Julio Maset, médico: "Beber agua, incluso antes de acostarnos, ayuda a evitar los problemas derivados de la deshidratación, como dolor de cabeza o fatiga"
Julio Maset, médico: "Beber agua, incluso antes de acostarnos, ayuda a evitar los problemas derivados de la deshidratación, como dolor de cabeza o fatiga"
El médico ha aclarado cuáles son las ventajas y los inconvenientes de este hábito cotidiano y qué conviene hacer para dormir mejor sin renunciar a una correcta hidratación
El médico habla sobre los pros y los contras de beber agua antes de acostarse (@CinfaSalud))
Beber agua es uno de los gestos más básicos para cuidar la salud, pero el momento del día en el que se hace también puede influir en el descanso. El doctor Julio Maset, médico de Cinfa, ha explicado en el canal de Cinfa Salud qué ocurre cuando se toma agua justo antes de acostarse y por qué conviene encontrar un equilibrio.
El especialista recuerda que una buena hidratación es fundamental para el correcto funcionamiento del organismo. De hecho, beber agua también por la noche puede ayudar a prevenir molestias asociadas a la deshidratación, como el dolor de cabeza, la sensación de cansancio o la fatiga. “Beber agua, incluso antes de acostarnos, ayuda a evitar los problemas derivados de la deshidratación, como dolor de cabeza o fatiga”, señala Maset.
Beber abundante agua para mantenernos hidratados. (Pexels)
Sin embargo, el médico matiza que no se trata de beber grandes cantidades justo antes de meterse en la cama. Durante el sueño, el cuerpo regula la hormona vasopresina, que contribuye a reducir la producción de orina y permite mantener el equilibrio hídrico mientras descansamos. El problema aparece cuando la última ingesta de agua es demasiado abundante o se produce muy cerca de la hora de dormir.
En ese caso, es más probable que la persona tenga que levantarse durante la noche para ir al baño. Aunque pueda parecer algo menor, estas interrupciones pueden afectar a la calidad del sueño, especialmente en quienes ya duermen mal o se despiertan con facilidad.
Por eso, el consejo del especialista no es no beber agua antes de dormir, sino repartir la hidratación a lo largo de toda la jornada. La clave está en llegar a la noche bien hidratado, para que el último vaso no tenga que ser excesivo ni se tome justo en el momento de acostarse.
Beber agua sigue siendo un hábito imprescindible, especialmente en épocas de calor, pero conviene hacerlo con cierta planificación. Mantener una botella cerca puede ser útil si aparece sed durante la noche, aunque lo recomendable es no convertir la última hora del día en el momento principal para hidratarse.
Beber agua es uno de los gestos más básicos para cuidar la salud, pero el momento del día en el que se hace también puede influir en el descanso. El doctor Julio Maset, médico de Cinfa, ha explicado en el canal de Cinfa Salud qué ocurre cuando se toma agua justo antes de acostarse y por qué conviene encontrar un equilibrio.