Charlène de Mónaco y Carlota Casiraghi reaparecen en el Gran Premio con dos apuestas de estilo: un Louis Vuitton rojo y un diseño morado efecto piel
La familia Grimaldi vuelve a dejarse ver en Montecarlo durante las primeras jornadas previas a la gran carrera del domingo
Mónaco ya cuenta las horas para la gran carrera del Gran Premio de Fórmula 1, que se celebrará este domingo en las calles de Montecarlo. Mientras tanto, los entrenamientos y las primeras jornadas del evento ya están teniendo lugar en el Principado. Y, como cada año, ha vuelto a reunir a celebridades, empresarios y miembros de la familia Grimaldi. Entre todos los asistentes, Charlène de Mónaco y Carlota Casiraghi han sido dos de las figuras que más atención han generado gracias a los estilismos elegidos para la ocasión. Muy dispares entre sí, pero acordes a la cita deportiva.
Charlène de Mónaco ha apostado por uno de los colores más llamativos vistos hasta ahora en el paddock. Y lo ha hecho con un vestido rojo plisado firmado por Louis Vuitton. El diseño, de escote en pico, silueta fluida, está ajustado a la cintura con un cinturón fino en el mismo tono. La princesa ha completado el conjunto con unos zapatos rojos de Gianvito Rossi, valorados en alrededor de 830 euros, y unas gafas de sol Fendi estilo cat-eye en negro y degradado marrón, cuyo precio ronda los 335 euros. Un look muy diferente al estilo más relajado que portan otras royals monegascas.
En cuanto al beauty look, Charlène de Mónaco ha vuelto a apostar por una imagen limpia y natural. La princesa ha llevado su melena rubia corta peinada con raya lateral y acabado liso, dejando el rostro despejado. El maquillaje se ha mantenido en tonos neutros, con labios rosados, piel luminosa y una ligera definición en los ojos. Además, como accesorios visibles, ha añadido unos pequeños pendientes dorados, manteniendo así una estética sencilla que encajaba, a la perfección, con el protagonismo del vestido rojo elegido para esta jornada previa al Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco.
Por su parte, la apuesta de Carlota Casiraghi ha sido más informal. La hija de Carolina de Mónaco aha aparecido en el paddock con un minivestido efecto piel en color morado, de corte recto, sin mangas y con detalle de lazada en la cintura. Lo ha completado con las clásicas bailarinas bicolor de Chanel en beige y negro y un bolso acolchado negro con cadena dorada. También ha añadido unos pendientes dorados alargados y gafas de sol oscuras. Un look cómodo y pensado para recorrer el circuito durante las primeras horas del Gran Premio de Mónaco.
Aunque ambas han apostado por estilos distintos, tanto Charlène como Carlota han adaptado sus looks al ambiente del Gran Premio de Mónaco. La princesa ha optado por una imagen mucho más sofisticada y pulida, protagonizada por el rojo intenso y las líneas limpias, mientras que la hija de Carolina de Mónaco se ha movido en un terreno más práctico con un minivestido efecto piel y accesorios más discretos. Dos formas diferentes de vestir una de las citas más exclusivas del calendario monegasco, pero igualmente acordes al paddock y al ambiente que se respira estos días en Montecarlo.
Mónaco ya cuenta las horas para la gran carrera del Gran Premio de Fórmula 1, que se celebrará este domingo en las calles de Montecarlo. Mientras tanto, los entrenamientos y las primeras jornadas del evento ya están teniendo lugar en el Principado. Y, como cada año, ha vuelto a reunir a celebridades, empresarios y miembros de la familia Grimaldi. Entre todos los asistentes, Charlène de Mónaco y Carlota Casiraghi han sido dos de las figuras que más atención han generado gracias a los estilismos elegidos para la ocasión. Muy dispares entre sí, pero acordes a la cita deportiva.