Tras las fiestas navideñas, muchas poinsettias acaban deteriorándose o directamente abandonadas. André Alonso, divulgador especializado en plantas, propone un enfoque sencillo para alargar su vida y recuperarlas en casa: revisar su estado, hacer una poda general y ajustar el sustrato y las condiciones de cultivo. “Cuando las lleves a casa, haz un chequeo general y una poda estratégica”, recomienda en un vídeo en el que anima a dar una segunda oportunidad a estas plantas.
La poinsettia (Euphorbia pulcherrima) es una especie sensible a los cambios bruscos de temperatura y a los errores de riego, especialmente durante el invierno. Alonso recuerda que no es una planta “de temporada”, aunque se venda como un elemento decorativo: “Es una planta viva, no un adorno”. Según explica, muchas se estropean por cuidados poco adecuados: exceso de agua, poca luz o exposición a fuentes de calor como radiadores.
Según explica, muchas se estropean por cuidados poco adecuados: exceso de agua, poca luz o exposición a fuentes de calor como radiadores (Reuters)
Revisión inicial y poda
El primer paso consiste en retirar envoltorios y revisar la planta con calma. Alonso aconseja comprobar si hay plagas y eliminar hojas dañadas o marchitas: “Quita todas las hojas que estén dañadas o marchitas”. Después propone una poda general para que la planta concentre energía en rebrotar. Su recomendación es reducirla de forma clara: “Pódala quedándote con un tercio de la planta”.
El segundo consejo se centra en el trasplante. Muchas poinsettias vienen en un sustrato muy compacto o poco aireado, que retiene humedad y favorece problemas en las raíces. Por eso Alonso recomienda retirar ese sustrato, revisar raíces y cortar las que estén dañadas: “Quita el sustrato en el que viene y corta cualquier raíz que esté dañada o muerta”.
Para replantarla, aconseja una mezcla más ligera y drenante: sustrato universal, corteza de pino y perlita. La idea es que el agua no se quede estancada y las raíces puedan respirar. Tras el trasplante, sugiere regar para asentar, pero evitando el exceso.
Luz y humedad
El tercer punto es elegir bien el lugar donde se coloca la planta. Alonso recomienda un espacio “bien iluminado” y, si el ambiente es muy seco, aumentar la humedad ambiental. Esto puede hacerse con métodos suaves (por ejemplo, bandejas con agua cerca o un humidificador) y sin necesidad de pulverizar continuamente.
La clave está en evitar extremos (EFE)
La clave, añade, está en evitar extremos: ni calor directo ni corrientes frías, y riegos que respondan al estado del sustrato, no a la rutina. Con estas pautas, la poinsettia puede estabilizarse y recuperarse después de Navidad, incluso aunque haya perdido parte de sus hojas.
Tras las fiestas navideñas, muchas poinsettias acaban deteriorándose o directamente abandonadas. André Alonso, divulgador especializado en plantas, propone un enfoque sencillo para alargar su vida y recuperarlas en casa: revisar su estado, hacer una poda general y ajustar el sustrato y las condiciones de cultivo. “Cuando las lleves a casa, haz un chequeo general y una poda estratégica”, recomienda en un vídeo en el que anima a dar una segunda oportunidad a estas plantas.