Una nueva joya de Cartier para la jequesa de Catar: un exclusivo bolso con un broche de diamantes y esmeraldas
La jequesa de Catar posee el clutch Panthère de Cartier, que lleva incorporado un broche en forma de pantera compuesto por 135 diamantes, seis ónices y dos esmeraldas
La jequesa de Catar es la fan número uno de Cartier, y poco a poco vamos conociendo nuevas piezas que guarda tanto en su joyero como en su armario. Un ejemplo es este exclusivo bolso que llevó en un acto de la Fundación Qatar: un clutch Panthère de Cartier en piel de becerro, engastada con 20 ónices, que combina misterio, elegancia y la icónica audacia de la maison francesa.
Esta pieza no es simplemente un accesorio; el motivo Panthère en oro amarillo de 18 quilates puede transformarse en un broche, compuesto por 135 diamantes, seis ónices y dos esmeralda. El interior, revestido en piel negra de becerro con el logotipo de Cartier, se completa con una delicada cadena de oro amarillo de quilates. Sin duda, una pieza exclusiva y a la alcance de pocos.
Por todos es conocida la pasión que siente Moza bin Nasser por las piezas de Cartier, sobre todo aquellas que no están a la venta para el gran público. Es el caso de un espectacular colgante de la firma valorado en 256.000 euros. Se trata de una joya excepcional, creada en 2006, de la que solo se produjeron diez unidades. Sabemos que la jequesa de Catar es una de las pocas privilegiadas que posee una de ellas. El colgante está realizado con diamantes en distintos tonos —blanco, marrón, champán y amarillo— que forman la figura de la pantera, emblema de Cartier desde sus inicios.
Asimismo, la hemos visto con el reloj de Cartier modelo Reflection, lanzado en 2020. Se encuentra disponible en la web oficial de la firma por 42.400 euros, en su versión de oro amarillo. Existen otras dos variantes con piedras preciosas y semipreciosas —como esmeraldas, amatistas o turmalinas— cuyo precio asciende a 182.000 euros.
Del mismo modo, no podemos pasar por alto una de las piezas más valiosas del joyero de la jequesa: un espectacular collar de Cartier, el modelo Le Tavernier, bautizado en honor a Jean-Baptiste Tavernier, el explorador francés que abrió las rutas comerciales con la India en el siglo XVII. Esta joya única incorpora dos diamantes gigantes ultrapuros procedentes de las legendarias minas de Golconda, en la India.
La pieza suma un total de 56,07 quilates en diamantes, acompañados de perlas multicolores. Cuando se puso a la venta en 2001, su precio ascendía a 4 millones de euros. Hoy en día, su valor se estima en torno a los 10 millones, ya que, tal como explica la cuenta especializada en Mozah bint Nasser en Instagram, “los diamantes de Golconda ya no se encuentran en circulación, lo que los convierte en gemas extremadamente raras y de gran valor histórico”.
Moza bint Nasser también posse otro valioso reloj de la firma. Se trata del modelo The Métiers d’art de Cartier. Está realizado en platino y presenta una corona de cuentas con una esmeralda engastada en un engaste invertido. La esfera grabada está decorada con esmalte cloisonné en tonos azul y verde, y adornada con zafiros, esmeraldas y ónix.
El reloj de Cartier de la jequesa. (Redes)
La correa del reloj, en piel de cocodrilo azul marino, refuerza la elegancia de la pieza. Dado que pertenece a una edición limitada y exclusiva, se desconoce su valor. Y es que, como decíamos, solo se fabricaron treinta ejemplares en todo el mundo, numerados individualmente. Por tanto, solo la jequesa y los otros veintinueve afortunados propietarios conocen su precio real.
Lo que diferencia a Moza bin Nasser no es solo la cantidad de piezas que posee, sino la rareza de cada una de ellas: joyas que existen en contadas unidades, diamantes procedentes de minas legendarias y ediciones limitadas que solo unos pocos pueden contemplar. Su colección nos recuerda que el verdadero lujo no reside únicamente en el precio, sino en la historia, la exclusividad y la capacidad de fascinar a quienes lo rodean.
La jequesa de Catar es la fan número uno de Cartier, y poco a poco vamos conociendo nuevas piezas que guarda tanto en su joyero como en su armario. Un ejemplo es este exclusivo bolso que llevó en un acto de la Fundación Qatar: un clutch Panthère de Cartier en piel de becerro, engastada con 20 ónices, que combina misterio, elegancia y la icónica audacia de la maison francesa.