Los técnicos coinciden: por qué es tan útil poner papel aluminio bajo el módem
Especialistas explican cómo funciona este método casero y cuáles son sus limitaciones reales dentro del hogar
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Una conexión lenta a internet puede convertirse en un auténtico quebradero de cabeza, especialmente ahora que muchas tareas diarias dependen completamente del WiFi. Videollamadas que se cortan, series que no cargan o habitaciones donde apenas llega cobertura han hecho que miles de personas prueben soluciones rápidas y económicas. Entre todas ellas, hay una que lleva meses circulando en redes sociales: colocar papel aluminio detrás del módem.
Aunque pueda parecer un truco improvisado, lo cierto es que detrás existe una explicación técnica. Según los especialistas, el aluminio actúa como un reflector de las ondas electromagnéticas y ayuda a dirigir parte de la señal hacia zonas concretas de la vivienda.
Los routers emiten la señal WiFi de forma similar a una esfera, distribuyéndola alrededor del dispositivo. El problema es que esa cobertura pierde intensidad cuando encuentra obstáculos como paredes gruesas, muebles, electrodomésticos o incluso estructuras metálicas dentro del hogar.
Ahí es donde entra en juego el papel aluminio. Al colocarlo detrás del módem con una ligera curvatura, funciona como una pequeña superficie reflectante que “empuja” la señal hacia el frente. De este modo, determinadas habitaciones alejadas del router pueden recibir una cobertura algo más estable.
El truco empezó a ganar notoriedad después de una investigación desarrollada en 2017 por la Universidad de Dartmouth. Los investigadores trabajaron con reflectores fabricados mediante impresión 3D para optimizar la distribución de las ondas WiFi en espacios cerrados.
Durante las pruebas llegaron a conseguir mejoras importantes en áreas concretas y también redujeron la fuga de señal. Tras viralizarse el experimento, muchas personas comenzaron a replicarlo en casa utilizando simplemente papel aluminio como alternativa económica. Según las pruebas domésticas mencionadas por los expertos, la mejora suele situarse entre un 10% y un 20%, dependiendo de la distribución del espacio y de la ubicación del router.
Aunque el método es sencillo y barato, no hace milagros. Los técnicos recuerdan que esta solución únicamente concentra la señal hacia una dirección concreta, por lo que otras zonas de la casa podrían quedarse con menos cobertura. Además, no corrige problemas estructurales como largas distancias, interferencias o muros demasiado gruesos. Para aplicarlo correctamente, recomiendan desconectar primero el router, cortar una pieza de aluminio de aproximadamente 20 por 30 centímetros y darle forma curva antes de situarla detrás del dispositivo.
También insisten en no cubrir completamente el módem, ya que el aluminio puede retener el calor y afectar al rendimiento del aparato. Los especialistas explican que este recurso funciona mejor como complemento que como solución definitiva. Reubicar el router en una zona central de la vivienda o mantenerlo alejado de obstáculos sigue siendo mucho más efectivo a largo plazo para conseguir una conexión más estable y rápida.
Una conexión lenta a internet puede convertirse en un auténtico quebradero de cabeza, especialmente ahora que muchas tareas diarias dependen completamente del WiFi. Videollamadas que se cortan, series que no cargan o habitaciones donde apenas llega cobertura han hecho que miles de personas prueben soluciones rápidas y económicas. Entre todas ellas, hay una que lleva meses circulando en redes sociales: colocar papel aluminio detrás del módem.