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Old Jeffrey, la marca de sastrería que viste a la nueva generación de novios: "Respetamos el protocolo con guiños personales para un look único"
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ENTREVISTA

Old Jeffrey, la marca de sastrería que viste a la nueva generación de novios: "Respetamos el protocolo con guiños personales para un look único"

Hablamos con Antonio Fernández de León Ortiz, CEO de Old Jeffrey, el nuevo referente en el armario masculino para vestir en las bodas

Foto: La boda de Marta y Anto en El Escorial. (Camille Photography)
La boda de Marta y Anto en El Escorial. (Camille Photography)

Hablamos continuamente de como novias, invitadas y madrinas han cambiado las normas de estilo y sus looks han dejado de ser clásicos para abrazar la modernidad sin incumplir el protocolo. Con el estilo y la personalidad como mantra para componer sus atuendos, esa pauta ha llegado a los otros protagonistas de toda boda, los novios. La nueva generación de novios (e invitados) también han modificado sus reglas de estilo y en este contexto hay una firma en concreto que abandera la sastrería de hoy. Es Old Jeffrey y Vanitatis ha hablado con su CEO y fundador, Antonio Fernández de León Ortiz, para que nos cuente las claves de su éxito, la filosofía de su marca, qué tiene de diferente y por qué los hombres la eligen.

No es la primera vez que el empresario ocupa un espacio en nuestro medio. Hace años y vestido con un chaqué de su firma, Antonio contrajo matrimonio con Marta Serrano y su boda traspasó la barrera de la realidad para ser viral. Esta vez, Antonio nos habla de su marca y de cómo los novios han dado un giro, con personalidad y estilo, a sus looks nupciales.

placeholder La boda de Marta y Anto en El Escorial. (Camille Photography)
La boda de Marta y Anto en El Escorial. (Camille Photography)

PREGUNTA. Empecemos por el principio: cuéntanos los orígenes de Old Jeffrey.

RESPUESTA. Old Jeffrey nació a finales de 2018. El nombre viene de Jeffrey’s Bay, en Sudáfrica, un lugar que nos conquistó por su atmósfera única: mezcla de calma y vitalidad. Nuestra filosofía parte de un equilibrio entre funcionalidad y elegancia con naturalidad. Ese concepto de naturalidad es muy importante para nosotros: que un hombre pueda estar cómodo en la arena con una camisa de lino holgada y pantalones remangados, y al mismo tiempo, sentirse perfectamente a su lugar en un evento donde la discreción y la planta hablan más que cualquier logotipo.

P. ¿En qué momento consideras que la marca despegó?

R. No creo que haya un "gran momento" en el que dijéramos "ya está, hemos despegado". Ha sido más bien una suma de pequeños hitos. Uno muy especial fue cuando empezamos a vestir a los primeros novios. Te das cuenta de que estás entrando en un momento único de la vida de alguien, y eso genera una conexión muy fuerte. A partir de ahí, el boca a boca nos abrió muchas puertas. También fue decisivo cuando la gente empezó a identificarnos no solo con la sastrería, sino con un estilo de vida: prendas versátiles que acompañan al hombre en todos sus contextos.

placeholder Un novio con un traje de Old Jeffrey. (Cortesía)
Un novio con un traje de Old Jeffrey. (Cortesía)

P. ¿A qué tipo de hombre viste Old Jeffrey? ¿Cómo describirías al hombre de la marca?

R. Yo siempre lo resumo en tres palabras: sofisticado, libre y auténtico. Al hombre Old Jeffrey le gusta cuidar los detalles, aprecia la calidad, pero sin perder comodidad ni su propio estilo. Es un hombre dinámico, que aprovecha al máximo su tiempo. Viaja, trabaja con pasión, se organiza para rendir en su vida profesional, pero también para pasar tiempo de calidad con su mujer y sus hijos. No es de los que se tiran en el sofá a dejar pasar las horas: valora la vida y todo lo que tiene para ofrecerle, y quiere vivir cada momento de forma intensa y consciente.

P. Sois la marca referente en sastrería para el hombre joven en Madrid. ¿Cuál dirías que es el secreto de vuestro éxito?

R. La clave está en cómo hacemos las cosas: con calma, cercanía y cariño. Parece una tontería, pero en un mundo donde todo es rápido, impersonal y casi desechable, nosotros hemos querido ir lentos y hacer las cosas, con cimientos sólidos y de la mejor manera posible. Precisamente por esto mismo llevamos varios años en silencio, trabajando mucho, muchísimo. A nivel propuesta de moda, todo esto se traduce en producciones cortas, sin reponer modelos, aunque se vendan muy bien, en fabricar aquí, en España, en talleres con los que tenemos relación personal y que comparten nuestros valores. El 85% de lo que hacemos se confecciona en España, con procesos sostenibles y responsables.

placeholder Un novio vestido con un chaqué de Old (Cortesía)
Un novio vestido con un chaqué de Old (Cortesía)

P. Vuestros looks demuestran que ahora los novios pueden romper las normas e ir cool y elegantes en su boda. ¿Cuál es vuestra filosofía de trabajo?

R. Lo tenemos clarísimo: en tu boda tienes que ser tú mismo. Es un día que vas a recordar siempre, y no tiene sentido disfrazarte ni encajar en un molde que no va contigo. Nosotros venimos de la sastrería, y lo que más nos gusta es que el novio viva un proceso artesanal y muy personal: elegir tejidos, cortes, detalles… y que cuando se ponga el traje o chaqué pueda decir con orgullo: "esto soy yo". La clave está en el equilibrio: respetar el protocolo y la solemnidad del momento, pero añadir pequeños guiños que reflejen tu personalidad, esos detalles que te hacen único.

Cada vez más novios apuestan por un doble look: chaqué para la ceremonia y traje para la celebración. Me encanta porque les da libertad y ese toque especial que hace que el día sea realmente suyo. También somos muy fans de las bodas en destinos como Ibiza, Mallorca o Cancún. Ahí los trajes de lino funcionan de maravilla: se integran con el entorno, respetan el contexto y aportan un encanto único.

P. En tu opinión, ¿cómo debería vestir un novio para no fallar el día de su boda?

R. Lo tenemos muy claro: siempre recomendamos tejidos que aporten naturalidad, pero con buena caída; que tengan empaque, pero sin ser acartonados; colores sutiles y mateados, que permitan diferenciarse dentro de su zona de confort sin romper la armonía del conjunto.

Si opta por chaqué, bendecimos tanto el clásico como el chaqué azul marino o gris. Todos estos son códigos protocolarios, pero alrededor de ellos se pueden añadir guiños personales que hagan el look más interesante: corbatas con motivos geométricos inspiradas en los años 80, que llegaron con fuerza hace un par de años y han venido para quedarse, o chalecos de lino en tonos cálidos como café, hueso o verde desgastado. Son pequeños detalles que avivan el conjunto y reflejan personalidad.

Si el novio opta por traje, la corbata juega un papel fundamental, aunque para bodas en la costa se puede prescindir de ella. En ese caso, es esencial una camisa de vestir que mantenga los cuellos en su sitio y un traje en tonos naturales, como verde oliva o color tierra.

placeholder Un chaqué de Old Jeffrey. (Cortesía)
Un chaqué de Old Jeffrey. (Cortesía)

P. ¿Cómo construís vuestras colecciones? ¿Cuál es vuestro proceso creativo?

R. Nuestro proceso es bastante claro y muy humano. Primero, dirección y diseño estudian referencias y tendencias para inspirar las colecciones. Segundo, el equipo de diseño aterriza esas propuestas y las convierte en Old Jeffrey. Tercero, una vez que los diseños son aprobados, entramos en nuestro taller que funciona como un laboratorio textil. Ahí desarrollamos los patrones, escalamos el tallaje de los diseños y creamos un prototipo final. Cuarto, los prototipos se prueban y ajustan con nuestros talleres socios, todos nacionales y varios en Madrid, que producen las colecciones finales. Cada modelo se hace en pocas unidades y sin reposiciones, garantizando exclusividad. Una vez completada la producción, las piezas llegan a nuestros puntos de venta y a nuestro almacén destinado a venta online. Y quinto, todo este proceso es continuo, porque la idea es poder ofrecer siempre algo novedoso a nuestros clientes, sin perder nuestra esencia de calidad, artesanía y autenticidad.

P. ¿Y el proceso para un traje a medida?

R. En Old Jeffrey tenemos dos niveles de sastrería a medida: Made to Measure y Bespoke, y cada uno tiene su propio encanto. Con Made to Measure, lo que hacemos es confeccionar el chaqué desde cero para cada cliente. Para ello, nos apoyamos en un patrón base, pero lo adaptamos completamente a sus medidas. La confección es híbrida, algunas fases se hacen a máquina y otras a mano, así conseguimos que la prenda quede perfectamente ajustada y con un acabado de mucha calidad, pero sin perder agilidad en el proceso. Luego está el Bespoke, que es otra historia. Aquí partimos de cero, sin patrón previo. Tomamos las medidas directamente y un solo miembro de nuestro equipo de sastres dedica entre 80 y 90 horas a coser la prenda completamente a mano. Es un trabajo muy minucioso, y el resultado es algo realmente especial: cada puntada es un movimiento de muñeca y cada detalle cuidado al máximo.

P. ¿Cuáles son vuestros bestsellers?

R. Pues mira, en sastrería, nuestras corbatas de seda con motivos geométricos son un clásico. Hacemos muy pocas de cada estampado y, la verdad, se han convertido en un complemento muy buscado. Y luego están nuestros trajes 'ready to wear', que siempre funcionan bien: el fit está muy estudiado, los acabados muy cuidados, y funcionan tanto para ir a la oficina como para un evento más formal. En casual, los pantalones sartoriales y gurkha son básicos. Las americanas y chaquetas ligeras también funcionan muy bien, adaptándose a looks formales o más relajados. Lo bonito es ver cómo cada pieza se convierte en un básico que acompaña a nuestros clientes y les hace sentir bien.

P. ¿Qué te gustaría que la gente dijera de tu marca?

R. Me encantaría que dijeran que Old Jeffrey les hace sentir bien, que nuestras prendas encajan perfectamente a nivel diseño y versatilidad, y reflejan quiénes son de manera natural. También me gustaría que supieran que detrás de cada prenda hay un equipo que se lo deja todo. Que ponemos pasión, cariño y mucho cuidado en cada detalle, desde el diseño hasta la confección, y que todo eso se nota cuando estrenas una prenda.

Y bueno, aunque todavía está un poco lejos, tenemos ese sueño de que Old Jeffrey crezca fuera de España, y que la gente de aquí esté orgullosa de que seamos una marca que defiende la Marca España en el mundo. Nos vamos a dejar la piel en ello, y nos emociona pensar que nuestras prendas puedan representar a España en otros países.

P. ¿Qué os depara el futuro?

R. Tenemos un par de cosas superemocionantes que van a marcar este año y el que viene. Primero, la nueva apertura en Jorge Manrique 15, en la zona de El Viso, que va a ser un espacio pensado para que nuestros clientes vivan la experiencia Old Jeffrey de una manera aún más completa. Luego, en noviembre, lanzamos Old Tamarinne, nuestra marca femenina. Es algo que llevábamos tiempo queriendo hacer y estamos muy ilusionados: será una propuesta con el mismo espíritu de Old Jeffrey, elegante, atemporal y con un cuidado especial en cada detalle, pero pensado para mujeres.

Hablamos continuamente de como novias, invitadas y madrinas han cambiado las normas de estilo y sus looks han dejado de ser clásicos para abrazar la modernidad sin incumplir el protocolo. Con el estilo y la personalidad como mantra para componer sus atuendos, esa pauta ha llegado a los otros protagonistas de toda boda, los novios. La nueva generación de novios (e invitados) también han modificado sus reglas de estilo y en este contexto hay una firma en concreto que abandera la sastrería de hoy. Es Old Jeffrey y Vanitatis ha hablado con su CEO y fundador, Antonio Fernández de León Ortiz, para que nos cuente las claves de su éxito, la filosofía de su marca, qué tiene de diferente y por qué los hombres la eligen.

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