La boda del jinete Miguel Vázquez, una ceremonia en dos actos: "Para nosotros era importante rendir homenaje a las tradiciones judías y católicas"
Jinete, modelo y empresario, Miguel dio el 'sí, quiero' a Elyza Warburg en un enlace celebrado en dos días y dos actos, uno judío y otro católico. Vanitatis se adentra en exclusiva en su boda
La boda de Miguel Vázquez y Elyza Warburg. (Fotos Click10 Fotografía)
Un amigo común de Miguel Vázquez y Elyza Warburg sabía que el modelo y jinete y la empresaria podían hacer 'match'. Y así, en abril de 2022, llegó la primera cita. "Ese amigo llevaba un tiempo diciéndonos que nos gustaría conocernos porque teníamos muchas cosas en común". Tenía razón. "Desde entonces todo fue muy natural". Cuatro años de noviazgo y una petición de mano que llegó el año pasado, "fue un momento muy especial que recordaremos siempre".
Miguel Vázquez, de 31 años, y Elyza Warburg, de 27 años, son algo más que almas gemelas, son socios y ambos regentan Las Vegas de Elvira, una finca ubicada en San José del Valle (Cádiz), que acogió la primera de las celebraciones de la pareja. "Tuvimos dos celebraciones porque Miguel es católico y yo soy judía, y para nosotros era importante rendir homenaje a ambas tradiciones".
La ceremonia judía de la pareja. (Fotos Click10 Fotografía)
"Siempre tuvimos claro que queríamos una celebración de varios días para poder disfrutar de verdad de nuestros invitados y compartir tiempo de calidad con cada uno de ellos. La organización de la boda la llevé personalmente porque disfruto muchísimo creando y cuidando cada detalle. Aun así, durante el último mes y especialmente el día de la boda contamos con la ayuda de Marta, de Una Historia que Celebrar, que fue fundamental para que todo fluyera perfectamente y nosotros pudiéramos disfrutar al máximo. Tener a alguien coordinando cada detalle nos permitió vivir esos días con mucha más tranquilidad", rememora Elyza.
El vestido bordado que Elyza llevó. (Fotos Click10 Fotografía)
"La primera celebración fue el viernes 29 de mayo en la finca para bodas y eventos que gestionamos juntos y que hemos diseñado con muchísimo cariño", señala la novia. La tarde del último viernes de mayo, Miguel y Elyza convocaron a sus invitados para celebrar una boda por el rito judío. "Nos hacía especial ilusión que nuestra primera ceremonia como matrimonio tuviera lugar allí. Fue una celebración íntima, rodeados de nuestros familiares y amigos más cercanos, pero no pudo ser más emotiva. El altar estaba decorado con paniculata blanca y parecía sacado de un sueño. La ceremonia fue oficiada por el rabino Jaime-Haim Casas, gran amigo de nuestra familia, que consiguió hacerla profundamente personal y emocionante".
Un primer acto para el que la novia lució un vestido bordado de la firma australiana Hansel and Gretel, su melena suelta con ondas y un ramo de lirios blancos. Miguel, por su parte, llevó un elegante traje de chaqueta con americana cruzada y como guiño a la religión judía portó el tradicional kipá.
Con el look creado por Castellar Granados. (Fotos Click10 Fotografía)
Al día siguiente, el sábado 30 de mayo, "celebramos nuestra boda religiosa en la Basílica Menor de Santa María de la Asunción de Arcos de la Frontera, de donde procede parte de la familia de Miguel, y después continuamos la celebración en Dehesa Fuente Ymbro, mi casa familiar", cuenta Elyza. "El viernes fue íntimo, relajado y profundamente emotivo. El sábado fue una auténtica fiesta rodeados de todos nuestros amigos y familiares, bailando hasta el amanecer. No faltó ni un solo detalle".
La diseñadora Castellar Granados, una de las más solicitadas, firmó el look nupcial de la empresaria para la ceremonia religiosa. "Tenía bastante claro cómo quería sentirme el día de mi boda, aunque estaba abierta a nuevas propuestas. Mi prioridad era seguir siendo yo misma y que el vestido reflejara mi personalidad. Castellar entendió desde el primer momento exactamente lo que buscaba: algo elegante, atemporal y especial, pero sin perder mi esencia".
La ceremonia católica. (Fotos Click10 Fotografía)
La novia admite que desde la primera cita conectó muchísimo con Castellar. "Pasamos horas hablando sobre ideas, referencias y sensaciones, mientras ella iba dibujando bocetos. Recuerdo especialmente el momento en que me enseñó las telas: tenía tejidos increíbles y muy diferentes entre sí. Me enamoré de varios, pero finalmente elegimos un encaje espectacular que terminó siendo una de las grandes protagonistas del vestido".
Una tiara familiar y unos pendientes antiguos pusieron el broche de oro al vestido de la novia. "Llevé unos pendientes antiguos que me regaló mi madre. Los encontramos en Del Páramo Vintage y fueron amor a primera vista. La tiara es una reliquia familiar con un enorme valor sentimental para mí y sentía que encajaba perfectamente con el vestido". Unas sandalias nude con pedrería de Aquazzura, un velo de tul y un ramo creado con su amiga Bea "inspirado en la flora gaditana y en el entorno natural que nos rodeaba".
Durante la sesión de fotos. (Fotos Click10 Fotografía)
El jinete cumplió con el dress code gracias a un chaqué gris de la firma sevillana Bund, "una marca con la que trabaja habitualmente y que además diseñó el traje especialmente para él", explica Elyza. "El conjunto mantenía una línea clásica y elegante, con una levita de corte tradicional combinada con un chaleco cruzado de solapa chal. El pantalón, de tiro alto, incorporaba pinzas aportando una silueta muy cuidada y atemporal. Completó el look con una camisa de cuello inglés, una corbata de tres pliegues confeccionada en seda italiana y unos zapatos Oxford de cordón. El resultado reflejaba perfectamente su estilo: elegante, sobrio y con una atención impecable a los detalles".
El día de la ceremonia católica la novia confió su maquillaje en Víctor del Valle, "captó mi esencia desde el primer momento y consiguió que me sintiera yo misma". Elyza se arregló en la Dehesa Fuente Ymbro, rodeada de su familia, Jaime, su hermano pequeño, ejerció de padrino, "fue un momento especialmente emotivo para ambos".
En la celebración. (Fotos Click10 Fotografía)
La pareja recuerda que la ceremonia religiosa fue especialmente emocionante porque se celebró en la Basílica de Santa María, "un templo de origen mudéjar de los siglos XIV y XV con una belleza impresionante. Además, nuestra misa tuvo un carácter muy especial al unir dos tradiciones religiosas distintas, algo que simbolizaba perfectamente nuestra historia y nuestras familias".
Concluida la ceremonia, Miguel y Elyza acompañados de sus 320 invitados, se desplazaron a la dehesa. "Hay un momento que recordaremos siempre. Paramos unos segundos, nos miramos y observamos a nuestro alrededor. Ver reunidas a tantas personas que nos quieren, que habían viajado para acompañarnos y celebrar nuestra historia, fue algo indescriptible. Sentimos una enorme gratitud y también mucho orgullo por haber conseguido crear una boda que reflejaba exactamente quiénes somos".
Allí la decoración respetó el entorno natural. "La diseñamos junto a Ramiz Floristas. Queríamos que todo pareciera surgir de forma natural del paisaje, respetando el entorno y la esencia del campo gaditano. Trabajamos principalmente con verdes como eucalipto, lentisco y olivo, y flores como paniculata, clavel blanco y peonías. El resultado fue una decoración muy orgánica, salvaje y elegante a la vez". En cuanto a la celebración, los recién casados destacan "la energía de nuestros invitados y la sensación constante de estar rodeados de amor, fue una fiesta inolvidable".
El primer baile. (Fotos Click10 Fotografía)
Catering Campuzanosirvió el cóctel y la cena. "Decidimos hacer algo diferente. Apostamos por un único plato principal: un canelón de rape acompañado de una bisque de marisco que fue todo un éxito. Durante el cóctel quisimos dar protagonismo al producto local, con propuestas como atún de almadraba, gazpachos frescos y otros sabores muy representativos de nuestra tierra".
'Unchained Melody' fue la banda sonora del primer baile. "Es nuestra canción desde el principio de nuestra relación y siempre ha tenido un significado muy especial para nosotros".
Como consejo para futuros novios, "suena a tópico, pero la mejor recomendación que podemos dar: parad de vez en cuando y disfrutad. El día pasa muchísimo más rápido de lo que imaginas. Mirad a vuestro alrededor y recordad que todas las personas que están allí han venido porque os quieren y quieren celebrar vuestra felicidad. Ese es, sin duda, el mayor regalo de una boda".
Un amigo común de Miguel Vázquez y Elyza Warburg sabía que el modelo y jinete y la empresaria podían hacer 'match'. Y así, en abril de 2022, llegó la primera cita. "Ese amigo llevaba un tiempo diciéndonos que nos gustaría conocernos porque teníamos muchas cosas en común". Tenía razón. "Desde entonces todo fue muy natural". Cuatro años de noviazgo y una petición de mano que llegó el año pasado, "fue un momento muy especial que recordaremos siempre".