suerte de compartir el nombre".
Carmen vistiéndose en casa con su madre y su hermana. (Fotos Le Volé)
Aunque la pareja reside en Madrid, para entonar el 'sí, quiero' escogieron la ciudad natal de la novia. Su boda, como hemos señalado, fue el viernes 19 de junio en Sevilla. "La ceremonia religiosa fue en la iglesia de San Sebastián y después lo celebramos en Bodegas Góngora".
Muy ilusionados, Carmen y Jaime comenzaron a planificar su gran día. ¿Quién sería su wedding planner? Rocío Molina, madre de la novia. "Ella es la perfección en persona y detallista a más no poder. Le encanta organizar comidas en casa incluso muchas veces improvisarlas. Mi madre tiene un gusto brutal y nosotros confiábamos en ella y en sus decisiones plenamente", explica Carmen. "Cuando le dijimos que nos casábamos ella se puso manos a la obra y el papel de wedding planner por montera".
Carmen junto a sus padres y hermanos. (Fotos Le Volé)
Precisamente el vestido de novia que Rocío, la madre de Carmen, lució en su boda hace décadas tendría un papel vital en el proceso de creación del look de su hija. "Si algo tenía claro desde el principio es que quería aprovechar la cola del traje de mi madre, me parecía una pasada el encaje que tenía y me hacía mucha ilusión compartir con mi madre parte de su vestido". Los diseñadores adecuados para darle una segunda vida a esa pieza serían Macarena Gavira y Javier Zumárraga de From Lista With Love.
Carmen cuenta que su tía abuela, Carmen Laffón, intercedió desde el cielo para que los creadores fueran los artífices del look más importante de su vida. "Al principio cuando los llamé me dijeron que era imposible, que no tenían hueco, pero a través de una amiga que se estaba haciendo su vestido con ellos, conseguí que me dieran una cita. Además Macarena admira a mi tía Carmen Laffón y claro, llamarme así también ayudó, me lo reconoció en una prueba. No dudo que mi tía me mando esa ayuda. Para mí es un orgullo llamarme como ella. Estábamos muy unidas".
Los novios minutos antes de la ceremonia religiosa. (Fotos Le Volé)
La novia, junto a su madre, su abuela, su tía y su hermana, la creadora de contenido Rocío Laffón, irrumpieron en el taller de From Lista With Love con el vestido de novia de su madre. "Al verlo Javier me dijo que era una maravilla y que merecía más protagonismo que una cola. Con mi permiso cogió las tijeras, cortó el encaje y me lo puso de falda". La idea inicial de Carmen, portar la cola de su madre, había dado un giro. "No me imaginaba para nada mi traje así, y si empezase otra vez el proceso, admito que no hubiera sido el traje que habría imaginado, pero acabó siendo el vestido de mis sueños".
En ese momento comenzó un proceso de creación único e inolvidable entre risas y complicidad. Al final, el atelier de la firma se convirtió en casa para la familia de la novia. "Todas opinábamos, todas decíamos lo que pensábamos. Estoy plenamente agradecida a From Lista With Love y menos mal que decidí hacerme con ellos el vestido, porque creo que no ha habido mejores modistos. Son especiales, únicos y maravillosos".
Durante la ceremonia. (Fotos Le Volé)
Macarena y Javier nos relatan todo lo vivido. "Carmen llegó con el traje de novia de Rocío, su madre, un traje de organza de seda que como cola arrastraba un espectacular encaje antiguo. Carmen tenía la ilusión de llevar la misma cola que su madre. Nos pareció buenísima idea utilizar aquel increíble encaje, aunque en lugar de utilizarlo como cola, le propusimos sobreponerlo en la falda de su vestido, en el delantero", explican los diseñadores.
"Es un vestido lleno de matices en el volumen, el vuelo de la tela y la superposición. Como fondo utilizamos un crepe de seda. Para resaltar la silueta hicimos un corte de talle bajo y realizamos cortes verticales en pinzas y delantero, la base de la falda es recta. Bambula, organza, pongé y su encaje, restaurado y teñido para entonar con el resto, son los tejidos que se sobreponen al crepe. En la falda, la bambula de seda crea una base para el encaje añadiendo vuelo en la parte inferior y suavizando la transición entre crepe y encaje antiguo, además utilizamos bambula para drapear todo el cuerpo. La cola, de 5 metros, se realizó en organza de seda forrada en pongé al tono", detallan desde From Lista With Love.
La felicidad de los recién casados. (Fotos Le Volé)
El anillo de pedida, "el mismo con el que el padre de Jaime le pidió matrimonio a su madre", y una serie de joyas familiares acompañaron a Carmen el día de su boda. "Llevé una tiara que estaba montada con la pulsera de pedida de mi abuela materna y un broche también suyo. Como pendientes, unos corales de mi tía María, la que me ha acompañado a todas las pruebas del traje de novia. Eran un regalo de mi tío Íñigo y para mí fue una suerte y un orgullo que me los prestará".
Para el ramo, de nuevo, la novia sintió que su tía abuela intercedió desde el cielo para ayudarla. "Mis flores favoritas son los nardos porque me recuerdan a mi tía Carmen Laffón, me recuerdan a verano a Sanlúcar, a mi casa, me dan paz y encima me vuelve loca como huelen. Al casarme en junio, época de nardos, pensé que sería fácil componer mi ramo con ellos. La semana antes de la boda la floristería nos dijo que todavía no habían llegado y que sería imposible conseguirlos ya que el calor había entrado más tarde este año y no habían florecido. Me puse manos a la obra hasta que encontré mis deseados nardos. Estoy convencida de que mi tía, desde arriba, se encargó de que yo tuviera nardos el día más especial de mi vida".
Carmen y Jaime en su sesión de fotos. (Fotos Le Volé)
La boda había llegado. "Jimmy me escribió una carta que se encargó de que me llegara esa mañana y desde primera hora ya estaba emocionada". Carmen delegó el maquillaje y el peinado en su hermana Rochi Laffón. "Ella se preocupó para que fuera espectacular. Escogió a los mejores y me ayudó muchísimo".
Yamila de Estée Lauder, maquilló a la novia, y Antonio, de Montenegro Beauty,de su peinado. "Nicolás Montenegro es muy amigo de mi hermana. Vistió a mi madre y a Rochi, estaban guapísimas, literal, sin palabras". Carmen vivió los preparativos en su casa familiar rodeada de los suyos. "Nunca olvidaré el momento de vestirme con mi madre y mi hermana y ver las caras de emoción de mi padre y mi hermano".
La pareja posando para los fotógrafos. (Fotos Le Volé)
Sus invitados y el novio, vestido con un chaqué de L’Epecurien y chaleco verde, "en cada bolsillo llevaba bordada las iniciales de sus padres, es un detalle que le hacia mucha ilusión", aguardaban la llegada de la novia y el padrino dentro de la iglesia. "La ceremonia fue muy emocionante. La ofició un cura maravilloso, íntimo amigo de mi abuela Rocío y muy unido a mi familia". El coro de la Hermandad del Rocío de Triana puso la banda sonora. "Cuando Jimmy y yo empezamos a salir, uno de nuestros primeros planes con mis amigas fue hacer el camino del Rocío. Fue una experiencia preciosa que marcó a Jaime. Así que para nuestra boda conseguimos que varios miembros cantasen en la iglesia".
La celebración de Bodegas Góngora. (Fotos Le Volé)
Cuando Carmen y Jaime eran un matrimonio ante los ojos de Dios cambiaron de ubicación para celebrarlo en Bodegas Góngora. "El espacio, regentado y recién reformado por Rocío Romero y Josema, no necesita mucha decoración. Es más, estrenamos el jardín en una boda muy cuidada. No hay un sitio mas bonito en Sevilla para casarse. Lo único que tuvimos que decorar fueron los centros de las mesas de la cena. Ana y Carmuca Gallardo, las dueñas de The Nook, que son muy amigas mías, nos acompañaron en la última visita a las Bodegas para prestarnos lo que hiciera falta y concluyeron lo mismo que nosotros: todo estaba demasiado bonito".
Los meseros eran cuadros de la tía abuela de la novia,eran obras de la pintora Carmen Laffón."Los elegimos entre toda su obra pensándolo mucho y poniendo a cada invitado en una mesa que tuviera que ver con ese cuadro o que nos recordase por algo a esa pintura".
Un clásico de Sevilla, catering Miguel Ángel, sirvió el cóctel y la cena. "Estuvieron ahí disponibles para nosotros durante todos los preparativos y el día de la boda se lo curraron muchísimo. Tanto Jimmy como yo los volveríamos a coger 1000%, el mejor acierto". De primero, vichyssoise, y de segundo, solomillo al horno con patatas y tirabeques.
El primer baile como marido y mujer. (Fotos Le Volé)
"Recuerdo todo lo vivido con muchísimo cariño, la cena y la mesa en familia que nos lo pasamos genial y no paramos de reírnos. Los dos somos muy disfrutones, muy de fluir y pasarlo bien los dos junto con nuestros amigos y familia y así sucedió", señala Carmen.
La novia y su padre abrieron el baile con un vals tradicional y después, Jaime y ella, bailaron al son de Xite & Co. "Para nosotros era importante montar una buena farra y jaleo y sabíamos que para eso los mejores eran Xite & Clara. Ellos son magia y tener a los dos pinchando fue increíble". Las tías y las primas de la novia sorprendieron a los recién casados con un baile, "no nos lo esperábamos para nada y fue muy emocionante".
A punto de cumplir su primer mes como mujer casada, Carmen da un consejo a las futuras novias. "Fluid, disfrutar cada segundo desde que te piden casarte y cada preparativo. Que los nervios y el estrés no pueda con vosotras. Todo llega, todo sale".
La boda de Carmen Laffón y Jaime Palomar celebrada el pasado 19 de junio en Sevilla fue un día para recordar. La novia, una discreta andaluza, hija de Manuel Laffón Parias y Rocío Molina Montes, y sobrina de la pintora Carmen Laffón, vivió el día más increíble de su vida, "ni en mis mejores sueños hubiera pensado que todo hubiera salido tan tan bien y todo el mundo hubiera acabado tan contento".