El momento incómodo de Mary de Dinamarca tras un feo reproche de su suegra, la reina Margarita
Durante las celebraciones del cumpleaños de la exmonarca danesa, vimos que el semblante de su nuera Mary no era el habitual. Pero
Lo que tenía que haber sido un momento feliz y de cordialidad familiar, ha quedado ensombrecido por un incómodo momento que vivió Mary de Dinamarca. El motivo, un feo reproche que su suegra, Margarita de Dinamarca, le hizo en público, y en una situación, además, que ya no era nada fácil para ella por la reciente muerte de su padre.
"No creo que sea momento para eso", le espetó la exmonarca, tras lo que el gesto de contrariedad de Mary evidenció que no le habían gustado nada esas palabras. El contexto era el cumpleaños de la reina Margarita, que sigue celebrando con los ciudadanos y en un acto público a pesar de haber dejado el trono hace ya más de dos años.
La cita tenía este jueves doble interés, puesto que suponía la reaparición de Mary tras la muerte de su padre, que conocíamos el pasado sábado. Teniendo en cuenta la pérdida familiar, se entendía perfectamente que la reina no tuviera la sonrisa de siempre y que su look fuera mucho más oscuro que los que cada año luce en el cumpleaños de la reina Margarita.
Aunque esa seriedad no se debía solo a la muerte de su padre, como hemos sabido después gracias a las redes sociales de 'Hello!'. La breve duración del posado familiar y la lejanía de la prensa hizo que el detalle pasara mucho más desapercibido y todo el mundo se centrara en la aparición de los reyes junto a Margarita, a los que también se unió Ana María de Grecia, hermana de la exmonarca.
Pero en la foto familiar hubo otro protagonista. Hablamos de Tillia, ese Teckel de la reina Margarita cuya presencia es ya habitual en este tipo de citas públicas, más familiares que institucionales. La mascota se paseó delante de los cuatro, sin inmutarse por la presencia de la multitud que quiso acercarse hasta la entrada de Fredensborg para felicitar a su dueña.
En un momento dado, la perrilla se queda al lado de Mary y esta no duda en agacharse y acariciarla, dándole un cariño que muy probablemente también ella misma necesitaba en ese momento. Lo que quizá no esperaba la australiana es que, a pesar de mostrarse así de tierna con su mascota, su suegra le llamara la atención con esas palabras: "No creo que sea el momento para eso".
La cara de Mary tras escuchar a su suegra lo dice todo y queda claro que no se tomó demasiado bien el reproche, a pesar de que la primera reacción de su marido, el rey Federico, es reírse, quizá para quitarle hierro. Pero ella se levanta rápidamente y se retira el pelo de la cara, mostrando su total incomodidad por lo que acababa de pasar, además delante de una gran multitud.
El tono familiar e informal del encuentro se deja notar desde el principio con ciertos detalles, como que el personal de palacio saque un par de sillas para las dos hermanas o el hecho de que Mary permanezca un escalón por debajo de ellas, algo que en un acto institucional no podría suceder por motivos de rango. Así que unas caricias a Tillia no estaban fuera de lugar, al menos para el gran público.
Pero parece que sí lo estaban para su propietaria, ignoramos por qué. Una actitud que contrasta completamente con ese agradecimiento que ha publicado este mismo viernes la propia Mary: "Mi más sincero agradecimiento por la abrumadora cantidad de mensajes, flores y pensamientos cálidos que he recibido tras la muerte de mi padre. La enorme cantidad de empatía nos ha conmovido profundamente y significa mucho más de lo que las palabras pueden expresar".
Lo que tenía que haber sido un momento feliz y de cordialidad familiar, ha quedado ensombrecido por un incómodo momento que vivió Mary de Dinamarca. El motivo, un feo reproche que su suegra, Margarita de Dinamarca, le hizo en público, y en una situación, además, que ya no era nada fácil para ella por la reciente muerte de su padre.