Con la llegada de diciembre, el ambiente nos indica de manera cada vez más contundente que las celebraciones navideñas están a la vuelta de la esquina. Se trata de una ocasión en la que numerosos ciudadanos aprovechan para realizar una escapada casual hacia un destino en el que festejen estas fechas de una manera diferente y particular. En este sentido, el panorama rural de nuestro país es especialmente diverso.
Regiones como País Vasco son un buen ejemplo de creatividad a la hora de recibir estas fiestas. Y es que, si nos aproximamos al municipio alavés de Laguardia, podremos experimentar en primera persona lo que significa disfrutar de una tradición tan longeva con un giro de tuerca realmente original que supone uno de sus mayores atractivos de todo el año.
Se trata de su famoso belén que, a diferencia de algunos de los más famosos de España, este es totalmente articulado en movimiento. Esto lo ha convertido en una de las localidades más visitadas durante las Navidades, otorgándole el título de las más interesantes por medios comoNational Geographic. Y es que la historia de su origen presenta circunstancias de lo más curiosas.
Belén original
Durante mucho tiempo, muchos de los belenes de nuestro país estaban representados por actos teatrales, convirtiendo muchas de las iglesias en sus principales escenarios. En el caso de Laguardia, las caracterizaciones comenzaron a representar escenas que la propia entidad eclesiástica consideraba profano, lo que concluyó en su prohibición.
Sin embargo, esto no impidió que los habitantes del municipio continuasen con la tradición, aunque decidieron sustituir a los actores por figuras que, con el tiempo, se articularon para otorgarle un mayor atractivo al evento. A día de hoy, dicha representación del nacimiento de Jesús se localiza en la Capilla de la Inmaculada, encontrando las caracterizaciones de tela, madera y cuero.
Actualmente, el particular belén cuenta con más de 70 piezas, en su gran mayoría de estilo rococó, además de un telón de 1987 que adorna la tan reconocida escena. Con la música de los gaiteros tradicionales, podremos disfrutar de esta representación navideña tan única para conmemorar estas fechas tan señaladas.
Con la llegada de diciembre, el ambiente nos indica de manera cada vez más contundente que las celebraciones navideñas están a la vuelta de la esquina. Se trata de una ocasión en la que numerosos ciudadanos aprovechan para realizar una escapada casual hacia un destino en el que festejen estas fechas de una manera diferente y particular. En este sentido, el panorama rural de nuestro país es especialmente diverso.