El rey Felipe abre Zarzuela al príncipe Alberto de Mónaco: un abrazo de amigos y un pin con homenaje
El soberano monegasco está de visita exprés en nuestro país para celebrar los 150 años de las relaciones de ambos países. Una relación que el propio Alberto ha querido reflejar en un pequeño accesorio de su vestuarios
El príncipe Alberto de Mónaco, recibido en Zarzuela por el rey Felipe. (Casa de S. M. el Rey)
Era una de las citas más esperadas de la semana, con permiso del recibimiento al papa León, que tendrá lugar el sábado. Pero este lunes ya se ha dado el primer encuentro de carácter internacional de la agenda oficial del rey Felipe, que ha abierto las puertas del Palacio de la Zarzuela al príncipe Alberto II de Mónaco. Un abrazo de amigos y un pin con homenaje han sido los protagonistas involuntarios del momento.
La visita de Alberto de Mónaco a nuestro país se debe al 150 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre los dos países. De ahí que también se vaya a dar la presencia de la princesa Charlène, que pisa por primera vez suelo español, al menos de forma oficial. Pero antes de esa primera aparición, que además compartirá con la reina Letizia, se ha dado el encuentro de los dos soberanos, con el Palacio de la Zarzuela como escenario.
Y la relación de amistad y afecto se ha visto desde la llegada del príncipe Alberto a la residencia de los Reyes, cuando era recibido en los jardines por don Felipe, dándose ambos un abrazo muy cordial que marcaba el carácter del resto del encuentro. Posaban los dos más tarde ante las cámaras, antes de que el monegasco presentara a su homólogo a la delegación que lo acompaña.
Un momento en el que hemos visto cómo Alberto de Mónaco ha utilizado su vestuario para mostrar el vínculo entre los dos países, a la vez que hacía un homenaje a su propia nación. Y es que, mientras su corbata contenía finas rayas rojas y blancas, los dos colores de la enseña monegasca, también lucía un pin con las banderas de los dos países entrelazadas.
Aunque no han trascendido detalles concretos sobre el contenido de la conversación que han mantenido ante la prensa, como tampoco del almuerzo, que ha sido estrictamente privado. Pero no es la primera vez que comparten espacio y tiempo, ya que el príncipe Alberto ha viajado con frecuencia en los últimos años a nuestro país, tanto por motivos oficiales como por razones vinculadas a sus intereses personales y familiares.
Así, este encuentro ha sido un ejemplo más de la relación fluida que mantienen desde hace años, no solo por lo estrictamente diplomática, sino porque también han coincidido en foros internacionales, actos institucionales y celebraciones vinculadas a otras casas reales europeas. Pertenecen ambos además a una generación de soberanos que han asumido un papel cada vez más activo en cuestiones como la sostenibilidad, la cooperación internacional o la preservación del patrimonio cultural.
El príncipe Alberto de Mónaco, junto al rey Felipe en Zarzuela. (Gtres)
Para Felipe VI, concretamente, el encuentro forma parte de una intensa agenda diplomática que durante los últimos meses ha incluido reuniones con numerosos líderes internacionales y representantes de otras monarquías europeas. En este contexto, la visita de Alberto de Mónaco vuelve a evidenciar la buena sintonía existente entre ambas instituciones y la voluntad de mantener una relación cercana entre Madrid y Montecarlo.
Aunque no podemos negar que el plato fuerte está previsto para unas horas más tarde, con ese encuentro de la reina Letizia y la princesa Charlène. Aunque no es la primera vez que coinciden ambas, siempre lo han hecho en un contexto internacional en el que eran invitadas, como la coronación de Carlos III o, más recientemente, la misa que daba por iniciado el pontificado del papa León.
En esta ocasión, ni una ni otra podrán evitar ser las grandes protagonistas de un inédito encuentro y del que sus respectivos maridos nos han dado un pequeño aperitivo, de carácter mucho más institucional y regio y con el Palacio de la Zarzuela y sus jardines como escenario.
Era una de las citas más esperadas de la semana, con permiso del recibimiento al papa León, que tendrá lugar el sábado. Pero este lunes ya se ha dado el primer encuentro de carácter internacional de la agenda oficial del rey Felipe, que ha abierto las puertas del Palacio de la Zarzuela al príncipe Alberto II de Mónaco. Un abrazo de amigos y un pin con homenaje han sido los protagonistas involuntarios del momento.