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ANIVERSARIO

El cortejo infantil: secretos e historia del otro gran protagonista de la boda de los Reyes

Los gestos de cariño de los Príncipes. El gesto abrumado de doña Letizia, colgando de su inmenso traje. La lluvia torrencial. Y los niños vestidos de goyescos

Foto: Felipe y Victoria Marichalar, en un momento de la boda de Felipe y Letizia. (Reuters)
Felipe y Victoria Marichalar, en un momento de la boda de Felipe y Letizia. (Reuters)

Los gestos de cariño de los Príncipes. El gesto abrumado de doña Letizia, colgando de su inmenso traje. La lluvia torrencial. Y el cortejo infantil, que puso espontaneidad a la boda. Son algunos de los detalles que recuerdan los invitados al enlace de Felipe de Borbón y Letizia Ortiz, cuando se cumple el 15 aniversario de aquel día. Siete pajes (los sobrinos de los novios y dos damas de honor) acompañaron a la periodista en su entrada a la catedral de la Almudena. Un camino hacia su nueva vida como Princesa de Asturias en el que los niños pusieron la nota de color vestidos de goyescos del siglo XVIII.

Fue el diseñador Lorenzo Caprile el encargado de llevar a cabo la difícil tarea de vestir al cortejo infantil. El modista se prestó voluntario, sabedor de que para Manuel Pertegaz, el creador del vestido de novia, era quizá demasiado. "La Casa Real aceptó encantada, me dieron carta blanca y total libertad creativa. Lo único que nos pidieron es que los tejidos fueran netamente españoles", recuerda para Vanitatis.

Los recién casados, con sus damas de honor tras salir de la Almudena. (Getty)
Los recién casados, con sus damas de honor tras salir de la Almudena. (Getty)

El diseñador comenzó entonces un trabajo de más de cuatro meses en el que trató de homenajear a los primeros Borbones reviviendo el espíritu de la época goyesca. Fue una labor de investigación y hoy cuenta con orgullo que aquellos trajes "constituyen uno de los mejores trabajos que han salido de este taller". "Me lo pasé pipa. Había hecho ya el cortejo infantil en la boda de la infanta Cristina y era un trabajo que me apetecía mucho".

El maestro siguió las instrucciones del equipo investigador del Museo del Traje y de la responsable de la Real Sastrería de Palacio, doña Milagros Moreno, ya jubilada. "El personal del Museo del Traje fue muy amable conmigo, vimos piezas auténticas del siglo XVIII para sacar los patrones. También la Real Sastrería, con Mili al frente, nos ayudó mucho, ellos se encargan de tener al día todos los uniformes de palacio y nos vino muy bien para los pantaloncitos", explica.

Uno de los trajes de dama de honor, en su maniquí. (LC)
Uno de los trajes de dama de honor, en su maniquí. (LC)

Caprile, un entusiasta de la Historia, visitó a menudo el Museo del Prado durante aquellos meses. "Hay dos cuadros de Goya que me sirvieron de mucho. El retrato de la familia del Duque de Osuna y el del infante Carlos María Isidro", relata. Y por si todo esto fuera poco, también contó con la colaboración de Amalia Descalzo, doctora en Historia del Arte y especialista en Historia de la Moda, además de amiga del diseñador.

"La lluvia nos pilló desprevenidos, eso deslució un poco el cortejo, pero estoy muy orgulloso de aquel trabajo", repite el modista, que cita las "maravillosas telas" de Rafael Catalá y de Rila Iberia, además de los encajes de Eusebio Sánchez.

Por cierto, si tuvieran curiosidad por ver los trajes de cerca, tendrían que hablar con los propios niños (hoy muchachos todos hechos y derechos): la Casa del Rey les permitió quedárselos y cada uno lo guarda como un tesoro.

Casas Reales
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