Pedro Soriano, enfermero, sobre regular la temperatura en verano: "Una bebida muy fría puede reducir el principal mecanismo de refrigeración del cuerpo"
Pedro Soriano, enfermero, sobre regular la temperatura en verano: "Una bebida muy fría puede reducir el principal mecanismo de refrigeración del cuerpo"
Las altas temperaturas propias de una cúpula de calor obligan a extremar las precauciones para evitar problemas de salud. Aunque existen muchos remedios populares para combatir
Pedro Soriano en sus redes sociales (@enfermeroenred)
Las altas temperaturas propias de una cúpula de calor obligan a extremar las precauciones para evitar problemas de salud. Aunque existen muchos remedios populares para combatir el calor, no todos cuentan con respaldo científico. El enfermero Pedro Soriano ha recopilado algunas de las recomendaciones con mayor evidencia para ayudar a regular la temperatura corporal durante los episodios de calor extremo.
Beber abundante agua para mantenernos hidratados. (iStock)
Uno de los consejos que más sorprende tiene que ver con las bebidas muy frías. Aunque proporcionan una sensación inmediata de alivio, Soriano explica que "una bebida muy fría produce alivio inmediato, pero también puede reducir temporalmente la sudoración, el principal mecanismo de refrigeración del cuerpo". Por ello, para la mayoría de las personas resulta más recomendable beber agua fresca y hacerlo de forma frecuente a lo largo del día.
El especialista también desmonta otro de los grandes mitos del verano: el de las bebidas calientes. Aunque pueda parecer contradictorio, algunos estudios indican que pueden favorecer la pérdida de calor al estimular la sudoración. Eso sí, este efecto solo resulta útil cuando el sudor puede evaporarse con facilidad, es decir, en ambientes secos. Si la humedad es elevada, la ventaja prácticamente desaparece.
Algo similar ocurre con los alimentos picantes. La capsaicina presente en estos productos activa la sudoración y, cuando el ambiente es seco, la evaporación ayuda a refrescar el organismo. Sin embargo, en zonas con mucha humedad ese mecanismo pierde eficacia, por lo que el efecto refrescante es mucho menor.
Soriano también recuerda que esperar a tener sed no es una buena estrategia. Cuando aparece esa sensación, el organismo ya ha comenzado a deshidratarse. Además, este mecanismo suele estar alterado en las personas mayores, uno de los colectivos más vulnerables junto a niños, embarazadas, personas con enfermedades crónicas o quienes realizan actividad física intensa.
En caso de sufrir un golpe de calor, el enfermero insiste en que se trata de una urgencia médica. La medida con mayor respaldo científico consiste en enfriar rápidamente a la persona, siendo la inmersión en agua fría o templada, cuando puede realizarse de forma segura, una de las estrategias más eficaces. Si aparecen síntomas como una temperatura corporal superior a 40 grados, confusión, pérdida de conocimiento o dificultad para respirar, recomienda llamar inmediatamente al 112.
Beber abundante agua para mantenernos hidratados. (Pexels)
Más allá de la hidratación o la alimentación, Soriano recuerda que pequeñas decisiones también ayudan a reducir el impacto del calor. Elegir colores claros para fachadas y tejados favorece que reflejen mejor la radiación solar y disminuyan el calentamiento de los edificios, una medida que, junto con una buena hidratación y la protección de las personas más vulnerables, puede marcar la diferencia durante los episodios de temperaturas extremas.
Las altas temperaturas propias de una cúpula de calor obligan a extremar las precauciones para evitar problemas de salud. Aunque existen muchos remedios populares para combatir el calor, no todos cuentan con respaldo científico. El enfermero Pedro Soriano ha recopilado algunas de las recomendaciones con mayor evidencia para ayudar a regular la temperatura corporal durante los episodios de calor extremo.