Aunque ya no pueda vivir la Navidad en España, estas fechas siempre le devuelven a su tierra natal. Durante una breve visita a Madrid, Águeda nos recuerda lo especial que era para la niña recorrer las frías calles de Hornachuelos en pleno diciembre. Hoy, fruto de su matrimonio con el cantante Luis Fonsi, celebra las fiestas de otra manera, al otro lado del Atlántico, aunque el recuerdo de su Córdoba natal sigue muy presente. La nostalgia se mezcla con nuevas tradiciones, dando lugar a momentos únicos cargados de emoción.
La Navidad no solo invita a la melancolía; también es tiempo de balance y de plantearse los deseos para el año que comienza. Para Águeda, 2025 ha sido un año intenso: ha publicado su primer libro, ‘La niña que siempre miraba el sol’, un viaje introspectivo y catártico. Un recorrido por sus distintas etapas: la infancia herida por el acoso, la adolescencia llena de sueños ocultos y la madurez de una mujer que ha sabido crear su propia definición de éxito.
PREGUNTA. ¿Qué significa la Navidad para ti hoy, y qué significaba para aquella niña de Hornachuelos?
RESPUESTA. Para la niña de Hornachuelos era magia pura: el frío en la calle, las luces sencillas, el olor a leña quemada, nuestra familia pequeña reunida… Hoy la Navidad es un poco más ruidosa, más movida, pero igual de especial. Tanto antes como ahora, es y será mi fecha favorita del año.
P. ¿Cuál es el ritual navideño que nunca negocias en casa, aunque estéis de viaje o con agenda loca?
R. Cocinar el día 24 por la noche, poner una mesa bonita y sentarnos con calma para cenar juntos y hacer un recorrido por el año.
P. Si pudieras elegir un solo recuerdo de Navidad que te haya marcado, ¿cuál sería y por qué sigue contigo?
R. Cuando mi madre me hacía mi comida favorita para cenar en Nochebuena, O la sensación de que teníamos los aperitivos y galletas para picar, los mismos que salían anunciados en la tele una vez al año. La verdadera abundancia es humana, y mi madre se encargó siempre de que esa noche fuera especial.
P. En casa Fonsi-López, ¿quién es el más navideño y quién el más Grinch?
R. Luis es muy navideño, aunque no lo parezca: le gusta el ambiente, la música, la emoción. Él es el ruido de la casa. Yo soy más callada; no soy Grinch, pero sí le veo un sentido más emocional y espiritual a estas fechas.
P. ¿Cuál es tu plan perfecto de Nochebuena si pudieras diseñarlo sin horarios ni compromisos?
R. Casa, fuego encendido, comida sencilla, música suave, risas, pijamas, una copa de vino en la mano, niños jugando y cero prisas. Que la noche se alargue sola.
P. En una familia multicultural como la vuestra, ¿cómo mezcláis tradiciones españolas y latinoamericanas en Nochebuena y Reyes?
R. Con naturalidad. Hay platos de aquí y de allá, villancicos españoles y música latina, Papá Noel y Reyes. Nuestros hijos viven la riqueza de ambas culturas sin conflicto.
P. La Navidad suele remover emociones. ¿Hay alguna herida que en estas fechas notes más sensible, y cómo la cuidas?
R. La nostalgia. Pienso en quienes ya no están cada vez con menos tristeza. Echar de menos también es una forma de amar.
Águeda, más allá de la fama
Unas Navidades en las que, entre muchas otras cosas, la familia ocupará un lugar central. En su vida es, si no lo más importante, una de sus máximas prioridades, y fruto de ello este libro se convierte también en una carta abierta dirigida a ellos, en la que relata una historia de superación.
P. A estas alturas de tu vida, ¿qué te apetece priorizar?
R. La paz interna porque todo lo demás se ordena cuando eso está en su sitio.
P. Tras la publicación de tu libro, ¿en qué te notas distinta cuando te miras al espejo?
R. Reconciliación. Con mi historia, con mis decisiones, con mis errores y aciertos, y con mis silencios.
P. ¿Qué has aprendido a proteger para no perderte en el personaje público?
R. Mi intimidad emocional. No todo tiene que ser compartido para ser real. Cuanto más protejas tus bendiciones, menos oportunidades hay de perderlas.
P. ¿Qué te da miedo hoy que no te daba hace diez años?
R. Hace diez años no me daba miedo fallar; hoy tampoco me asusta empezar de nuevo. Trato de no pensar en las cosas que me asustan para no darles poder.
P. ¿Qué te conmueve últimamente y por qué ahora?
R. Las conversaciones honestas. Creo que ahora me tocan porque estoy en un momento de verdad conmigo misma. Amo compartir mi tiempo con gente real, sin máscaras, que me dice si estoy mal, sin miedo y con cariño.
P. ¿Qué parte de tu rutina te ancla y te hace sentir “en casa”?
R. Mis clases con mis maestros de Kabbalah. Me anclan, me ponen en mi sitio y me ayudan a darle importancia a lo que realmente la tiene.
P. Cuando te ves en fotos antiguas de tus primeros años como modelo, ¿qué sientes?
R. Ternura y respeto. Veo a una chica valiente que hizo lo mejor que pudo con lo que sabía entonces.
P. ¿Cómo gestionas el equilibrio entre ser madre y tener espacios para ti?
R. Entendiendo que cuidarme no me aleja de mis hijos, me acerca a ellos desde un lugar más sano. Para amar a los demás de verdad hay que amarse primero a uno mismo. Está muy dicho, pero poco lo tomamos en cuenta.
P. ¿Cuál es tu relación actual con tu cuerpo?
R. De escucha y gratitud. Ya no le pido que sea otra cosa; le agradezco lo que es. Amo despertar en mis zapatos.
La familia Fonsi-López
Por otro lado, este relato sería incompleto sin mencionar el apoyo de su marido, el cantante Luis Fonsi. Su historia de amor comenzó en 2010 a raíz de un flechazo, del que nacieron sus dos hijos. “Ser sus padres es la mejor parte de nuestra vida”, escribieron hace unos días en redes sociales con motivo de su cumpleaños.
P. ¿Luis canta más en casa de lo que imaginamos o hay ratos de silencio?
R. Canta, sí, pero no tanto como se pensaría. En casa es Fonsi, el papá, el esposo… no el artista. Aun así, la música siempre está presente.
P. ¿Lo más inesperado de estar casada con un artista tan conocido?
R. Lo bonito: todo. Lo difícil: proteger lo nuestro del ruido externo.
P. Mirando a 2026, ¿qué te ilusiona más ahora mismo?
R. Seguir creciendo sin traicionarme. Vivir con coherencia, calma y propósito. Seguir siendo la mujer de mis sueños.
Agradecimientos
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Aunque ya no pueda vivir la Navidad en España, estas fechas siempre le devuelven a su tierra natal. Durante una breve visita a Madrid, Águeda nos recuerda lo especial que era para la niña recorrer las frías calles de Hornachuelos en pleno diciembre. Hoy, fruto de su matrimonio con el cantante Luis Fonsi, celebra las fiestas de otra manera, al otro lado del Atlántico, aunque el recuerdo de su Córdoba natal sigue muy presente. La nostalgia se mezcla con nuevas tradiciones, dando lugar a momentos únicos cargados de emoción.