Después de Inglaterra y Francia, California: la primera cita pública de Kim Kardashian y Lewis Hamilton, en la Super Bowl
Aunque sus dos anteriores citas en Europa pretendían ser secretas, parece que la pareja ya se ha resignado. La empresaria y el piloto de Fórmula 1 se han dejado ver disfrutando del espectáculo deportivo por excelencia
Kim Kardashian y Leis Hamilton, durante la Super Bowl. (Gtres)
Primero Inglaterra. Después, Francia. Ahora, California. Kim Kardashian y Lewis Hamilton han vuelto a verse y además, sin esconderse. La primera cita pública de la pareja ha sido en la final de la Super Bowl, en el Levi's Stadium en Santa Clara, como testigos de un espectáculo que ha tenido muchos más protagonistas que el fútbol americano y Bad Bunny, encargado de amenizar el medio tiempo, en un show no sin polémica.
Los rumores se han intensificado desde que hace unos días saliera a la luz que habían disfrutado de una escapada de lujo a los Costwolds, en Reino Unido. Un alojamiento exclusivo y una cena romántica fueron los ingredientes para que medios y redes ardieran con esta relación. Llegó después París, avivando la posibilidad de una relación sentimental.
Lewis Hamilton and Kim Kardashian spotted at the Super Bowl, in first public appearance since they began dating.
Y ya no se han escondido. En un estadio con más de 70.000 espectadores, la pareja no pudo ni quiso evitar las cámaras, siempre atentas a las caras conocidas que puede haber entre el público. Claro que no lo pusieron difícil. La empresaria y el piloto de Fórmula 1 no se limitaron a mezclarse con otros aficionados en las gradas, sino que ocuparon uno de los palcos de más visibilidad con otros amigos.
De hecho, tras ellos se encontraba la modelo Kendall Jenner, hermana de Kim, a la que hace un tiempo también se relacionó con el piloto británico, sin que llegara nunca a confirmarse ningún tipo de 'affaire'. Curiosamente, Kendall también estuvo un tiempo saliendo con Bad Bunny y no dudó en bailar al ritmo de sus canciones durante el descanso.
Volviendo a la pareja formada por Lewis Hamilton y Kim Kardashian, se dejaron ver relajados, animados y muy cómplices, incluso en la forma de vestir. Es imposible no reconocer a la empresaria, por mucho que llevase unas enormes gafas de sol de estilo futurista. Tampoco faltaron buenas y vistosas joyas, ni en el look de ella, ni en el de él, inseparable de su característico pendiente.
Eso sí, aunque se trata de su primera cita pública, sin esconderse, parece que no hay que echar las campanas al vuelo. Fuentes cercanas a uno y a otros apuntan que, de momento, no se puede hablar de formalidades. Aunque es más que evidente que están a gusto juntos y no podemos descartar verlos de nuevo pronto, quizá en un escenario menos multitudinario.
Su presencia, por aquello de que confirma los rumores de una amistad especial, ha sido una de las más comentadas, pero no la única. Entre el público se encontraban también los actores Leonardo DiCaprio -a pesar de la gorra, sí, era él- y Jeff Goldblum, Beyoncé y Jay Z con sus dos hijas, Blue Ivy y Rumi, con la única ausencia de Sir para completar la foto familiar.
En el escenario también pudimos ver a invitados inesperados que acompañaron a Bad Bunny en su show para bailar como parte del espectáculo, como Pedro Pascal, Cardi B, o Karol G, además de Lady Gaga, que también actuó junto al puertorriqueño. También se dejó caer por allí Ricky Martin, paisano de la estrella del show.
No ha sido un espectáculo exento de polémica, puesto que al ser en español, muchos telespectadores optaron por cambiar de canal al show alternativo, más en línea con las ideas de Trump. Por cierto, ganaron los Seattle Seahawks.
Primero Inglaterra. Después, Francia. Ahora, California. Kim Kardashian y Lewis Hamilton han vuelto a verse y además, sin esconderse. La primera cita pública de la pareja ha sido en la final de la Super Bowl, en el Levi's Stadium en Santa Clara, como testigos de un espectáculo que ha tenido muchos más protagonistas que el fútbol americano y Bad Bunny, encargado de amenizar el medio tiempo, en un show no sin polémica.