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familia real holandesa

Tour guiado: te mostramos Huis ten Bosch, el 'nuevo' palacio de Máxima de Holanda

La reforma empezó en 2012 y no ha sido hasta este 2018 cuando ya por fin ha terminado. El precio de las obras y de la redecoración asciende a los 63 millones de euros

Foto: Máxima de Holanda. (Getty)
Máxima de Holanda. (Getty)

Este fin de semana, la familia Orange dio un gran cambio a sus vidas. Guillermo Alejandro, Máxima y sus tres hijas dejaron Villa Eikenhorst para mudarse finalmente al palacio de Huis Ten Bosch. Este domingo, la bandera holandesa ya ondeaba en el palacio en señal de que el rey se encontraba allí. Así pues, los reyes se han despedido definitivamente de Villa Eikenhorst, una casa de 50 habitaciones que se encuentra en Wassenaar, a 20 kilómetros de La Haya.

Guillermo Alejandro y Máxima se instalaron en 2003, un año después de su boda, y allí han vivido los años más felices de su vida, con los nacimientos de sus tres princesas, Amalia, Alexia y Ariane. Pero no es por motivos sentimentales por lo que no se han mudado antes a Huis ten Bosch, la residencia de los reyes, y eso que Beatriz la dejó libre tras su abdicación. El periodista Leo van Rooijeen reveló que han estado reformando el palacio de arriba abajo para adecuarlo a sus gustos.

Villa Eikenhorst. (Cordon Press)
Villa Eikenhorst. (Cordon Press)

La reforma empezó en 2013, y aunque estaba previsto que acabara en 2016, no ha sido hasta este 2018 cuando ya por fin ha terminado. El precio de las obras y de la redecoración asciende a los 63 millones de euros. Durante estos cinco años, Guillermo Alejandro ha estado utilizando Huis ten Bosch como lugar de trabajo -al igual que el palacio de Noordeinde-, pero ahora por fin se ha convertido, de nuevo, en su hogar, ya que él ya vivió allí cuando era joven y su madre reinaba.

La construcción de Huis ten Bosch (traducido como la Casa del Bosque) empezó en 1645 ordenada por la reina Isabel de Bohemia, quien se encontraba exiliada en esa zona junto a su marido, Federico V. Pasó por diversos dueños, como el hermano de Napoleón Bonaparte, hasta que Guillermo I fue proclamado rey de los Países Bajos y lo convirtió en una residencia oficial. Fue el hogar de la reina Guillermina, bisabuela de Guillermo Alejandro, así como de la reina Juliana y la otrora reina Beatriz.

A continuación te ofrecemos un tour por el palacio que ya es la residencia de Máxima de Holanda.

En la vista aérea vemos que, como su propio nombre indica, Huis ten Bosch es una casa en medio del bosque, pero a su vez está a tan solo 5 kilómetros del centro de La Haya. Muy cerca se encuentra una residencia para ancianos, una peluquería, un polideportivo y una gasolinera Shell, de la que curiosamente los Orange son los mayores accionistas.

Vista área de Huis Ten Bosch.
Vista área de Huis Ten Bosch.

El palacio, rodeado de un impresionante bosque con un lago, tiene también una pista de tenis -algo que no tenían en su anterior residencia- en la que las tres princesitas podrán practicar este deporte, así como una piscina a la que seguro le sacan mucho partido en verano.

Durante noviembre y diciembre, los obreros se encargaron de la fachada, tal como puede verse en estas imágenes. El palacio está diseñado siguiendo los modelos italianos, con dos áreas simétricas de apartamentos situadas a ambos lados del hall principal, que se eleva tres pisos y está coronado con una cúpula octogonal en la que vemos una corona, símbolo de la monarquía holandesa. También hay tres mástiles en los que se cuelgan banderas. Si el rey se encuentra en casa, se iza el estandarte.

La fachada. (CP)
La fachada. (CP)

En la parte de atrás, el palacio dispone de unos amplios jardines con una fuente en el centro.

Los jardines de palacio. (Getty)
Los jardines de palacio. (Getty)

En esta sala llena de cuadros y muebles de valor incalculable fue donde Guillermo Alejandro y Máxima saludaron a los participantes a la cena de la Nuclear Security Summit celebrada en 2014. Vemos que la sala tiene suelo de madera clara y una gran alfombra en tonos beis. Un gran armario de madera caoba y negra la preside. También hay tres cuadros, dos retratos de mujeres y otro que parece un paisaje justo encima de la chimenea.

Los reyes con Obama. (Getty)
Los reyes con Obama. (Getty)

Los reyes con Hollande. (Getty)
Los reyes con Hollande. (Getty)

Tras el saludo, los reyes posaron con todos los participantes en el hall de palacio. Vemos que es una estancia muy sobria, con suelo de mármol gris, dos escaleras en ambos lados y una puerta central, todo pintado en verde oliva con detalles dorados. A ambos lados de la pared hay dos retratos en marcos octógonos. Dos lámparas blancas iluminan la sala.

El hall. (Getty)
El hall. (Getty)

Justo detrás de esa puerta verde se encuentra esta espectacular habitación que se conoce como la Oranjezaal y alberga una colección única de pinturas de la Edad de Oro. Se pintaron entre 1648 y 1652 por encargo de Amalia van Soms. Bajo la dirección del arquitecto Jacon van Campen, doce artistas trabajaron en decenas de lienzos, paneles y pinturas en la cúpula. Actualmente puede disfrutarse de ella en 3D en el Street View de Google.

La Oranjezaal. (Getty)
La Oranjezaal. (Getty)

Esta es una de las más de 150 habitaciones de palacio. La otrora reina Beatriz solía recibir audiencias en ella. En el suelo hay una gran alfombra en tonos rosas y las paredes están decoradas con papel pintado con motivos florales. Las sillas parecen estar tapizadas en un estampado similar al de las paredes. En una esquina está expuesto un reloj de oro sobre una mesita blanca con ribetes dorados. Encima de la chimenea, un gran espejo y otro reloj escudado por dos cálices. En cuanto a los cuadros, vemos cinco: dos retratos -uno de un hombre y otro de una mujer, de perfil y mirándose-, un bodegón de flores, una pintura de varias mujeres y el más grande es uno de una madre con sus tres hijos, que se encuentra justo encima de una cómoda de madera.

La estancia de la chimenea. (Getty)
La estancia de la chimenea. (Getty)

Otro rincón. (Getty)
Otro rincón. (Getty)

Esta es una sala monocrómatica en la que destaca el color verde, mucho más intenso en la moqueta que en el papel pintado de la pared. También las sillas están tapizadas con telas verdes con motivos florales. Un gran reloj se convierte en el centro de atención de la estancia.

La habitación en verde. (Getty)
La habitación en verde. (Getty)

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