Entre los principales atractivos patrimoniales destaca el castillo de Aulencia, una fortaleza medieval situada en las proximidades del municipio. Levantado entre los siglos XIV y XV, este castillo domina el paisaje desde una posición estratégica y constituye uno de los testimonios históricos más importantes de la zona. El entorno del castillo ofrece además magníficas vistas del valle, reforzando esa sensación de encontrarse en un lugar donde el paso del tiempo ha dejado una profunda huella.
El hecho de que Roberto Brasero mantenga un vínculo tan estrecho con Villanueva de la Cañada demuestra el encanto de un lugar que conquista por su sencillez y por la calidad de su entorno. No es un destino de grandes monumentos ni de turismo masivo, sino un espacio donde la naturaleza y la tranquilidad son las verdaderas protagonistas.