La reina Letizia, con los príncipes de Mónaco en Madrid: rescata su alabado vestido de lino y sus joyas 'exóticas'
Doña Letizia ha ejercido de anfitriona junto a Felipe VI en el Real Jardín Botánico, recuperando el aclamado diseño asimétrico de Mantú que estrenó en Palma y sus piezas XL de Suma Cruz
Encuentro de altura entre los Reyes de España y los príncipes de Mónaco en el Pabellón Villanueva del Real Jardín Botánico. Don Felipe y doña Letizia han presidido la inauguración de las exposiciones conmemorativas del 150º aniversario de la apertura de la primera misión diplomática entre España y Mónaco. Un encuentro de hondo calado histórico que ha contado con la presencia de Alberto II y Charlène, quien vestía para su debut en España un diseño de encaje en azul celeste de Oscar de la Renta.
En una tarde de enorme expectación mediática, doña Letizia ha acaparado todas las miradas con un vestido blanco y algunas de las joyas más alabadas de su fondo de armario estival. Para recorrer las muestras artísticas en los salones de El Botánico, doña Letizia ha firmado un nuevo éxito estilístico al rescatar un diseño de la firma italiana Mantú que acaparó todos los titulares en Palma el verano pasado durante la clausura del Atlàntida Mallorca Film Fest.
Se trata de un modelo midi de silueta asimétrica y manga corta, confeccionado en lino japonés de color blanco roto que resulta idóneo para las agradables temperaturas de la tarde madrileña. La pieza central del patrón radica en un original drapeado de algodón integrado a modo de cinturón que cruza el talle de forma diagonal, un recurso óptico muy favorecedor que estiliza la figura y aporta una estructura geométrica de lo más vanguardista.
El origen de esta prenda es, además, un claro ejemplo del apoyo de la Reina al comercio multimarca de nuestro país. Doña Letizia adquirió este exclusivo diseño de Mantú a través de Yowe, una reconocida tienda multimarca ubicada en León, lo que en su día supuso un auténtico espaldero para el sector textil nacional.
Si el vestido de lino aportaba la sobriedad idónea para el acto, el toque más exclusivo ha venido gracias a su espectacular elección de joyas. La Reina se ha sumado de lleno a la tendencia de las piezas XL rescatando sus vistosas esclavas y pendientes de la firma española Suma Cruz.
En concreto, se trata del modelo Acacia, perteneciente a la colecció Índico. Estas piezas artesanales están realizadas sobre una base de latón con un generoso baño de oro de 24 quilates y su diseño se inspira en los relatos de aventuras y escenas místicas que envolvieron las aguas del océano Índico en el siglo XVIII, aportando un aire exótico que rompía de forma magistral con el minimalismo del vestido.
Doña Letizia ha lucido, además, unas nuevas sandalias de tiras doradas de tacón sensato, una cartera de mano de Magrit, todo ello sin sin olvidarse, por supuesto, de su inseparable anillo de oro de la firma italiana Coreterno.
Con este estilismo, doña Letizia ha vuelto a coronarse como la perfecta anfitriona en una jornada clave para las relaciones bilaterales de ambos países, demostrando, además, que sabe dar una segundas vidas a sus mayores éxitos de vacaciones.
Encuentro de altura entre los Reyes de España y los príncipes de Mónaco en el Pabellón Villanueva del Real Jardín Botánico. Don Felipe y doña Letizia han presidido la inauguración de las exposiciones conmemorativas del 150º aniversario de la apertura de la primera misión diplomática entre España y Mónaco. Un encuentro de hondo calado histórico que ha contado con la presencia de Alberto II y Charlène, quien vestía para su debut en España un diseño de encaje en azul celeste de Oscar de la Renta.