Logo El Confidencial
EN UN ACTO DE CONCILIACIÓN

Álvaro de Marichalar y su 'enemiga' de Blablacar no llegan a un acuerdo

No han llegado a un acuerdo. Él pide 30.000 euros para subsanar el daño que le ha provocado en su honor las palabras de la periodista. Ella se niega a dárselos. La pelota está en el tejado de Marichalar

Foto: Álvaro de Marichalar y Sabina Urraca en un fotomontaje de Vanitatis.
Álvaro de Marichalar y Sabina Urraca en un fotomontaje de Vanitatis.

10.30 horas de la mañana de este miércoles. Álvaro de Marichalar continúa fuera de nuestro país, por lo que su abogado, enrepresentación suya, se personaen los juzgados para asistir a un cara a cara con Sabina Urraca, considerada ya como su 'enemiga' de Blablacar, después de que la periodista denunciase a través del excuñado de la infanta Elena lo que considera problemático de una clase social o casta que “no tiene respeto, ni escrúpulos”. La periodista tiene la firme intención de hacer valer su derecho a la libertad de informar y también tiene clara esta idea: “No voy a darle ni un duro a este tío”, como así ha declarado en conversación con Vanitatis.

La periodista Sabina Urraca en una imagen facilitada a Vanitatis.
La periodista Sabina Urraca en una imagen facilitada a Vanitatis.
La cita ha durado poco. Quizá por el hecho de que sus posiciones eran radicalmente opuestas y el acuerdo entre ambos era tarea complicada. Él le pide 30.000 euros en concepto de reparación del daño que considera que ha sufrido su honor con el artículo que Sabina escribió el pasado mes de octubre. Ella, como ya hemos comentado, no está dispuesta a hacerse cargo de este coste, primero porque no considera que ha dañado su honor y, segundo, porque asegura no estar en preparada económicamente para tal desembolso.

La única petición del hermano del exduque de Lugo es económica, dado que considera que una disculpa no supondría una restitución de la vulneración a su derecho al honor. Aun así, esta posibilidad tampoco la habría obtenido voluntariamente, dado que Sabina Urraca ya expresó a Vanitatis su negativa a una rectificación al respecto: “A no ser que me vea muy jodida, no pienso pedir perdón, ni escribir una rectificación, porque no me arrepiento en absoluto de lo que publiqué, porque así lo sentía. Creo en la libertad de expresión y esto me parece delirante”, mantiene.

Él pide, ella se niega: ¿entonces qué?

Álvaro de Marichalar en una imagen de archivo. (Gtres)
Álvaro de Marichalar en una imagen de archivo. (Gtres)

A día de hoy, el tema no está zanjado, ya que no se ha llegado a un acuerdo en el citado acto de conciliación y ambas partes han abandonado los juzgados con la misma idea con la que llegaron. Entonces, ¿qué pasará ahora? Pues exactamente lo que decida Álvaro de Marichalar, porque la pelota está en su tejado y será solo él quien decida el siguiente paso. Se le abren dos posibilidades en su horizonte judicial:

1. Continuar con su 'vendetta' y demandar a Sabina Urraca para reclamarle judicialmente los 30.000 euros que, según él, repararían el daño ocasionado en su imagen pública y en su honor.

2. Por el contrario, dar carpetazo a esta historia, abandonar sus pretensiones económicas y dejar que el tiempo juzgue quién lleva la razón en este entuerto, sin mediación de jueces ni letrados y, de paso, sin que los medios de comunicación acrecienten su desencuentro.

¿Tienes un dispositivo móvil iOS o Android? Descarga la APP de Vanitatis en tu teléfono o tablet y no te pierdas nuestros consejos sobre moda, belleza y estilo de vida. Para iOS, pincha aquí, y para Android, aq.

Noticias

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios