Es noticia
Menú
Hablamos con Friki, la firma de moda infantil española que viste a la realeza: "El lujo verdadero reside en lo artesanal"
  1. Casas Reales
DE CHARLOTTE DE GALES A INES DE SUECIA

Hablamos con Friki, la firma de moda infantil española que viste a la realeza: "El lujo verdadero reside en lo artesanal"

Hablamos con las responsables de Friki, la firma que ha conquistado los armarios de la realeza internacional defendiendo que el lujo verdadero reside en la artesanía y en vestir a los niños como niños

Foto: La princesa Inés, con vestido de la firma española Friki. (Kungahuset)
La princesa Inés, con vestido de la firma española Friki. (Kungahuset)

En el universo de la moda infantil, pocas firmas pueden presumir de haber convertido el nido de abeja en un lenguaje universal que entiende de tradiciones, pero no de fronteras. Fundada en los años 50, Friki ha logrado lo que parece imposible en la era de la inmediatez: preservar la delicadeza del bordado a mano y el "smock" artesanal como un estandarte de lujo silencioso. Su nombre, vinculado indisolublemente al estilo clásico español, ha traspasado los salones de las familias con más solera para vestir a las nuevas generaciones de la realeza europea, desde la princesa Charlotte de Gales hasta Inés de Suecia, consolidando el 'made in Spain' como un valor de alta costura que sobrevive a cualquier tendencia pasajera.

Hablamos con Lucía, Bea y María Gutiérrez, hermanas y responsables de esta casa familiar para desgranar cómo se gestiona una marca que huye de la nostalgia para centrarse en la autenticidad y el "ocio inteligente" del diseño. Con una filosofía donde el lujo reside en las 24 horas de trabajo manual que requiere cada pieza, Friki nos abre las puertas de su taller para explicar por qué sus patrones, lejos de ser anacrónicos, son hoy más contemporáneos que nunca. A continuación, descubrimos el secreto de su longevidad y su visión sobre una industria que, gracias a firmas como la suya, sigue viendo en la infancia un territorio sagrado de inocencia y calidad.

placeholder Bea, Lucía y María Gutiérrez. responsables de Friki. (Cortesía)
Bea, Lucía y María Gutiérrez. responsables de Friki. (Cortesía)

Pregunta: Friki nació en los años 50 y ha sobrevivido a décadas de cambios drásticos en la moda. ¿Cuál es el "secreto de estado" para mantener la esencia de los nidos de abeja y los bordados a mano sin caer en lo anacrónico?

Respuesta: Son técnicas artesanales maravillosas de las que nunca prescindiríamos. Para nosotras es arte, igual que pintar una acuarela. Nuestro secreto está en cómo lo interpretamos, en las telas, en los colores, en las proporciones y en el diseño. Es vestir a los niños como niños y esto nunca debería parecer antiguo.

P: Siempre se habla del estilo "clásico español" en la moda infantil. ¿Cómo definen ustedes ese concepto y por qué creen que sigue fascinando fuera de nuestras fronteras?

R: Para nosotras el estilo clásico español tiene mucho que ver con cierta inocencia y con la naturalidad. Es un estilo muy cuidado pero sin ninguna pretensión. Creemos que fuera fascina precisamente porque transmite algo difícil de encontrar hoy: autenticidad, sobriedad, artesanía y tradición.

P: Mantener la producción artesanal en tiempos de fast fashion es un desafío. ¿Cómo protegen y forman a sus artesanas para que el oficio no se pierda?

R: Es uno de nuestros mayores compromisos y retos! Trabajamos desde hace muchísimos años con artesanas que han dedicado su vida a este oficio y también intentamos incorporar y formar nuevas generaciones poco a poco. La artesanía requiere tiempo, paciencia y mucha precisión, por eso creemos que es importante dar valor a todo el proceso y no sólo al resultado final. Cada vestido lleva detrás muchas horas de trabajo y unas manos expertas que merecen ser reconocidas.

P: A la hora de diseñar, ¿qué prima más en Friki: la nostalgia por los patrones de archivo o la adaptación a la comodidad del niño actual?

R: En realidad no trabajamos desde la nostalgia, porque nuestros patrones nunca han dejado de estar presentes. Forman parte de todas nuestras colecciones, con modificaciones y/o adaptaciones constantes. Por otro lado creemos que la mayor comodidad para un niño está en la calidad de los tejidos y en unas hechuras impecables y estas dos variables son parte importante de nuestra esencia.

P: La elección de tejidos es vital en la alta costura infantil. ¿Cómo seleccionan sus batistas, piqués y linos para que resistan el paso del tiempo (y el ritmo de un niño)?

R: Buscamos ante todo tejidos naturales y de gran calidad, esa es la clave. Para nosotras es fundamental que un vestido o un abrigo se conserve en perfectas condiciones y pase de generación en generación. Muchas veces hablamos de prendas que terminan formando parte de los recuerdos familiares.

P: El "smock" o nido de abeja es su seña de identidad. ¿Cuánto tiempo de trabajo artesanal requiere, de media, la confección de uno de sus vestidos más emblemáticos?

R: Es complicado dar una cifra exacta, pero si decimos que entre 18 y 24 horas de trabajo no nos equivocamos.

P: Vestir a figuras de la realeza internacional pone a la marca en el escaparate global en cuestión de segundos. ¿Cómo se prepara logísticamente una firma familiar para el "pico" de demanda que genera un impacto así?

R: Como bien dices, somos una empresa familiar y pequeña. Sencillamente son momentos de emoción, orgullo y reconocimiento. No hay ninguna preparación logística especial.

P: ¿Han notado un cambio en el perfil del cliente? ¿Sigue siendo el cliente tradicional o están llegando nuevas generaciones que buscan "slow fashion" para sus hijos?

R: Seguimos teniendo las familias que llevan décadas confiando en nosotras y es muy emocionante. Pero también estamos llegando a nuevas generaciones de padres que valoran muchísimo el trabajo artesanal y la producción responsable. Muchas veces buscan justo lo contrario a la moda rápida: piezas especiales, sostenibles y únicas, con historia detrás de cada una.

placeholder La princesa Charlotte con vestido de Friki. (Gtres)
La princesa Charlotte con vestido de Friki. (Gtres)

P: ¿Sienten que el sello Made in Spain es hoy en día un valor de lujo comparable al Made in Italy en el sector infantil?

R: ¡Absolutamente! ¡Y cada vez más! España tiene una tradición maravillosa en moda infantil y una artesanía súper reconocida internacionalmente. El “Made in Spain” transmite calidad, detalle y una manera muy especial de entender el proceso y la confección. Para nosotras el lujo verdadero reside en lo artesanal.

P: Tras haber alcanzado hitos que muchas marcas sueñan, ¿cuál es el siguiente paso para Friki? ¿Expansión de puntos de venta, nuevas líneas o digitalización?

R: No buscamos crecer por crecer. Nunca ha sido esa la intención. Lo que queremos es mejorar, seguir afinando lo que hacemos y llevar nuestra manera de trabajar cada vez más lejos, también a nivel internacional, pero sin perder nuestra esencia por el camino.

placeholder Inés de Suecia con vestido de Friki. (Gtres)
Inés de Suecia con vestido de Friki. (Gtres)

P: Si tuvieran que elegir una sola prenda que resuma los 70 años de historia de la casa, ¿cuál sería y por qué?

R: Para definir una prenda que represente estos 70 años de historia, podríamos mirar hacia nuestros modelos más emblemáticos: el Simoni, el bolsillitos o el smocking, diseños que nos han acompañado desde nuestros inicios. Son prendas que han convivido con nuestra firma desde siempre, en distintas versiones, con mangas, sin mangas, con variaciones en telas y colores, pero manteniendo siempre su esencia. Podríamos decir que cualquiera de estos modelos representa lo que somos: una continuidad viva de nuestra historia y de nuestra forma de hacer.

En el universo de la moda infantil, pocas firmas pueden presumir de haber convertido el nido de abeja en un lenguaje universal que entiende de tradiciones, pero no de fronteras. Fundada en los años 50, Friki ha logrado lo que parece imposible en la era de la inmediatez: preservar la delicadeza del bordado a mano y el "smock" artesanal como un estandarte de lujo silencioso. Su nombre, vinculado indisolublemente al estilo clásico español, ha traspasado los salones de las familias con más solera para vestir a las nuevas generaciones de la realeza europea, desde la princesa Charlotte de Gales hasta Inés de Suecia, consolidando el 'made in Spain' como un valor de alta costura que sobrevive a cualquier tendencia pasajera.

Casas reales del mundo
El redactor recomienda