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El enigma de la mirada de Marilyn Monroe: cuando todas realzaban sus ojos, ella los quería tristes
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63 años de su muerte

El enigma de la mirada de Marilyn Monroe: cuando todas realzaban sus ojos, ella los quería tristes

Se ha escrito mucho sobre el look beauty de Marilyn Monroe, sobre todo de su maquillaje, sin embargo, pocos saben que, detrás de sus ojos había un compendio de técnicas para lograr una mirada lánguida

Foto: Detalle del eyeliner de Marilyn Monroe. (Gtres/©20thCentFox/Courtesy Everett Collection)
Detalle del eyeliner de Marilyn Monroe. (Gtres/©20thCentFox/Courtesy Everett Collection)

Es un icono. Su imagen continúa generando beneficios económicos incluso 63 años después de su muerte. Se han escrito libros y rodado películas sobre su vida y todavía es un referente de belleza, cuyos tips de maquillaje o peluquería utilizan a diario miles de personas en el mundo.

Marilyn Monroe, Norma Jeane Mortenson, pasó de ser una jovencita morena de Los Angeles a ser la rubia más exuberante. En esta transformación, además del tinte de pelo rubio platino (rubio Marilyn) o las primitivas operaciones de cirugía estética, el maquillaje jugó un papel crucial.

Para Roberto Siguero, National Make Up Artist Lancôme Spain, el rostro de Marilyn Monroe se estructuraba en tres pilares:

  • Las cejas
  • Las pestañas que se perdían con el eyeliner
  • Los labios
placeholder Marilyn Monroe, durante el rodaje de 'Con faldas y a lo loco'. (Courtesy Everett Collection/Cordon Press)
Marilyn Monroe, durante el rodaje de 'Con faldas y a lo loco'. (Courtesy Everett Collection/Cordon Press)

Mientras del rojo de labios de la actriz se conoce la técnica de superposición de capas de barra de labios para lograr la intensidad, el brillo y la definición característicos, cuando hablamos de los ojos de Marilyn, resulta más complicado llegar a un consenso.

Ni llevaba un cat eye al uso, ni usaba las mismas pestañas que el resto de actrices de su tiempo, así lo explica Roberto Siguero.

Mirada diseñada a golpe de pestañas postizas

“Era un producto creado por la factoría de Hollywood, necesitaban crear un sex symbol rubio, el estereotipo”, por ello, Marilyn debía tener algo diferente, ser sensual sin ser vulgar. Su mirada se convirtió en el punto diferenciador.

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Puede pasar desapercibido para un ojo inexperto, sin embargo, la mirada de un maquillador identifica el uso de las pestañas postizas y el delineado para conseguir una medida languidez. Siempre se ha identificado la seductora caída de ojos de Marilyn, entornando los ojos cierto aire de coqueteo como un gesto de miope.

placeholder Las pestañas postizas aumentaban el efecto de ojo lánguido de Marilyn Monroe. (Getty/Evening Standard)
Las pestañas postizas aumentaban el efecto de ojo lánguido de Marilyn Monroe. (Getty/Evening Standard)

Sin embargo, se trataba de un estudiadísimo truco orquestado, igual que sus horas ensayando poses frente al espejo. Como apunta el maquillador, sus estilistas colocaban las pestañas caídas para que el ojo pareciera triste, “en vez de pegarlas de forma perpendicular -como se colocan para levantar la mirada- a ella se las pegaban en la raíz, pero en dirección hacia abajo”, explica Siguero.

placeholder En plano detalle se puede apreciar tanto la forma de las pestañas postizas como la colocación 'caída'. (Getty/Evening Standard)
En plano detalle se puede apreciar tanto la forma de las pestañas postizas como la colocación 'caída'. (Getty/Evening Standard)

La finalidad de las pestañas postizas es, además de aumentar el volumen de las propias, la de huir de un ojo redondo, en el caso de Marilyn, que ya partía de un ojo rasgado, lo que se conseguía al colocar las pestañas con esa técnica era alargar el ojo.

placeholder Marilyn Monroe en 1951, durante el rodaje de 'Nunca es tarde'. (Gtres/Copyright © 20th Century Fox Licensing/Merchandising / Everett Collection)
Marilyn Monroe en 1951, durante el rodaje de 'Nunca es tarde'. (Gtres/Copyright © 20th Century Fox Licensing/Merchandising / Everett Collection)

La forma de las pestañas postizas utilizadas por Marilyn también era muy concreta. Diseñadas a diario por sus maquilladores. Gracias a recientes subastas de las pertenencias de la actriz se puede comprobar con precisión la forma que se les otorgaba con ayuda de una tijera.

En la actualidad, trabajar con medias pestañas o incluso pestañas individuales, está a la orden del día, puedes dar con el diseño de pestaña postiza que quieras. Algo que no ocurría en los años 50 y 60, donde la oferta era tan reducida que maquilladores como George Masters o Allan 'Whitey' Snyder que acostumbraban a trabajar con la tentación rubia customizar las pestañas disponibles.

placeholder En el maquillaje de Marilyn Monroe, también se dibujaba la sombra de las pestañas. (Gtres/Copyright © 20th Century Fox Licensing/Merchandising / Everett Collection)
En el maquillaje de Marilyn Monroe, también se dibujaba la sombra de las pestañas. (Gtres/Copyright © 20th Century Fox Licensing/Merchandising / Everett Collection)

Se trataba siempre de medias pestañas, cortas en el centro y largas en el exterior, de tal modo que se pegaban en la raíz de sus pestañas naturales, partiendo del centro hacia el final. De este modo, el ojo quedaba más rasgado y, con el truco del ojo caído, con cierta languidez.

Claroscuro con maquillaje

Pero, el secreto de sus ojos no se quedaba en las pestañas, para reforzar la sensación de que eran kilométricas, habitualmente sus maquilladores dibujaban una línea marrón bajo el ojo, emulando la sombra que las pestañas proyectaban.

placeholder Detalle del maquillaje de ojos de Marilyn, con el delineado del párpado inferior. (Cordon Press)
Detalle del maquillaje de ojos de Marilyn, con el delineado del párpado inferior. (Cordon Press)

En su maquillaje jamás faltaba el delineado, “el trazo de la seducción” según el maquillador Eliecer Prince, National make up artist Guerlain. El experto también incide en que se trataba de un diseño muy sutil, “oscilaba entre la sutileza difuminada que se integraba con las pestañas postizas para fotografías en blanco y negro, y un trazo limpio y definido para eventos públicos, siempre con un rabillo ligeramente ascendente y nada exagerado”, señala, coincidiendo con esa idea de pestañas que se perdían con el eyeliner de la que hablaba Roberto Siguero.

La forma de maquillar los ojos también supuso un adelanto a su tiempo, “marcar la cuenca con sombras marrones suaves sin llegar a crear un ahumado completo”, como indica Eliecer Prince. La finalidad de esta técnica era dotar de profundidad al ojo y abrir la mirada.

placeholder Marilyn Monroe en una sesión fotográfica de los años 50. (Cortesía de la Everett Collection/Cordon Press)
Marilyn Monroe en una sesión fotográfica de los años 50. (Cortesía de la Everett Collection/Cordon Press)

Para el maquillador, bastaban tres colores de sombras de ojos: beis satinado en el párpado móvil para aportar luz, marrón neutro en la cuenca para definir y elevar la mirada y un toque perla en el lagrimal para abrir los ojos.

Las cejas de Marilyn, ese detalle en el que nunca te fijaste

A nivel anatómico, las cejas tienen una misión muy concreta, proteger a los ojos de las agresiones externas como el sudor. A nivel estético, tienen la complicada misión de enmarcar el rostro sin resultar demasiado artificiales.

En la actualidad vivimos un momento de ‘cejas libres’, respetando su forma natural y presumiendo de un volumen cuanto mayor, mejor. Pero. ¿cómo se llevaban en los años 50? “En los años 40 y 50 la ceja tenía mucho poder", explica Roberto Siguero. Basta con pensar en actrices como Bette Davis, Audrey Hepburn o Elizabeth Taylor: sus cejas eran muy potentes.

placeholder Marilyn Monroe en una de sus sesiones de fotos más icónicas. (Cordon Press/Courtesy Everett Collection)
Marilyn Monroe en una de sus sesiones de fotos más icónicas. (Cordon Press/Courtesy Everett Collection)

La novedad en Marilyn, explica el maquillador está en que su ceja no era rubia, “solemos igualar el tono de la ceja al del cabello”, algo que no ocurría con Marilyn, lo que suponía un look muy avanzado para su tiempo. Las suyas eran marrones y no eran finas como en los años 20 en los 60-70, sino que tenían un grosor natural, del mismo modo que se respetaba su forma.

“Su arco era suave, ligeramente elevado y con un inicio natural que no endurecía el rostro. La densidad era media, equilibrada, sin la rigidez de las cejas demasiado finas de la época ni la rudeza de una ceja demasiado marcada”, puntualiza el maquillador Eliecer Prince.

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Aunque se respetaba la forma de la ceja, resulta evidente el uso de un lápiz o sombra mara cubrir las zonas más despobladas, lo que actualmente habríamos logrado con un lápiz y gel de cejas. Pero ella, lo hizo antes y con otras herramientas.

placeholder Marilyn MOnroe, ya rubia, en 1962, (20th Century Fox Film Corp./Jerry Tavin/Everett Collection/Cordon Press)
Marilyn MOnroe, ya rubia, en 1962, (20th Century Fox Film Corp./Jerry Tavin/Everett Collection/Cordon Press)

A pesar de que en el inconsciente colectivo, la imagen de Marilyn se centre solo en su cabello rubio, sus labios rojos y su característico lunar -que pintaba a su gusto-, su mirada era, en realidad, la verdadera clave de su imagen melancólica, sexy pero natural y sofisticada de ojos lánguidos.

“La mirada de Marilyn no fue fruto de la casualidad, sino de una comprensión única de la técnica y del efecto emocional del maquillaje”, sentencia Eliecer.

Es un icono. Su imagen continúa generando beneficios económicos incluso 63 años después de su muerte. Se han escrito libros y rodado películas sobre su vida y todavía es un referente de belleza, cuyos tips de maquillaje o peluquería utilizan a diario miles de personas en el mundo.

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