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Sara Marin Berbell, doctora: "Si tienes reflujo, gases o colon irritable, el agua con gas puede empeorarte los síntomas"
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Sara Marin Berbell, doctora: "Si tienes reflujo, gases o colon irritable, el agua con gas puede empeorarte los síntomas"

La especialista en salud digestiva aclara cuándo esta bebida puede ser beneficiosa y cuándo es mejor evitarla

Foto: Experta en microbiota Sara Marin Berbell
Experta en microbiota Sara Marin Berbell

La doctora Sara Marín Berbell, especialista en salud digestiva, ha puesto el foco en el consumo de agua con gas, una opción que en algunos países es habitual, pero que en España continúa siendo minoritaria. A pesar de sus posibles beneficios, insiste en que no es recomendable para todo el mundo, especialmente en personas con patologías digestivas como reflujo, gases o síndrome del colon irritable.

En su explicación, Marín Berbell muestra cómo el agua con gas ayuda a que los alimentos se mezclen mejor en el estómago. Esta propiedad podría facilitar una digestión más rápida y eficiente, permitiendo que el bolo alimenticio avance con mayor fluidez por el tracto digestivo. Además, el propio gas genera una sensación de saciedad que puede resultar útil en dietas hipocalóricas.

Para los que buscan controlar el apetito pueden beneficiarse de esa sensación de plenitud provocada por la distensión del estómago. Según la doctora, este efecto puede ser especialmente positivo para evitar comer en exceso, algo común en rutinas alimentarias desordenadas. Se trata de una forma sencilla de apoyar el control del peso sin recurrir a soluciones más restrictivas.

Sin embargo, no todo son ventajas. El consumo de agua con gas en personas con determinadas condiciones digestivas puede resultar contraproducente. En presencia de reflujo gastroesofágico, gases acumulados o colon irritable, esta bebida puede intensificar los síntomas y provocar un aumento de la presión abdominal. El malestar se agrava al añadir más gas a un sistema digestivo que ya está alterado.

placeholder El agua con gas es una alternativa si no te gusta el agua natural. (Pexels / Vitaly Gorbachev)
El agua con gas es una alternativa si no te gusta el agua natural. (Pexels / Vitaly Gorbachev)

Aunque, para los que no presentan contraindicaciones, la doctora sugiere una combinación natural con beneficios añadidos. Una mezcla de agua con gas, dos rodajas de pepino, una de limón y dos de jengibre puede convertirse en una opción refrescante con efecto antiinflamatorio. Este preparado ayuda a calmar el sistema digestivo y, al mismo tiempo, aporta un toque de sabor sin recurrir a bebidas azucaradas.

No todos los organismos responden de la misma manera a una bebida como el agua con gas. Por ello, conviene observar cómo se comporta el propio cuerpo tras consumirla y valorar si realmente sienta bien. Para quienes presentan molestias recurrentes, lo más prudente es consultar con un profesional sanitario antes de incorporar este hábito. La tolerancia digestiva es clave para determinar si el agua con gas será una aliada o una fuente de problemas.

La doctora Sara Marín Berbell, especialista en salud digestiva, ha puesto el foco en el consumo de agua con gas, una opción que en algunos países es habitual, pero que en España continúa siendo minoritaria. A pesar de sus posibles beneficios, insiste en que no es recomendable para todo el mundo, especialmente en personas con patologías digestivas como reflujo, gases o síndrome del colon irritable.

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