A 1.257 metros de altitud, en el extremo noreste de la Comunidad de Madrid y dentro de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, se esconde un pueblo lleno de encanto: La Hiruela. Un municipio de origen medieval donde disfrutar de la naturaleza, lejos de las grandes ciudades.
Con privilegio de 'villazgo' desde 1490, gracias al Duque del Infantado, La Hiruela cuenta con un precioso casco urbano donde destacan numerosas casas de piedra, adobe y madera, siguiendo la construcción típica de esta zona de montaña. Además, podemos visitar la Iglesia de San Miguel Arcángel, un pequeño templo de origen medieval, o el Molino Harinero, completamente restaurado y situado junto al río Jarama.
Unas paradas obligatorias para perdernos en sus calles que también nos llevan hasta el Museo Etnográfico, donde se conservan herramientas, enseres y objetos de la vida rural ligados a la apicultura, el carboneo, la ganadería y la agricultura. Una visita especialmente interesante para los niños, que descubren cómo se vivía sin tecnología.
Sin embargo, el gran tesoro de La Hiruela es su entorno natural. Ubicado en la Sierra del Rincón, Reserva de la Biosfera, desde el propio pueblo parten varias rutas señalizadas perfectas para hacer caminando, incluso con niños o con perro. Una de las más bonitas es la Ruta de las Carboneras, que recorre antiguos caminos por los que se transportaba el carbón vegetal. El sendero atraviesa el bosque, pasa por recreaciones de antiguas carboneras y ofrece miradores naturales espectaculares sobre el valle.
Además, este pueblo cuenta con múltiples actividades culturales o etnográficas, para poder conocer más a fondo su historia. Por ejemplo, este mismo sábado, día 6, se celebra la Botica del Bosque. Una introducción a la fitoterapia en invierno para conocer las plantas medicinales de la zona y su tradición. Una experiencia diferente, para salir de los planes más típicos, que confirman que una escapada a La Hiruela es una apuesta segura.
A 1.257 metros de altitud, en el extremo noreste de la Comunidad de Madrid y dentro de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, se esconde un pueblo lleno de encanto: La Hiruela. Un municipio de origen medieval donde disfrutar de la naturaleza, lejos de las grandes ciudades.