Este puerto se ha convertido en uno de esos destinos que sorprenden precisamente porque todavía conserva un aire tranquilo, elegante y algo secreto. Situado a solo 8 kilómetros de El Ejido y a menos de 40 minutos del aeropuerto de Almería, este enclave costero reúne puerto deportivo, playas amplias y planes al aire libre sin necesidad de cruzar media Europa ni poner rumbo a Mónaco.
Además, Almerimar cuenta con propuestas pensadas para quienes buscan algo más que playa. Tiene hoteles que aportan un punto sofisticado gracias a su campo de 27 hoyos, repartido entre lagos y palmeras en una superficie de más de 800.000 metros cuadrados. A esto se suman centros ecuestres, escuelas de vela y actividades como paddle surf o buceo.
Guardias Viejas propone un paisaje diferente, con roca, viento y la presencia del castillo del siglo XVIII como fondo. San Miguel, por su parte, atrae a quienes disfrutan del kitesurf y de los espacios abiertos donde el viento marca el ritmo del día.
La gran joya natural se encuentra en Punta Entinas-Sabinar, un espacio protegido con marismas, dunas fósiles y aves. Según Medio Ambiente de Andalucía, es una de las zonas mejor conservadas del litoral almeriense, perfecta para quienes buscan playas más vírgenes y un Mediterráneo menos domesticado.
Llegar tampoco resulta complicado. Desde Almería capital hay que tomar la A-7 en dirección Málaga y salir por El Ejido, en la salida 409. Desde allí, una recta de unos 8 kilómetros conduce directamente a la marina. También hay aparcamientos junto al puerto y conexiones en autobús con El Ejido durante todo el año.
Este puerto se ha convertido en uno de esos destinos que sorprenden precisamente porque todavía conserva un aire tranquilo, elegante y algo secreto. Situado a solo 8 kilómetros de El Ejido y a menos de 40 minutos del aeropuerto de Almería, este enclave costero reúne puerto deportivo, playas amplias y planes al aire libre sin necesidad de cruzar media Europa ni poner rumbo a Mónaco.