Así lo ha demostrado con su visita al Centro de Acogida CEDIA de Cáritas, para personas en situación de sinhogarismo, o sus palabras con los reclusos en la cárcel de Brians 1. Una línea de trabajo que también ha mantenido en las Islas Canarias, al decidir reunirse con el padre Darwin Rivas, uno de los sacerdotes a cargo del cementerio en la isla del Hierro, donde se acumulan las tumbas de los migrantes sin nombre.
El papa León XIV en el barrio de El Raval, en Barcelona. (David Zorrakino/Europa Press)
Una preocupación por la situación de los migrantes en la ruta del Atlántico que también demostrará en su visita al Centro de Acogida 'Las Raíces', en Tenerife. Uno de los lugares más emblemáticos del actual sistema de atención a personas migrantes en Canarias. Las Raíces se encuentra en el municipio de San Cristóbal de La Laguna, en un antiguo acuartelamiento militar del Estado.
Su uso como instalación de acogida se remonta a situaciones de emergencia migratoria anteriores, como la llamada 'crisis de los cayucos' de 2006, cuando ya se utilizó de forma provisional para alojar a migrantes. Sin embargo, su configuración actual nace en 2021, cuando el Gobierno de España lo habilita como un macrocampamento de emergencia para responder al fuerte incremento de llegadas por la ruta atlántica, una de las más peligrosas del mundo.
Desde entonces, su gestión ha estado vinculada a organizaciones humanitarias como Accem, encargadas de la atención básica, alojamiento temporal y acompañamiento social. Así, en la actualidad, Las Raíces es el mayor centro de acogida de migrantes de las Islas Canarias, con capacidad para miles de personas en momentos de máxima presión migratoria.
Vista exterior de 'Las Raíces', en Tenerife. (EFE/Alberto Valdés)
De hecho, ha llegado a albergar hasta unas 4.000 personas en periodos críticos, aunque sus cifras fluctúan según las llegadas. Un espacio de emergencia donde se brinda alojamiento básico y alimentación, atención sanitaria inicial, asesoramiento jurídico sobre asilo o protección internacional y clases de español y actividades de integración, entre otros aspectos.
Un centro que ha sido objeto de reconocimiento por su función humanitaria, pero también de críticas por su tamaño y condiciones, donde León XIV podrá mantener un encuentro directo con migrantes y escuchar sus testimonios personales, subrayando el mensaje de la Iglesia sobre la acogida, la integración y la dignidad de las personas desplazadas. "Una respuesta al drama migratorio que vaya más allá de la mera gestión de flujos, que ofrezca vías seguras y legales, una acogida respetuosa y posibilidades reales de integración", como ya pidió en su visita al Congreso de los Diputados el pasado 8 de junio.