Ni desayuno, ni fármacos, ni alcohol: así vive Silvio Garattini; uno de los médicos más longevos de Europa
A sus 96 años, el experto continúa trabajando a diario y mantiene una rutina sencilla. El médico y farmacólogo ha hablado de sus hábitos y de su día a día en una reciente entrevista
Silvio Garattini frente al Instituto de Investigación Farmacológica Mario Negri (Getty Images)
A punto de cumplir un siglo de vida, Silvio Garattini mantiene una rutina diaria que sorprende incluso dentro del ámbito médico. Sigue trabajando cada mañana, camina varios kilómetros al día y conserva una intensa actividad intelectual. Su forma de vivir, marcada por la sobriedad y la constancia, despierta interés no tanto por ofrecer fórmulas milagro, sino por reflejar una trayectoria vital coherente con décadas de investigación científica y reflexión crítica sobre la medicina contemporánea.
En una entrevista concedida al diario italiano 'Corriere della Sera', el propio Silvio Garattini, fundador y presidente del Instituto de Investigaciones Farmacológicas Mario Negri, explica que no desayuna en el sentido tradicional: toma un primer café por la mañana y un segundo poco después, ambos con azúcar.
El experto señala cómo le afecta el consumo diario de café. (Freepik)
Al mediodía, su comida se reduce normalmente a un zumo de naranja y, como mucho, un par de galletas. La cena, en cambio, es más completa: un primer plato o pescado acompañado de verduras y, casi siempre, un pequeño postre. “El cerebro necesita unos 90 gramos de azúcar al día, entre azúcares simples y complejos”, afirma, relativizando uno de los grandes tabúes actuales de la alimentación.
Garattini también subraya que apenas consume medicamentos. No recuerda la última vez que tuvo dolor de cabeza y asegura que el último antibiótico que tomó fue “hace unos cuarenta años”. En la actualidad, explica en la entrevista, solo sigue un tratamiento farmacológico: un anticoagulante prescrito tras un episodio leve de fibrilación auricular.
El experto aborda las consecuencias uso excesivo de algunos medicamentos. (Freepik / drobotdean)
El médico italiano concede una importancia central a la actividad física diaria. Camina cinco kilómetros a paso rápido todos los días, una práctica que, según explica, no solo beneficia al cuerpo, sino también a la mente, hasta el punto de convertirse para él en una forma de meditación. A esto se suma una vida intelectual activa: sigue escribiendo, investigando, dando conferencias y divulgando ciencia, incluso ante auditorios jóvenes.
El experto desaconseja el consumo del alcohol. (Freepik)
En cuanto al alcohol, Garattini se muestra especialmente crítico. Considera que sus efectos negativos están infravalorados cuando el consumo es elevado y ha decidido eliminarlo por completo de su vida. En su lugar, opta por cerveza sin alcohol y menciona haber probado vinos desalcoholizados, convencido de que ese puede ser un camino de futuro.
Lejos de ofrecer recetas universales para envejecer, Silvio Garattini insiste en que cada caso es distinto y que sus decisiones responden a su propia historia vital. Para él, el equilibrio entre la conciencia de la fragilidad y la planificación del futuro es clave. Y, como resume al final de la conversación, cada día que comienza sigue siendo, sencillamente, un regalo.
A punto de cumplir un siglo de vida, Silvio Garattini mantiene una rutina diaria que sorprende incluso dentro del ámbito médico. Sigue trabajando cada mañana, camina varios kilómetros al día y conserva una intensa actividad intelectual. Su forma de vivir, marcada por la sobriedad y la constancia, despierta interés no tanto por ofrecer fórmulas milagro, sino por reflejar una trayectoria vital coherente con décadas de investigación científica y reflexión crítica sobre la medicina contemporánea.