Ana Pérez Ballesta, doctora, sobre los hábitos de higiene íntima: "Las duchas vaginales destruyen el ecosistema de Lactobacillus"
La médica de familia repasa algunos hábitos cotidianos relacionados con la higiene íntima y explica cuáles pueden alterar el equilibrio natural de la zona vaginal
La experta en un vídeo de redes sociales. (Instagram / @anamidoctora)
La higiene íntima femenina suele estar rodeada de recomendaciones contradictorias, productos específicos y hábitos que muchas mujeres incorporan desde hace años sin tener claro si realmente son beneficiosos. Desde el uso diario de salvaslips hasta las duchas vaginales o determinados jabones, algunos gestos cotidianos pueden influir en el equilibrio natural de la zona íntima.
La doctora Ana Pérez Ballesta ha compartido en redes sociales un vídeo en el que analiza distintos hábitos frecuentes relacionados con la higiene íntima y explica cuáles recomienda evitar. Uno de los que desaconseja de forma más clara son las duchas vaginales. “La vagina se limpia sola”, señala la médica. Según explica, este tipo de prácticas “destruyen el ecosistema de Lactobacillus que mantiene el pH ácido protector”.
La especialista advierte de que alterar ese equilibrio puede favorecer problemas como vaginosis bacteriana, infecciones o irritaciones. En el mismo vídeo también desaconseja el uso habitual de toallitas húmedas y jabones perfumados por su posible impacto sobre la zona íntima. “Los perfumes, conservantes y tensoactivos de estos productos lo alteran, irritan la mucosa y rompen la barrera protectora”, explica.
Entre los hábitos que sí considera recomendables se encuentra orinar después de mantener relaciones sexuales, una práctica que puede ayudar a reducir el riesgo de infección urinaria al favorecer la expulsión de bacterias de la uretra. También aconseja limpiarse “de delante hacia atrás” para evitar el arrastre de bacterias fecales hacia la uretra o la vagina.
El uso de jabones perfumados puede alterar el equilibrio natural de la zona íntima. (Magnific / atlascompany)
La doctora también menciona el uso diario de salvaslips y de ropa muy ajustada o tangas durante largos periodos de tiempo. Según explica, este tipo de prendas puede favorecer la acumulación de humedad y aumentar la fricción en la zona íntima. Además, recomienda dormir sin ropa interior para favorecer la ventilación y evitar la humedad acumulada durante el día.
Por último, Ana Pérez Ballesta también se detiene en el uso de espermicidas, especialmente aquellos con nonoxynol-9, y recomienda revisar si forman parte del método anticonceptivo elegido. La idea de fondo no pasa por complicar la higiene íntima, sino por evitar productos o gestos innecesarios que puedan alterar una zona que ya cuenta con sus propios mecanismos de equilibrio. Ante picor persistente, mal olor, dolor o cambios llamativos en el flujo, lo prudente es consultar con un profesional sanitario.
La higiene íntima femenina suele estar rodeada de recomendaciones contradictorias, productos específicos y hábitos que muchas mujeres incorporan desde hace años sin tener claro si realmente son beneficiosos. Desde el uso diario de salvaslips hasta las duchas vaginales o determinados jabones, algunos gestos cotidianos pueden influir en el equilibrio natural de la zona íntima.