La crema húngara que hizo crecer vello facial de Marilyn Monroe pero la convirtió en la estrella de piel marmórea
El rostro inmaculado de Marilyn Monroe no era solo cuestión de genética, la actriz fue una de las pioneras del skincare. La Phormula 3-10 de Erno Laszlo, aún a la venta, fue una de las cremas responsables
Marilyn Monroe con su maquillaje signature. (Getty/Baron)
Cuenta la leyenda… Y también los registros de la marca del doctor Erno Laszlo, que después de la operación de vesícula a la que se sometió Marilyn Monroe en julio de 1961, la actriz estaba muy traumatizada por la cicatriz.
(Lo que sí es leyenda es que antes de entrar en quirófano, Marilyn garabateó una nota que colocó sobre su cuerpo para que la leyera el cirujano en la que le pedía que no le dejara una cicatriz muy grande).
Pero el hecho es que, efectivamente sí le quedó una gran cicatriz que atravesaba un lateral de su abdomen y para tratarla y reducirla, Marilyn acudió con preocupación y urgencia al doctor húngaro Erno Laszlo. La popularidad del médico entre el star system y las monarquías de la época le refrendaban, pero sobre todo, las personalísimas rutinas que realizaba para cada uno de sus clientes.
Imágenes de archivo de Marilyn Monroe. (Getty/Baron)
Formulada para Marylin en 1961, aún a la venta
Para tratar la cicatriz de la actriz, Laszlo desarrolló la Phormula 3-8, una crema que aún a día de hoy sigue a la venta y que ha pasado a llamarse Phormula 3-10 al haber aumentado los activos antiedad del tratamiento.
La crema podría considerarse como un potente bálsamo reparador de cicatrices de grado médico y estaba formulada con el complejo lipídico Phelityl, una combinación de lípidos y ácidos grasos esenciales para evitar que la piel de la cicatriz, sin glándulas sebáceas, se resecara. Más bien conseguía lo contrario, al reblandecer el tejido de la cicatriz, evitaba el engrosamiento anormal de la piel y por tanto la cicatriz tuviera volumen.
Sin embargo, Marilyn ya conocía al doctor Laszlo. El húngaro, que fue el primer médico en lanzar una marca de cosmética, ya dictaba la rutina de cuidado de la piel de Monroe. Una de sus estrictas recetas, que incluso menciona las restricciones alimenticias para tener una piel sana y bonita, salió a subasta en noviembre de 2016 y actualmente la posee Scott Fortner, dueño de The Marilyn Monroe Collection (la colección de objetos de Marilyn Monroe más grande del mundo).
Gracias a ella conocemos la completa skincare routine de Marilyn Monroe, décadas antes de que el común de los mortales tuviera su propia rutina de belleza, cuando usar tantos cosméticos era un lujo al que muy pocos tenían acceso.
El ritual, por supuesto, comenzaba con una limpieza muy completa con la que la piel no quedara tirante. Según la prescripción del doctor Laszlo, Marilyn debía lavar el rostro y el cuello con agua tibia y el Active Phelityl Soap, un jabón sólido. Pero debía hacerlo de una forma muy concreta.
“Llenar el lavabo con agua tibia, humedecer el rostro y el cuello, y frotar el jabón creando espuma. Hacer espuma aparte en las manos y frotar bien en la piel. Enjuagar a fondo en la misma agua jabonosa y secar con una toalla”, cita la receta.
Marilyn Monroe, en los años 50, secando su piel con una muselina tras haberla lavado. (Cordon Press/United Archives/IFTN)
A continuación, debía aplicar el Normalizer Shake-It, un cosmético revolucionario que vendría a ser la primera BB Cream de la historia. Se trataba de un tónico con tratamiento y formulado para curar problemas de acné demás imperfecciones, pero con color. Su nombre se debe a que se trataba de una fórmula acuosa que había que agitar bien para que el 80% de tratamiento y el 20% de pigmento, se mezclaran bien.
Las recomendaciones específicas de Erno Laszlo para Marilyn eran: “aplicar bien agitado por todo el rostro, excepto alrededor de los ojos, con un trozo grande de algodón empapado hasta el punto de goteo. Secar con pañuelos de papel inmediatamente”. Otro de los pasos adelantados de su rutina de skincare era el uso del contorno de ojos.
La piel luminosa de Marilyn Monroe. (Getty/Baron)
Se trataba del contorno de ojos Phelitone, “únicamente debajo de los ojos en pequeños puntos, extendiéndolo suavemente sobre la superficie. Secar con pañuelos de papel”. A continuación, con ligeros toquecitos, Marilyn debía aplicar polvos bifásicos, el Duo Phase Face Powder de forma generosa por todo el rostro y el cuello, “después de un minuto, retirar el exceso de polvo con un trozo grande de algodón”... Vamos, lo que ahora conocemos como baking.
Esta era solo la rutina de día, un tratamiento con color de pocos pasos pero con una clara finalidad, crear una pátina perfeccionadora sobre la piel. Eso sí, el experto indicaba que se debía realizar el mismo proceso también en la tarde, antes de vestirse y, en el caso de eventos formales: “después de secar el Normalizer Shake-it, aplicar Phelitone encima de este por todo el rostro, también debajo de los ojos, en el cuello y el escote. Secar con pañuelos de papel y aplicar Duo-Phase Face Powder.
La Active Phelityl Erno Laszlo, el rubor de mejillas Rouge Brunette Dorin y otros objetos del tocador de Marilyn Monroe, previa subasta. (Getty/Amanda Edwards)
La rutina de noche pautada tampoco se aligeraba, pero introducía otra novedad que ahora nos parece revolucionaria: la doble limpieza. Primero debía aplicar el aceite limpiador Active Phelityl Oil por toda la cara, labios y cuello con un algodón totalmente empapado. Tras secar la piel, se aplicaba la Active Phelityl Cream también por cara, labios, cuello y escote que se retiraba, acto seguido con algodón “empapado hasta el punto de goteo con la Controlling Lotion bien agitada, excepto alrededor de los ojos y en los labios, donde deberá retirar la crema con pañuelos de papel”.
Para terminar la completa limpieza, Marilyn debía secar la cara y el cuello con una toalla y reaplicar el tónico con un algodón empapado en el tónico en nariz y barbilla para que quedaran cubiertos con una capa fina de producto durante toda la noche… Ahora, ¿a quién le parece una locura el morning shed?
Como tip extra, cerraba el tratamiento la restricción total a comer cualquier tipo de nueces o frutos secos, chocolate, aceitunas, ostras y almejas.
La crema con hormonas que creó la 'pelusilla Marilyn'
Se dice que los cosméticos de Laszlo de la época eran cremas hormonales, de modo que el uso continuado a lo largo del tiempo que Marilyn hizo de ellas estimulo el crecimiento de su vello facial. A esta proloferación, se le sumaban las capas de maquillaje y polvos de los rodajes, lo que terminaban haciendo que el vello de Marilyn, esa característica pelusilla que convertía su rostro en un lienzo aterciopelado incomodara a algunos directores.
El maquillador habitual de Marilyn Monroe, retocando a la estrella durante el rodaje de 'Niágara' (1953), película que asentaría su look beauty. (20th Century Fox/I.V./Cordon Press)
Su maquillador de confianza, Whitey Snyder, confesó en sus memorias que los estudios le pidieron que se deshiciera con él, biuen fuera con depilación, cuchilla o de forma permantente, pero fue la propia Marilyn la que se negó porque decía que le aportaba un aura de piel difuminada. Su vello facial se convirtió en un filtro como los que ahora usamos en las redes sociales.
Siempre se ha dicho que la constancia es la clave de la cosmética y, si Marilyn Monroe cumplía a rajatabla las directrices del doctor Laszlo, la prueba está en su buena piel… Y el hecho de que en las fotografías del registro de su casa tras su fallecimiento, se aprecian botes de los cosméticos de Erno Laszlo.
Cuenta la leyenda… Y también los registros de la marca del doctor Erno Laszlo, que después de la operación de vesícula a la que se sometió Marilyn Monroe en julio de 1961, la actriz estaba muy traumatizada por la cicatriz.