El detalle navideño de Manolo y Tamara Falcó con la prensa: una botella de vino
La familia Falcó celebró su tradicional comida de Navidad en casa de Manolo Falcó y Amparo Corsini y sorprendió a los fotógrafos que hacían guardia ese día con un gesto poco habitual
La familia Falcó volvió a cumplir el pasado sábado 25 de diciembre con una de sus tradiciones: la comida familiar de Navidad. Como viene siendo habitual en los últimos años, el encuentro tuvo lugar en casa de Manolo Falcó y su mujer, Amparo Corsini, convertida ya en punto de reunión oficial de la familia. Y, como también es costumbre, la cita no pasó desapercibida para la prensa, que sabe bien que ese día siempre hay movimiento en la puerta.
Lejos de incomodarse por la presencia de fotógrafos y reporteros, los Falcó parecen haber asumido con deportividad el ritual mediático. Tanto, que este año decidieron tener un gesto especial con los compañeros gráficos que trabajaban ese día. Manolo y Tamara Falcó salieron a saludar a los profesionales que llevaban horas haciendo guardia en su puerta y les entregaron una botella de vino como detalle navideño, un bonito gesto para arrancar más de una sonrisa en plena mañana festiva.
No es habitual que las familias más perseguidas se paren a cuidar a quienes siguen sus pasos, y por eso el gesto fue recibido con agradecimiento. Más allá del posado inevitable y de las fotografías de rigor, la escena dejó una estampa poco frecuente: la de Tamara y Manolo ejerciendo de anfitriones también con la prensa, en un clima relajado y cordial, muy acorde con el espíritu navideño.
A lo largo del día fueron llegando los distintos miembros de la familia. No faltaron Xandra Falcó, el ya citado Manolo Falcó y su mujer Amparo Corsini, anfitriones del encuentro, ni el marido de Tamara, Íñigo Onieva, algo más esquivo con los fotógrafos. También asistieron Isabelle Junot y Álvaro Falcó, Jeannine Girod, madre de los mayores, y los miembros más jóvenes de la familia, que completaron una estampa de reunión numerosa y bien avenida.
La buena sintonía entre los hermanos llega, además, en un momento especialmente dulce para la familia. Este año los cinco hijos de Carlos Falcó han dado un paso decisivo al comprar la totalidad de la bodega Marqués de Griñón, asegurando así el control absoluto del gran proyecto vital de su padre. Tras la quiebra del socio que poseía el 50% de la compañía, los Falcó decidieron asumir el reto y blindar el legado familiar.
Con la bodega ya de nuevo en manos exclusivamente familiares y con una Navidad marcada por los reencuentros y el buen humor, la comida del día 25 tuvo algo de celebración doble. O triple, si contamos a los reporteros que ese día se llevaron algo más que una foto.
La familia Falcó volvió a cumplir el pasado sábado 25 de diciembre con una de sus tradiciones: la comida familiar de Navidad. Como viene siendo habitual en los últimos años, el encuentro tuvo lugar en casa de Manolo Falcó y su mujer, Amparo Corsini, convertida ya en punto de reunión oficial de la familia. Y, como también es costumbre, la cita no pasó desapercibida para la prensa, que sabe bien que ese día siempre hay movimiento en la puerta.