Los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía despliegan los máximos honores para recibir al Papa León XIV en Madrid
Don Felipe y doña Letizia, acompañados de sus hijas, han ejercido de anfitriones en la visita de León XIV a España, un histórico viaje que ha comenzado con una solemne bienvenida militar en el Palacio Real
España ha vuelto a convertirse en el epicentro del catolicismo mundial con el inicio de la novena visita oficial de un Sumo Pontífice a territorio nacional en la historia reciente, una tradición que inauguró Juan Pablo II en su histórico viaje de 1982. Este sábado, los Reyes, acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía, han dado la bienvenida a Su Santidad el Papa León XIV, inaugurando una intensa agenda institucional y pastoral que se prolongará durante siete días por distintos puntos de la geografía española.
La jornada histórica ha arrancado a las 10:30 horas en el Pabellón de Estado de la Terminal T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, donde los Reyes han recibido a pie de pista al Santo Padre a su descenso del avión papal, escenificando la enorme trascendencia diplomática y espiritual de este viaje. Don Felipe y doña Letizia han saludado con sumo cariño al Papa, quien les ha devuelto la cercanía y el cariño.
Don Felipe y doña Letizia junto al Papa León XIV en el aeropuerto. (Reuters)
Doña Letizia ha vestido completamente de blanco, haciendo uso del histórico "privilegio de blanco" reservado a las reinas católicas ante el Sumo Pontífice. Para la ocasión, ha recuperado de su armario un sofisticado diseño de la firma española The 2nd Skin Co., una pieza que estrenó originalmente durante su viaje de Estado a Egipto en septiembre de 2025.
Tras el saludo inicial, y ya en el interior del Pabellón de Autoridades, los Reyes y el Papa han saludado a 25 niños de la Diócesis de Madrid, procedentes de diferentes vicarias. Algunos de ellos que presentan necesidades especiales. Luego han mantenido un breve encuentro con Su Santidad, en el que también ha estado el presidente del Gobierno.
La princesa Leonor durante la bienvenida al Papa León XIV. (Limited Pictures)
Pasadas las 11:30 horas, el Papa León XIV ha hecho su entrada en la Plaza de la Armería del Palacio Real de Madrid, escoltado solemnemente por el Escuadrón de Escolta Real a caballo. En el patio palaciego agurdaba una fastuosa formación de la Guardia Real de gala, compuesta por la Escuadra de Gastadores, la Unidad de Música y el Grupo de Honores con sus tres selectas compañías: Monteros de Espinosa, Mar Océano y Plus Ultra, además de la Batería Real y la Sección de Motos.
A pie de coche, el Pontífice ha sido recibido de nuevo por los Reyes y, de forma muy destacada, por la Princesa de Asturias y la infanta Sofía. Una vez situados todos en la tribuna de honor, la Batería Real ha ejecutado la tradicional salva de 21 cañonazos, la máxima distinción militar que el Estado español reserva exclusivamente a los jefes de Estado extranjero, mientras resonaban los acordes de los himnos nacionales de la Ciudad del Vaticano y del Reino de España.
Los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía junto al Papa León XIV. (Limited Pictures)
Tras la interpretación de los himnos, Su Santidad y el rey Felipe VI han pasado revista a las tropas combinadas, dando paso al saludo protocolario de las delegaciones oficiales de ambos Estados. Acto seguido, la comitiva se ha adentrado en el Palacio Real a través de un pasillo de honor formado por los lanceros del Escuadrón de Escolta Real en el Zaguán de Embajadores, ascendiendo por la espectacular Escalera de Embajadores custodiada de forma fija por la Sección de Alabarderos.
Tras la bienvenida militar, la familia real ha mantenido un encuentro privado con el Papa León XIV en el Salón de Gasparini, un marco íntimo donde han podido intercambiar impresiones antes de trasladarse al Salón del Trono para saludar formalmente a las principales autoridades del país.
Los Reyes y sus hijas en el Salón del Trono junto al Papa León XIV. (Limited Pictures)
En el Salón de Columnas, Felipe VI ha tomado la palabra para pronunciar un discurso de bienvenida cargado de afecto y hondo calado instituciona. El monarca ha querido ensalzar la estrecha vinculación del Pontífice con el mundo hispanohablante e Iberoamérica, forjada durante sus años de vida misionera y labor pastoral en el Perú junto a la Orden de San Agustín.
Tras definir al pueblo español como "solidario, tolerante, creativo y cosmopolita", don Felipe ha agradecido la generosidad de una intensa agenda de siete días que llevará al Santo Padre por primera vez en la historia a las Islas Canarias, además de Madrid y Barcelona. Asimismo, el Rey ha aprovechado el acto para ensalzar las profundas raíces de la fe católica en la historia de España y ha trasladado su gratitud por la inmensa labor social, educativa y asistencial que realizan diariamente los sacerdotes, voluntarios y miles de misioneros españoles en los lugares más necesitados del mundo.
No obstante, Felipe VI no ha eludido los temas más complejos y espinosos que salpican a la Iglesia. El Rey ha expresado su firme reconocimiento a la "claridad y firmeza" de León XIV a la hora de afrontar el dolor provocado por los casos de abuso, calificando la postura del Papa como esencial para el proceso sanador y la reparación de las víctimas.
Por su parte, el Papa León XIV ha pronuncido un discurso de marcado carácter humanista, en el que ha expresado su gratitud por realizar este viaje apostólico a un país que ha acogido la Palabra del Evangelio desde hace casi dos milenios. Citando las figuras místicas de san Juan de la Cruz y santa Teresa de Ávila, el Pontífice ha hecho un llamamiento a no temer la incertidumbre actual, equiparándola con la "noche oscura" del alma como un tiempo de purificación y reconciliación necesario para la vida pública.
El Santo Padre también ha ensalzado la historia de la Península ibérica como un ejemplo de contacto y diálogo entre cristianos, musulmanes y judíos, recordando hitos como la Escuela de Traductores de Alfonso X el Sabio. De cara a los desafíos contemporáneos y las nuevas tecnologías, el Papa ha vuelto a hacer referencia a su primera encíclica, 'Magnifica Humanitas,' para pedir que no se alimenten miedos estériles ante las novedades que nos inquietan, reclamando en su lugar criterios claros de discernimiento orientados a la justicia.
Finalmente, ha agradecido a España su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, animando al país a imaginar el futuro teniendo en cuenta las perspectivas de los más jóvenes y de los pobres antes de concluir con una bendición a la Nación.
A la finalización del acto, y antes de despedir al Papa, los Reyes, la Princesa de Asturias y la infanta Sofía le han enseñado la capilla Real. Allí han asistido a la interpretación de 'Ave María', de Franz Biel, y Tu es Petrus, de Giovanni da Palestrina de la Escolanía del Escorial.
España ha vuelto a convertirse en el epicentro del catolicismo mundial con el inicio de la novena visita oficial de un Sumo Pontífice a territorio nacional en la historia reciente, una tradición que inauguró Juan Pablo II en su histórico viaje de 1982. Este sábado, los Reyes, acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía, han dado la bienvenida a Su Santidad el Papa León XIV, inaugurando una intensa agenda institucional y pastoral que se prolongará durante siete días por distintos puntos de la geografía española.