Frente a la tiara de la Flor de Lis en la exposición de la reina Victoria Eugenia: el cambio que ha sufrido la joya
La tiara de la Flor de Lis, que presentaba su base rota desde 2017, ha sido restaurada para ser expuesta en la exposición de la reina Victoria Eugenia en las Colecciones Reales
La tiara de la Flor de Lis. (Cortesía de David Rato)
Los Reyes han inaugurado este martes la exposición Victoria Eugenia, un recorrido contemporáneo por la figura de la reina que transformó para siempre la manera de ejercer el papel de consorte en el siglo XX. La muestra, que podrá visitarse hasta el 5 de abril de 2026 en la Galería de las Colecciones Reales del Palacio Real de Madrid, reúne piezas históricas, documentos, moda y joyas pertenecientes a Victoria Eugenia. Y entre todos los objetos expuestos hay uno que destaca por encima del resto: la tiara de la Flor de Lis, la joya más emblemática del joyero real, que además se presenta ante el público recién restaurada.
La pieza, creada en 1906 como regalo de bodas para la reina, mostraba desde hace años un pequeño desperfecto en su base, originado cuando doña Letizia la llevó por primera vez en 2017. Tal como explica David Rato, experto en joyería y responsable de la cuenta de Instagram Spanish Royals Jewels: "La joya ha pasado recientemente por un proceso de mantenimiento especializado y, a simple vista, se aprecia más limpia y cuidada que en ocasiones anteriores.
Es completamente normal que este tipo de piezas históricas requieran revisiones periódicas por parte de profesionales, tanto para garantizar su correcta conservación como para asegurar que todos sus elementos estructurales se mantienen en buen estado". Esta intervención ha permitido solucionar definitivamente aquella fisura: "Por fin parece haberse reparado el pequeño desperfecto que presentaba en la base, justo en la zona central bajo la flor de lis principal", señala.
El origen del daño se remonta a la primera vez que la actual Reina la utilizó: "Aquel daño se produjo cuando doña Letizia llevó la diadema por primera vez en 2017, cuando probablemente se intentó realizar un ligero ajuste para que la pieza se adaptara mejor a la forma de su cabeza, pero la base —muy fina en ese punto— terminó cediendo". Hoy, el problema está completamente resuelto: "Afortunadamente, admirando la pieza en la exposición se aprecia que el problema ha sido resuelto y la diadema vuelve a mostrar su aspecto íntegro".
La tirara de la Flor de Lis con a base rota. (Limited Pictures)
La exposición ofrece además la oportunidad excepcional de contemplar la Flor de Lis a escasos centímetros, una experiencia que incluso los especialistas consideran única. Rato lo describe así: "Para mí ha sido muy especial poder verla en persona. La pieza luce muchísimo más en directo: es una auténtica maravilla apreciar todos sus detalles, muchos de ellos tan delicados que en las fotografías pasan desapercibidos".
El diseño, una obra maestra de diamantes, hojas y guirnaldas que parecen moverse, gana vida bajo la iluminación especialmente cuidada: "La finura de las hojas y guirnaldas que la componen, así como el movimiento que transmite el diseño, la convierten en una obra realmente impactante. Está correctamente expuesta e iluminada, lo que permite disfrutar plenamente de su trabajo artesanal", afirma.
Aun así, el experto apunta un último matiz sobre su ubicación dentro de la sala: "Eso sí, creo que merecía un poco más de protagonismo dentro del salón donde se exhibe, ya que es una de las piezas estrella de la muestra y, sin embargo, queda algo relegada en un rincón".
Con su estructura reparada, sus diamantes resplandecientes y su valor histórico más visible que nunca, la tiara de la Flor de Lis se convierte en una de las grandes protagonistas de esta ambiciosa exposición dedicada a Victoria Eugenia, la reina que dejó un legado tan brillante como la joya que hoy vuelve a brillar ante los ojos del público.
Los Reyes han inaugurado este martes la exposición Victoria Eugenia, un recorrido contemporáneo por la figura de la reina que transformó para siempre la manera de ejercer el papel de consorte en el siglo XX. La muestra, que podrá visitarse hasta el 5 de abril de 2026 en la Galería de las Colecciones Reales del Palacio Real de Madrid, reúne piezas históricas, documentos, moda y joyas pertenecientes a Victoria Eugenia. Y entre todos los objetos expuestos hay uno que destaca por encima del resto: la tiara de la Flor de Lis, la joya más emblemática del joyero real, que además se presenta ante el público recién restaurada.