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El 'pelotazo' de Karlos Arguiñano por Navidad: su equipo de pelota vasca cambia de manos
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El 'pelotazo' de Karlos Arguiñano por Navidad: su equipo de pelota vasca cambia de manos

Su entorno confirma que el famoso cocinero sigue vinculado al equipo "de la misma forma que siempre", aunque la empresa que gestiona el equipo ha salido del 'holding' familiar

Foto: Karlos Arguiñano, el pasado mes de noviembre. (EFE / Javier Etxezarreta)
Karlos Arguiñano, el pasado mes de noviembre. (EFE / Javier Etxezarreta)

Hablar de la pelota vasca profesional en las últimas décadas es, en buena medida, hablar de Karlos Arguiñano. El cocinero más popular de la televisión española es también uno de los grandes impulsores de este deporte tradicional, al que ha dedicado tiempo, dinero y una implicación personal decisiva para modernizarlo y situarlo en el lugar que hoy ocupa. Su papel y el de sus socios ha sido clave en la profesionalización de los pelotaris, en la mejora de sus condiciones y en la proyección mediática de la pelota a mano profesional, convertida en un espectáculo con presencia estable en televisión y con estructuras empresariales sólidas.

Aficionado confeso y habitual de los frontones, Arguiñano fue uno de los cofundadores de Asegarce, la empresa que marcó un antes y un después en la gestión del negocio pelotazale y que con el tiempo acabaría convirtiéndose en Baiko Pilota, una de las dos grandes empresas que gestionan los pelotaris y torneos profesionales en el País Vasco, junto a ASPE. Desde su holding Bainet Taldea, el chef se convirtió en socio de referencia y figura central de la pelota profesional, impulsando una gestión más moderna, dignificando la figura del pelotari y contribuyendo a que este deporte, profundamente arraigado en la cultura vasca, diera el salto definitivo al siglo XXI.

"En 30 años hemos hecho una labor que, los que entiendan un poco de imagen, se habrán dado cuenta de que no tiene nada que ver con lo que había antes", explicaba el propio Karlos Arguiñano en una entrevista en televisión. Empezaron comprando los derechos de imagen de los pelotaris para poder tener poder de negociación en la televisión, "sin televisión no veíamos futuro a la pelota, se iba a quedar como un deporte residual".

En este contexto se enmarca el último movimiento empresarial relacionado con Baiko Pilota. La compañía, que hasta ahora formaba parte del entramado societario vinculado a Arguiñano, ha modificado su estructura y ha pasado a estar controlada por una empresa de nueva creación, Bolea XXI. Según consta en el Registro Mercantil, esta sociedad figura ahora como propietaria del equipo de pelota vasca y tiene como administrador único a Iker Jakue Buruchaga, hijo de Iñaki Buruchaga, socio y amigo cercano del famoso cocinero, un cambio que supone una reorganización formal de la gestión empresarial.

"Cuando nos juntábamos, Iñaki Buruchaga y yo soñábamos con que la pelota se convirtiera en un deporte de élite y enumerábamos los requisitos: que tuvieran preparadores, uniformes, que se convirtiera en un deporte importante para todos, pintamos los frontones para que televisarlo fuera mejor... Creo que lo hemos conseguido", explicaba Arguiñano en la citada entrevista.

Desde el entorno de Karlos Arguiñano restan importancia a esta reordenación interna y subrayan que su vinculación con la pelota a mano profesional se mantiene intacta. "Karlos Arguiñano sigue vinculado a la Pelota a Mano Profesional de la misma forma que siempre. Cierto es que están acometiendo algunos cambios internos, pero la estructura sigue siendo la misma". Con este mensaje, aclaran y confirman que el proyecto deportivo no se ve alterado pese al ajuste societario.

La pelota vasca, de hecho, vive uno de sus mejores momentos en décadas. Los frontones registran una alta asistencia y las grandes competiciones mantienen el interés del público y de las televisiones. Sin embargo, esta bonanza convive con un clima de tensión creciente entre los propios pelotaris, que en las últimas semanas han expresado su malestar por la política de reducción de plantillas y por unas condiciones laborales que, a su juicio, no avanzan al mismo ritmo que el negocio.

Más allá de los fogones

Baiko Pilota nació en 2019 precisamente con la vocación de reforzar y ordenar ese ecosistema. El proyecto surgió de la fusión de Asegarce (la histórica empresa cofundada por Arguiñano) con Bainet Sport, AGR Team y Custom Sport, agrupadas bajo una misma marca para aprovechar sinergias y garantizar estabilidad. Desde el inicio, el cocinero tuvo un papel central no solo como socio de referencia, sino también como figura institucional, presidiendo la Fundación Baiko, creada para apoyar modalidades minoritarias, impulsar la pelota femenina y reforzar el trabajo de base en clubes y escuelas.

El cambio de estructura societaria llega, así, en un momento de fortaleza deportiva y de debate interno en el sector. Una etapa de ajustes y redefiniciones en la que la figura de Karlos Arguiñano sigue apareciendo como uno de los grandes nombres propios de la pelota vasca moderna, su gran pasión más allá de los fogones.

Hablar de la pelota vasca profesional en las últimas décadas es, en buena medida, hablar de Karlos Arguiñano. El cocinero más popular de la televisión española es también uno de los grandes impulsores de este deporte tradicional, al que ha dedicado tiempo, dinero y una implicación personal decisiva para modernizarlo y situarlo en el lugar que hoy ocupa. Su papel y el de sus socios ha sido clave en la profesionalización de los pelotaris, en la mejora de sus condiciones y en la proyección mediática de la pelota a mano profesional, convertida en un espectáculo con presencia estable en televisión y con estructuras empresariales sólidas.

Karlos Arguiñano