Mismo sitio, pero 40 años después: Lady Di, muy presente en la visita de Meghan y Harry a Australia
Los duques de Sussex han comenzado esa gira 'semiroyal' a Australia en un lugar muy significativo para los padres del príncipe Harry, especialmente para la princesa Diana de Gales
La vuelta de Meghan Markle y el príncipe Harry a Australia, en una gira que no se sabe muy bien si es de perfil royal o celebrity, ha arrancado con un gesto cargado de memoria. Porque la princesa Diana ha estado muy presente en la primera parada. El mismo sitio donde estuvo Lady Di, pero 40 años después. Se trata del Royal Children’s Hospital de Melbourne, el hospital infantil que la madre de Harry visitó en octubre de 1985 junto al entonces príncipe Carlos.
Cuatro décadas después, el paralelismo resulta inevitable y vuelve a situar a Lady Di como protagonista secundaria de un acto público de los duques de Sussex, algo que ni Harry ni Meghan evitan nunca, bien a través de gestos, bien a través del vestuario. Aunque hay que reconocer que tampoco es algo que ellos hagan en exclusiva, puesto que también el príncipe Guillermo tiene muy presente a su madre en sus apariciones públicas y viajes.
Harry y Meghan aterrizaron en Melbourne en la madrugada de este martes y eligieron ese centro médico como primera parada de su agenda australiana. Allí fueron recibidos por pacientes, familiares y trabajadores del hospital, que se asomaron a balcones y ventanas o esperaron a pie de pista para ver de cerca a la pareja, que aparecía de la mano y con una duquesa de Sussex haciendo guiño al país anfitrión, con un diseño azul marino de la firma australiana Karen Gee.
Los duques de Sussex, en el Royal Children’s Hospital de Melbourne. (Reuters)
Durante la visita, ambos se detuvieron con calma junto a los niños ingresados y sus familias, se hicieron selfis, charlaron con varios pacientes y dedicaron tiempo a quienes siguen tratamientos largos en el centro. Según explicó Christine Kilpatrick, presidenta del consejo del hospital, la presencia del matrimonio tuvo un efecto anímico evidente en los niños y en el personal sanitario, algo especialmente valioso en un lugar al que muchos de ellos tienen que regresar con frecuencia.
No fue la única parada del día, puesto que un rato más tarde, Meghan Markle se ponía el delantal para ayudar en la cocina de un refugio para mujeres víctimas de violencia de género o en situación de precariedad, ya a las afueras de Melbourne y en una cita que afrontó en solitario y en la que disfrutó mucho, ya que la cocina es una de sus grandes aficiones, como hemos visto en el programa que hizo para Netflix.
Más tarde, volvieron a reunirse para ir juntos al Museo Nacional de Arte de Veteranos para una sesión de manualidades en familia. Cuando se les preguntó si tenían algún mensaje para el público australiano, Harry dijo que había sido "genial" estar allí y añadió: "Gracias por recibirnos de nuevo". Hay que recordar que Australia fue el primer destino al que viajaron una vez casados y fue allí donde se conoció que Meghan estaba embarazada de su primer hijo.
Meghan y Harry, durante la sesión de manualidades en el Museo Nacional de Arte de Veteranos. (Reuters)
Pero más allá de las imágenes y los looks del día, lo que ha dado especial relevancia a esta primera jornada ha sido el mencionado eco de Diana de Gales. En aquella visita de 1985, la princesa de Gales acudió al mismo hospital durante una gira de 13 días por Australia. Las fotografías de entonces la muestran junto a la cama de varios niños y participando en una demostración de seguridad infantil, en una de esas escenas que contribuyeron a forjar su imagen de princesa empática y cercana.
Ese recuerdo no es menor tratándose de Harry. El duque ha hablado en varias ocasiones de su empeño por mantener vivo el legado humanitario de su madre y ha llegado a decir que espera que todo lo que hace la haga sentirse orgullosa. Esa idea sobrevoló la visita a Melbourne desde el primer minuto, tanto por el escenario en sí como por el gesto, que tantas veces vimos en la princesa, no solo mientras perteneció a la Casa Real, sino también después.
La vuelta de Meghan Markle y el príncipe Harry a Australia, en una gira que no se sabe muy bien si es de perfil royal o celebrity, ha arrancado con un gesto cargado de memoria. Porque la princesa Diana ha estado muy presente en la primera parada. El mismo sitio donde estuvo Lady Di, pero 40 años después. Se trata del Royal Children’s Hospital de Melbourne, el hospital infantil que la madre de Harry visitó en octubre de 1985 junto al entonces príncipe Carlos.