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FAMILIA REAL ESPAÑOLA

El rey Juan Carlos se retira: crónica de una jubilación más que anunciada

El padre del rey Felipe ha escrito una carta a su hijo mostrándole "su voluntad y deseo de no desarrollar actividades institucionales" a partir del 2 de junio. Llevaba un año prácticamente retirado

Foto: El rey Juan Carlos I, fotografiado la semana pasada en Las Ventas. (Getty)
El rey Juan Carlos I, fotografiado la semana pasada en Las Ventas. (Getty)
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El rey Juan Carlos ha anunciado “su voluntad y deseo de dejar de desarrollar actividades institucionales y completar su retirada de la vida pública” a partir del próximo día 2 de junio, fecha en la que se cumplen cinco años desde el anuncio de su abdicación de la Corona de España. El Rey reconoce que lleva madurando la idea desde el año pasado, cuando celebró su 80 cumpleaños. La semilla de esa retirada fue creciendo al calor de los actos del 40 aniversario de la Constitución. "Un acto solemne, lleno de emoción para mí, que me hizo evocar, con orgullo y admiración, el recuerdo de tantas personas que contribuyeron a hacer posible la Transición política y renovar mi sentimiento de permanente gratitud hacia el pueblo español, verdadero artífice y principal protagonista de aquella trascendental etapa de nuestra historia reciente".

[LEA MÁS: El Rey emérito comunica a Felipe VI que se retira de la vida pública]

Efectivamente, el pasado 6 de diciembre el rey Juan Carlos volvió a ocupar un sitio preferente en el Congreso para recibir el homenaje que le faltó en los tiempos de la abdicación. Los aplausos de aquel día resuenan aún en la memoria de un hombre cuya imagen pública ha sido manoseada en los últimos años hasta la extenuación. Aquel mes de diciembre el padre de don Felipe reapareció en la agenda pública de la Casa en los principales actos que tuvieron lugar en el Congreso y en El Pardo. Zarzuela había decidido echar el resto durante los días clave de la conmemoración y garantizar así que el Rey emérito (nunca le gustó ese sobrenombre, por cierto) jugara un papel relevante como figura clave de la época y hacedor de la Transición.

Los dos Reyes se abrazan, durante la ceremonia de abdicación. (Getty)
Los dos Reyes se abrazan, durante la ceremonia de abdicación. (Getty)

El Rey emérito cumplió 80 años en enero de 2018. Con ese motivo, y teniendo en el horizonte la celebración del 40 aniversario de la Constitución, la Casa del Rey anunció a principios de ese año que estaban preparando una serie de actos para reivindicar la figura del antiguo monarca. El Rey emérito volvió a la foto de la Pascua Militar, en la que no aparecía desde 2014. También regresó a la misa de Palma tras años de ostracismo (en este caso, el rifirrafe de las dos Reinas le 'robó' el show) y recibió el cariño de los académicos de San Fernando en un homenaje. Pero la intención de rehabilitar la figura de don Juan Carlos se dio de bruces con un sonoro obstáculo en verano, tras hacerse públicas las cintas en las que Corinna Larsen daba todo lujo de detalles sobre su vida íntima junto al Rey emérito. Desde entonces, nada.

Cuando apareció en las Cortes aquel diciembre, llevaba meses fuera de la agenda pública. Hasta entonces, el padre de Felipe VI había aparecido en la agenda oficial de Zarzuela en 17 ocasiones. Viajó a Chile para la toma de posesión del presidente Sebastián Piñera, inauguró en Roma la nueva iluminación de la basílica Santa María la Mayor y presidió con la reina Sofía un concierto homenaje a las víctimas del terrorismo. Entre esos 17 eventos aparecían también celebraciones familiares, como el funeral de su padre, el conde de Barcelona, o lúdicos, como la asistencia a la final de la Champions (un clásico en su agenda) o a la corrida de la Beneficiencia.

Aquel 2018 fue el año en que menos trabajó de cara a la galería desde que se materializara su salida de la Corona. En 2015 estuvo presente en 21 actos. En 2016, también en 21. En 2017 cogió carrerilla y protagonizó hasta 28 actos. Y 2018 iba a ser el año de dar un golpe en la mesa y reivindicar su papel en la historia reciente de España. Pero sus obstinados problemas de salud (eufemismo de Corinna), la edad (80 años) y su desencanto (dicen que está enfadado) lo imposibilitaron.

Los reyes Sofía y Juan Carlos, la princesa Leonor, la infanta Sofía y los reyes Letizia y Felipe, saludando desde el Congreso. (EFE)
Los reyes Sofía y Juan Carlos, la princesa Leonor, la infanta Sofía y los reyes Letizia y Felipe, saludando desde el Congreso. (EFE)

Al final, se constató lo inevitable. El hecho de que el rey Juan Carlos estaba más fuera que dentro de la maquinaria institucional lo puede refutar otro dato, y es que en este año 2019 el padre de don Felipe ha acudido solo a siete actos oficiales. Dentro de esta categoría también se incluyen los funerales por el duque Jean de Luxemburgo o la asistencia a la capilla ardiente de Alfredo Pérez Rubalcaba. El Rey renunció a acudir de nuevo a la misa de Palma, ya no volvió a la Pascua Militar y tampoco representó a España en la toma de posesión de Jair Bolsonaro, en Brasil, rompiendo una tradición de décadas. Estaba fuera.

Es cierto que las labores del Rey emérito no se circunscriben solo a los actos de representación de la Corona. Don Juan Carlos cuenta con un despacho propio para atender sus tareas en el Palacio Real de Madrid, pero no hay constancia de que acuda diariamente. La única actividad semiprofesional que trasciende del Rey es su labor como patrón de barco de regatas en la modalidad 6 metros.

El rey Juan Carlos saluda en Las Ventas. (Getty)
El rey Juan Carlos saluda en Las Ventas. (Getty)

La carta de Su Majestad termina con un cariñoso gesto hacia el rey Felipe. "Tomo esta decisión desde el gran cariño y orgullo de padre que por ti siento, con mi lealtad siempre. Un grandísimo abrazo de tu padre”. Cariño sí, pero sin sorpresas.

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