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los escándalos persiguen a la casa de rumanía

Las polémicas de las cinco hijas de Miguel de Rumanía: peleas de gallos, títulos falsos...

Las hijas del exmonarca de Rumanía acumulan escándalos de corrupción, detenciones, peleas ilegales y un buen número de delitos

Foto: El rey Miguel con su mujer y cuatro de sus hijas.
El rey Miguel con su mujer y cuatro de sus hijas.

Este martes murió Miguel I, el último rey de Rumanía. El exmonarca, quien reinó intermitentemente entre 1927-30 y 1940-1947, vivió una de las épocas más convulsas de su país y de toda la historia europea. Al finalizar la guerra tuvo que partir de Bucarest y no pudo regresar hasta pasados casi cincuenta años desde su abdicación, un duro exilio que pasó, en su mayor parte, en Suiza.

Fue precisamente en 1947, pocos meses antes de su derrocamiento, cuando conoció a Ana de Borbón-Parma, durante la boda de la por aquel entonces princesa Isabel del Reino Unido y Felipe de Edimburgo. Miguel y Ana terminaron casándose un año después en Atenas, por invitación del rey Pablo de Grecia, y una de las damas de honor de la esposa fue la reina Sofía. El matrimonio se estableció durante algún tiempo en una villa cercana a la ciudad de Florencia, y poco después se mudó a Suiza, donde se criaron las cinco hijas que tuvieron en común, Margarita, Elena, Irina, Sofía y María

Funeral de Ana de Borbón-Parma al que Irina no pudo asistir. De izquierda a derecha: Margarita, Radu, Elena, Alexander Nixon, Sofía, María, Nicolás y Karina.(CP)
Funeral de Ana de Borbón-Parma al que Irina no pudo asistir. De izquierda a derecha: Margarita, Radu, Elena, Alexander Nixon, Sofía, María, Nicolás y Karina.(CP)

La heredera al trono y su misterioso marido

La primera hija de Miguel y Ana, y por lo tanto heredera al desaparecido trono de Rumanía, es Margarita, quien nació en Suiza en 1949, solo un año después de la boda y tuvo a Felipe de Edimburgo como padrino de bautismo. Margarita estudió en el Reino Unido, se especializó en Sociología Médica, participó en varios programas de la OMS y acabó incorporándose en la Organización para la Alimentación y la Agricultura de la Organización de las Naciones Unidas. Parecía la hija perfecta y la digna heredera de los derechos sucesorios de Miguel I, pero en 1996 anunció que se había enamorado del actor Radu Duda y que se iban a casar.

Miguel I junto a su hija, la princesa Margarita. (Vanitatis)
Miguel I junto a su hija, la princesa Margarita. (Vanitatis)

El marido que eligió la princesa Margarita nunca gustó a sus progenitores y los escándalos no tardaron en producirse. Poco después de casarse, BAE Systems, una de las fundaciones de caridad de la que la princesa es presidenta, se vio envuelta en un escándalo de corrupción que ascendía a más de 7 millones de euros y en el que estaba implicado directamente el príncipe Radu Duda. Poco después, el consorte de Margarita, motivado por su ambición, quiso implicarse en la política de Rumanía y llegar a ser presidente del país. Ante esto, Miguel I decidió cortar por lo sano y prohibió a su yerno cualquier interferencia en el sistema parlamentario. Radu siempre ha sido un personaje misterioso y enigmático con ansias de poder al que le encantaría tomar el papel protagonista si la monarquía vuelve de la mano de su esposa.

Elena, la madre del ¿heredero?

La segunda hija del exrey de Rumanía es la princesa Elena, también nacida en Suiza. En la actualidad es la heredera de su hermana mayor, Margarita, y está casada en segundas nupcias con Alexander Philips Nixon. El matrimonio se dedica a todo tipo de causes benéficas en Rumanía y vive discretamente entre este país y Reino Unido.

Elena tuvo dos hijos de su primer matrimonio con Robin Medforth-Mills, Nicolás y Karina. El primero resultó ser el nieto ejemplar de Miguel I. Ya que Margarita no ha tenido hijos, el depuesto monarca veía a Nicolás como su digno sucesor y tenía la esperanza de que en algún momento se restauraría la monarquía en Rumanía y ya fuese él o el primogénito de Elena volverían a reinar tras el duro exilio. Sin embargo, las cosas se torcieron cuando el exrey despojó a su nieto de cualquier derecho sucesorio al enterarse de que había dejado a una de sus asesoras embarazada, siendo este hecho una gran humillación para toda la familia.

Nicolás de Rumanía.
Nicolás de Rumanía.

El comunicado oficial que se hizo público para expresar el dolor de Miguel I rezaba lo siguiente: "La familia real y la sociedad rumana de estos tiempos necesitarán un dirigente bajo el signo de la modestia, bien equilibrado, con principios morales y siempre pensando en los demás".

Tres años de cárcel para Irina

Irina, la tercera hija de Miguel I y Ana de Borbón-Parma, siempre fue la más díscola. Al contrario que sus hermanas mayores, no se decantó por estudiar en alguna de las universidades británicas en las que podría haber sido aceptada y decidió marcharse a Estados Unidos a principios de los años 80, alejándose de su familia y de Europa.

Su primer matrimonio se produjo en 1983 con John Kreuger, un ciudadano estadounidense de origen sueco con el que tuvo 2 hijos. La relación entre Irina y John se acabó disolviendo en 2003 y la hija de Miguel I se casó poco después con John Wesley Walker. En 2014, un tribunal de Oregón acabó condenando al matrimonio Walker a tres años de libertad condicional y el pago de una multa que ascendía a 200.000 dólares por organizar peleas de gallos ilegales en el rancho que comparte la pareja. Cuando el exmonarca de Rumanía se enteró del escándalo despojó a su hija de sus títulos y sus derechos sucesorios al trono.

Debido a todos los problemas legales que ha tenido Irina Walker no se espera su presencia en el funeral de Miguel I de Rumanía. En agosto de 2016 ya no asistió al último adiós de su madre, la princesa Ana de Borbón-Parma, porque así se lo prohibió su padre.

Irina Walker junto a su marido. (Vanitatis)
Irina Walker junto a su marido. (Vanitatis)

Títulos falsos para el marido de Sofía

La princesa Sofía de Rumanía nació en el palacio de Tatoi, la antigua residencia de verano de la familia real griega. Recibió el nombre en honor a su madrina, la reina Sofía de España, y siempre fue considerada como la hija con el carácter más fuerte y respondón de Miguel y Ana.

En 1998 anunció su compromiso con Alain Michael Biarneix, un agente empresarial de origen francés con el que tuvo a su única hija, Elisabeth Marie de Rumanía-Biarneix. El marido de la princesa Sofía se hacía pasar por descendiente directo de la familia de Habsburgo y se hacía llamar Michael de Laufenburg. Miguel I se opuso en todo momento a este matrimonio y llegó a despojar a su hija de sus títulos y derechos sucesorios, aunque se los restituyó en 2002 cuando Sofía se divorció de Alain.

La más discreta

La princesa María, nacida en Dinamarca, es la más discreta de los hijos de Miguel I y Ana de Borbón-Parma. Siempre alejada de los medios, se casó con Casimir Mystkowski en 1995, el yerno perfecto para el exmonarca de Rumanía. Parece ser que la pareja no acabó de encajar del todo bien y terminaron divorciándose en 2003, provocando un gran disgusto en Miguel I, quien creía que esta unión era muy sólida y que podía durar muchos años.

La princesa Sofía (a la derecha) junto a su hermana María. (CP)
La princesa Sofía (a la derecha) junto a su hermana María. (CP)

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