Este viernes, los reyes Felipe y Matilde se desplazaron hasta Buggenhout para asistir al servicio conmemorativo organizado un mes después del accidente de autobús escolar que conmocionó a Bélgica y costó la vida a cuatro personas. A su llegada fueron recibidos por el alcalde de la localidad, Geert Hermans. Después accedieron a la iglesia de San Nicolás, donde les esperaban 225 invitados, entre ellos familiares de las víctimas, profesores y trabajadores del colegio afectado, además de parte del personal sanitario que participó en la emergencia.
La ceremonia, que en un primer momento estaba prevista al aire libre, tuvo que trasladarse al interior del templo debido a las altas temperaturas. Durante el homenaje se alternaron las intervenciones del alcalde de Buggenhout y de la directora del colegio con diferentes piezas musicales y la lectura de un poema en recuerdo de las víctimas. Antes de concluir, todos los asistentes guardaron un minuto de silencio. Y una vez en el exterior, el sonido de las gaitas acompañó la salida de las familias mientras decenas de globos blancos se elevaban al cielo.
Matilde y Felipe de Bélgica saliendo del homenaje de Buggenhout. (Cordon Press)
Para esta cita, Matilde de Bélgica volvió a confiar en una de las piezas más discretas de su armario. La esposa de Felipe de Bélgica rescató un vestido largo de punto plisado en color azul marino firmado por Giorgio Armani. Se trata na creación de líneas limpias, manga corta y silueta fluida que ya forma parte de su repertorio para los compromisos de mayor carga emocional. No era, de hecho, la primera vez que recurría a este diseño. Ya lo llevó en julio de 2022, cuando, junto al monarca, viajó a la ciudad de Limbourg para participar en el acto de conmemoración del primer aniversario de las inundaciones que dejaron varias víctimas mortales en el país.
Para completar el estilismo, Matilde de Bélgica abogó por accesorios en la misma gama cromática. La esposa del rey Felipe optó por un bolso de mano 'Zoey', de la firma Olga Berg, y los salones 'Romy 100' de Jimmy Choo, ambos en azul marino. En cuanto al apartado beauty, optó por un recogido bajo de acabado pulido, con la raya ligeramente ladeada, y un maquillaje muy natural. Una elección discreta y elegante que acompañó a la perfección el tono solemne de una ceremonia marcada por el recuerdo y el homenaje a las víctimas.
Una constante de su armario
No es la primera vez que Matilde de Bélgica recurre a esta fórmula. Con el paso de los años, ha convertido la reutilización de prendas en una constante de su armario, especialmente en los compromisos de mayor carga institucional o emocional. Así mismo, lejos de reservar cada aparición para un estreno, la esposa del rey Felipe acostumbra a recuperar diseños que ya forman parte de su vestidor. Una decisión que no solo refleja una forma de entender la moda más consciente, también una coherencia estética que ha terminado convirtiéndose en una de sus principales señas de identidad.
Este viernes, los reyes Felipe y Matilde se desplazaron hasta Buggenhout para asistir al servicio conmemorativo organizado un mes después del accidente de autobús escolar que conmocionó a Bélgica y costó la vida a cuatro personas. A su llegada fueron recibidos por el alcalde de la localidad, Geert Hermans. Después accedieron a la iglesia de San Nicolás, donde les esperaban 225 invitados, entre ellos familiares de las víctimas, profesores y trabajadores del colegio afectado, además de parte del personal sanitario que participó en la emergencia.