Sara Marin Berbell, doctora: "¿Sabías que apretar la vejiga al hacer pipí era malo? Se vuelve floja"
Muchas personas cometen un error común al orinar que podría debilitar la vejiga con el tiempo; descubre por qué relajar la barriga es clave para proteger tu suelo pélvico
Sara Marin Berbell, explica por qué no debemos apretar la vejiga. (Instagram/ @uncafecontudoctora)
Una rutina tan cotidiana como ir al baño puede esconder errores que, con el tiempo, dañan el suelo pélvico y provocan problemas como escapes de orina o incluso prolapsos. Muchas personas, por prisa o costumbre, tensan el abdomen para orinar más rápido, sin saber que este gesto puede debilitar su vejiga y el suelo pélvico, con consecuencias a largo plazo.
La doctora Sara Marin Berbell lo explica con claridad en un vídeo que ha compartido en Instagram: “Nunca aprietes la barriga mientras haces pipí si no quieres mearte encima dentro de unos años. Acuérdate de que estás haciendo pipí, no pariendo”. La experta compara la vejiga con un globo: “Si lo aprietas, se deforma, no se vacía bien y se descoordina, y eso hace que se quede pipí estancado en tu vejiga y es un caldo de cultivo para todas las infecciones”, advierte.
Según Marin Berbell, al apretar constantemente los músculos abdominales para orinar, la vejiga se acostumbra a recibir ayuda externa y, como cualquier músculo que no se ejercita de forma natural, acaba perdiendo fuerza. “La vejiga se vuelve floja y ya hace pipí todo el rato”, afirma, subrayando que esto puede derivar en incontinencia urinaria.
Además, la doctora explica la función del suelo pélvico como un “colchoncito muscular” que sostiene los órganos como la vejiga, el útero y el ano. Cuando la barriga se aprieta constantemente, este colchón se fatiga, se debilita y pierde su capacidad de sostener los órganos correctamente, lo que no solo favorece los escapes de orina y heces, sino que también puede provocar prolapsos, es decir, que un órgano llegue a descender y asomar por la vagina.
La experta explica por qué no debes apretar la vejiga al orinar. (Freepik / wayhomestudio)
Para proteger la salud del suelo pélvico, Marin Berbell recomienda relajar la barriga al orinar y dejar que la vejiga trabaje sola. Además, aconseja seguir un horario regular para ir al baño, no aguantar demasiado tiempo las ganas de orinar y, como medida preventiva, orinar después de mantener relaciones sexuales para reducir el riesgo de infecciones de orina.
En cualquier caso, si se experimentan molestias, escapes o infecciones urinarias recurrentes, es importante acudir a un especialista en suelo pélvico o un profesional sanitario que pueda valorar cada caso de forma personalizada y orientar el tratamiento más adecuado.
Una rutina tan cotidiana como ir al baño puede esconder errores que, con el tiempo, dañan el suelo pélvico y provocan problemas como escapes de orina o incluso prolapsos. Muchas personas, por prisa o costumbre, tensan el abdomen para orinar más rápido, sin saber que este gesto puede debilitar su vejiga y el suelo pélvico, con consecuencias a largo plazo.