Todos los detalles de la boda de Paco Arango y Begoña Aguilera este fin de semana en Madrid
Paco Arango y Begoña Aguilera se casan este fin de semana en Madrid en una boda íntima y solidaria. Sin exclusiva mediática, con guiños a la Fundación Aladina y rodeados de amigos y familia
En la presentación del libro “Si no crees en Dios te doy su teléfono”, en febrero pasado, Paco Arango estuvo acompañado de sus hermanos, sus amigos y los padres de algunos de los niños que forman parte de la familia Aladina. Y no podía faltar Begoña Aguilera en la primera fila. Una mujer vasca, dedicada al mundo financiero, muy cariñosa y sin necesidad de esconderse de la prensa. Es conocedora del papel tan importante que su pareja ha tenido en la evolución y trayectoria de los proyectos que sirven para hacer una vida menos difícil a los niños con cáncer y sus familias.
Ese día Arango me contaba la experiencia que vivía también de su novia. “Begoña está totalmente involucrada en la fundación. Ve los arcoíris. Pregúntale a ella. Que te cuente y verás lo que te dice”. Y, efectivamente, avalaba la respuesta y explicación de su novio con pruebas físicas. “Cuando lo conocí me contaba esas historias y, la verdad, es que no le hacía mucho caso hasta que lo vi por mis propios ojos. Ahora, cuando estamos en casa, nos avisamos y hacemos fotos para los que dudan”. Esos arcoíris son los pequeños guerreros que mandan señales desde el cielo.
Paco Arango y Begoña Aguilera, en la cita mencionada. (Gtres)
El sábado Paco Arango y Begoña Aguilera celebran su boda rodeados de amigos y familiares, donde también habrá esas evidencias multicolores, como me cuenta el propio protagonista. “En la iglesia ya aparecieron. Siempre están en los momentos más bonitos y también en los más difíciles”. El viernes hay una fiesta mucho más reducida con la familia directa que llega a Madrid, tanto de Bilbao como de México.
El director de cine y empresario no ha querido reportajes exclusivos ni de la boda propiamente dicha ni de los eventos posteriores. “Es un día muy importante. Y no quiero que se desdibuje. Me han llamado de varios medios para preguntarme si había exclusiva y no la hay. Lo único que puedo decir es que soy muy feliz”.
El lugar elegido para la celebración es uno de los locales que controla el grupo La Blonda. Un antiguo taller industrial con capacidad para más de trescientas personas en un espacio diáfano donde se servirá la cena y el cóctel, que firma el mismo grupo. Anexo al salón hay una terraza al aire libre.
Paco Arango y Begoña Aguilera, en una imagen de archivo. (Gtres)
La cita está prevista para las ocho de la noche y los novios no quieren regalos, sino contribución a la fundación. Los estilismos, sin complicaciones. Para las mujeres, arregladas, y para los hombres, traje sin corbata.
No necesita publicidad más allá de la necesaria para que su fundación crezca y, por lo tanto, ni los novios prohíben móviles, pero sí prefieren que la intimidad no trascienda.
Para Paco Arango, Begoña Aguilera es la sorpresa que le envió su madre. “Cuando ya estaba muy mal me decía: ‘Paco, no es bueno que estés solo. Búscate una mujer vasca que te cuide’. Ella era muy, muy vasca. Y mi respuesta era siempre: ‘Mamá, te quiero mucho, pero tu hijo no se va a casar’. Al cabo del tiempo conocí a Begoña. Y fue por casualidad. Una cena de amigas donde falló una y quien convocaba me dijo si quería ir. Y allí me planté y conocí a Begoña”.
Hasta ese momento en su vida afectiva no entraba ni una pareja estable y mucho menos una boda. Fundar Aladina hace veinte años, y dedicar su vida a los niños no era compatible con crear su propia familia. Y así me lo explicaba: “Totalmente, aunque sonara como excusa. El veinte por ciento de los niños con cáncer mueren. Yo tengo el corazón roto en más de mil pedazos. Ángeles a los que he querido y era incompatible con tener yo hijos”.
En la presentación del libro “Si no crees en Dios te doy su teléfono”, en febrero pasado, Paco Arango estuvo acompañado de sus hermanos, sus amigos y los padres de algunos de los niños que forman parte de la familia Aladina. Y no podía faltar Begoña Aguilera en la primera fila. Una mujer vasca, dedicada al mundo financiero, muy cariñosa y sin necesidad de esconderse de la prensa. Es conocedora del papel tan importante que su pareja ha tenido en la evolución y trayectoria de los proyectos que sirven para hacer una vida menos difícil a los niños con cáncer y sus familias.