Néstor Feijóo Aragón, experto en vídeos nupciales: "La clave es que los novios se sientan ellos mismos frente a la cámara"
Perteneciente a una mítica saga artística, los Aragón, atesora más de 17 años de experiencia en la industria audiovisual. El videógrafo detrás de The Bright Side Weddings nos explica como reflejar tu mejor 'yo' en una boda
Néstor Feijóo Aragón, fundador de The Bright Side Weddings. (Cortesía)
Siendo hijo de Rita Irasema y sobrino de Emilio Aragón, Néstor Feijóo (Madrid, 1985) ha estado desde niño en contacto con el mundo artístico y audiovisual. Sin embargo nadie, ni siquiera él mismo, adivinó donde iría a parar su trayectoria profesional. Después de estudiar Dirección de Publicidad y Comunicación Corporativa en la New York Film Academy de Nueva York hizo su primer video de boda en Mallorca en 2014. Así nació su productora 'The Bright Side Weddings', especializada en generar contenido de marca con fotografía y vídeo, con la que se ha recorrido medio mundo grabando todo tipo de ceremonias cristianas, judías, civiles... Los planos, una edición impecable y la banda sonora de sus videos, que delatan su formación musical, le han convertido en un nombre más que solicitado en el universo wedding.
Néstor Feijóo Aragón, fundador de The Bright Side Weddings. (Cortesía)
El material audiovisual es el único recuerdo tangible que tendrás de uno de los días más especiales de tu vida. Por eso, elegir quien será el encargado de captar cada uno de los momentos con el mejor de los objetivos, ocupa uno de los primeros puestos de la lista en la organización de la boda. Eso lo sabe muy bien Néstor. "Hace años se daba mucha importancia a las fotos y, si había presupuesto, se contrataba el vídeo. Hoy es un imprescindible irrenunciable. No solo se trata de 'grabar un evento', sino de conservar la esencia y las emociones de un día único e irrepetible", advierte.
PREGUNTA. ¿Qué hace todo un productor audiovisual grabando videos nupciales?
RESPUESTA. Llegué a las bodas por casualidad. Después de trabajar como becario e ir creciendo en la productora Globomedia participando en series de televisión y cine, me fui a Nueva York para especializarme en dirección de cine. Tras coincidir en un shooting, unos amigos de la empresa Liven me dieron la oportunidad de grabar mi primera boda en Mallorca y aluciné con la experiencia. Ahora no hay nada que me llene tanto como esto. No es solo un trabajo, sino un modo de vida.
R. Observar mucho e intervenir lo justo. No se trata de forzar situaciones ni de convertir a los novios en actores de su propia boda. Es muy importante ser respetuoso y 'leer' los momentos, estar atento a todo lo que pasa sin ser inoportuno. Después, en la postproducción, somos especialmente diligentes con los posibles cambios en los vídeos y muy rigurosos con los tiempos de entrega: el vídeo largo a los treinta días de la boda y los 'teaser' de un minuto, en diez días.
P. ¿Cómo son las bodas que capturas con tu cámara?
R. Con mucha vida, emotivas y muy personales. Nuestro estilo es clásico y visual, ponemos la lupa en el aspecto social y nos fijamos mucho en los pequeños detalles: una mirada, un gesto o un abrazo inesperado, los silencios, muchas veces tan expresivos. No buscamos poses ni escenas pomposas, lo que aporta mucha tranquilidad para los novios y un resultado final muy fiel a la realidad.
P. ¿Cuál es tu método de trabajo?
R. Dos meses antes de la boda les pedimos a los novios que rellenen una ficha informativa para tener el esquema mental de todo lo que va a pasar y que no falte nada ni nadie en el vídeo. ¿El momento más complicado de la grabación? La ceremonia en la iglesia. Es el más 'tenso' para todos y tiene que salir perfecto. Por producción y logística, hay que tenerlo todo perfectamente previsto. Por eso es tan importante que todos los detalles de la boda sean interiorizados por los componentes de nuestro equipo. Así no queda nada al azar porque no es posible repetir ningún plano.
P. ¿Qué tips les darías a novios e invitados para se muevan sin artificios entre cámaras y flashes?
R. La clave está en olvidarse de las cámaras. Para lograrlo, siempre nos vestimos de negro total, lo que facilita pasar lo más desapercibidos posible. Somos casi invisibles. El resto es conseguir crear un clima de cercanía y confianza para que todos estén relajados, que se sientan entre amigos y nos vean como un invitado más. Personas que no solo están trabajado sino que también disfrutan y viven con ellos todos los grandes momentos, gestos y emociones del día.
P. ¿Mejor planos estudiados o que surjan improvisadamente?
R. Las dos cosas. Los planos estudiados aportan orden, intención y cierta elegancia visual y los espontáneos sacan lo mejor de uno mismo. Nos gusta mucho dejar espacio a lo que vaya ocurriendo de forma improvisada que, en la mayoría de los casos, suele ser lo más divertido del vídeo.
P. ¿Cuál es el momento que no puede faltar en un video nupcial?
R. El intercambio de anillos. También cuando los novios, concluida la ceremonia, se suben al coche camino de la celebración. Los nervios ya han desaparecido y todo resulta más distendido. De esos minutos salen planos muy chulos.
P. ¿Qué importancia le das a la música?
R. Toda. Acertar con la música no solo va de que suene bien sino de que conecte con la personalidad de los novios y el recuerdo que quieran tener de ese día. Nosotros les enviamos listas creadas por nosotros de Spotify que les sirvan de inspiración pero, por supuesto, tienen libertad para elegir la música con la que se sientan identificados. Personalmente me gusta combinar varios estilos para que cada parte de la boda tenga su propia atmósfera. En los preparativos y la ceremonia sugiero canciones melódicas y emocionales (las de Iron&Wine no suelen fallar) y en el cóctel y la fiesta, acordes reconocibles y con más ritmo.
P. ¿Qué te diferencia de otros videógrafos tradicionales de boda?
R. Para mí es fundamental crear una experiencia personal con los novios, tener afinidad y empatía con ellos y conseguir que se sientan cómodos conmigo. Realizar un vídeo que puedan ver con el paso de los años y se sigan emocionando. Llevo un seguimiento exhaustivo del evento y me gusta vivir junto a las familias los nervios de los preparativos, la emoción en la ceremonia, la alegría de la fiesta... No solo capturar los típicos momentos prestablecidos ese día, sino ir más allá e inmortalizar momentos y emociones únicas.
P. Has hecho bodas cristianas, judías, civiles... ¿Cuáles son las más laboriosas?
R. Las judías, porque hay muchísimos momentos que retratar: los novios se ponen el velo, rompen el vaso, bailan en las sillas... Son muy visuales pero también muy exigentes en el detalle. No descansas ni un minuto.
P. Dinos algún encargo que se haya quedado en tu memoria...
R. Me quedo con la boda de una pareja de Madrid celebrada en el Lago di Como, que resultó pura ensoñación. El entorno era tan espectacular, que sólo con colocar la cámara ya tenías la mitad del trabajo hecho.
P. En vídeos y fotografías nupciales también hay tendencias. ¿Cuál es la actual?
R. Está al alza todo lo que se siente más real: vídeos más ágiles, menos rígidos. También los vídeos con estilo documental o de moda y enfoques minimalistas. Además, se trabaja cada vez más el sonido auténtico, que permite por ejemplo oir las risas o los aplausos, y las imágenes grabadas con cámaras Super 8 o hadycam, esas que usaban los padres en los años 90.
R. De día y, a ser posible, en entornos al aire libre. Laluz natural lo embellece todo. Además aporta una sensación más limpia, más fresca.
P. También eres músico, cantas, tocas la guitarra y el piano... ¿Alguna vez, en una boda, has hecho doblete?
R. Alguna vez lo he hecho, sí.En mi familia, la música forma parte de nuestro ADN. Recuerdo que, siendo niños, nos decían: "Estudia una carrera pero también música. Si sabes tocar el piano, puedes ganarte la vida en cualquier parte del mundo". Ahora, en muchas ocasiones, me solicitan para dar conciertos en fiestas de empresas, bodas... ¡y me apunto encantado!.
P. Has crecido en la mítica familia Aragón, rodeado de artistas y creatrividad ¿Cómo recuerdas tu infancia?
R. Como una época muy feliz y quizá poco común porque viví momentos fascinantes. Con el tiempo he entendido lo especial que fue crecer rodeado de una familia que vivía el trabajo con tanta pasión. También aprendí algo esencial: que detrás del talento siempre hay mucho esfuerzo y sacrificio. Muchos de mis recuerdos están ligados a ese compromiso con el trabajo bien hecho. A día de hoy, en cualquier reunión familiar nos arrancamos con la guitarra o el piano.
P. ¿Atesoras algún momento especial con tu abuelo, el querido Miliki?
R. Recuerdo sobre todo su ternura y su sentido del humor pero tengo un instante concreto. Durante años mi abuelo estuvo de gira con 'El Circo del Arte' compartiendo escenario con mi madre,Rita Irasema. Yo, con 12 años, me moría de ganas por salir a escena con ellos y me propusieron empezar 'desde abajo'. Así que me regalaron un traje de mozo de pista encargándome una misión: entregarle a mi abuelo una concertina, que por cierto perteneció a su padre Emig, en el centro de la pista. A cambio, él me regalaba una sonrisa y un beso delante de más de 1.000 personas a diario.
P. Si los videos nupciales fallaran, ¿Cuál es tu plan B?
R. Seguramente volvería a la música, de cualquier forma: cantando, tocando la guitarra para otros artistas, produciendo... Otra opción podría ser montar un pequeño hotel en Santander, donde vivo. Pero vamos, todo es pura fantasía. No es algo que tenga en el radar.
P. Tienes un día libre, ¿cómo desconectas?
R. Familia, familia y familia. Con tres hijos pequeños y tanto viaje lo único que me apetece es jugar con ellos, organizar una paella en el jardín, montar en bici o escaparme a la playa de Somo en verano, uno de mis hobbies oficiales.
Siendo hijo de Rita Irasema y sobrino de Emilio Aragón, Néstor Feijóo (Madrid, 1985) ha estado desde niño en contacto con el mundo artístico y audiovisual. Sin embargo nadie, ni siquiera él mismo, adivinó donde iría a parar su trayectoria profesional. Después de estudiar Dirección de Publicidad y Comunicación Corporativa en la New York Film Academy de Nueva York hizo su primer video de boda en Mallorca en 2014. Así nació su productora 'The Bright Side Weddings', especializada en generar contenido de marca con fotografía y vídeo, con la que se ha recorrido medio mundo grabando todo tipo de ceremonias cristianas, judías, civiles... Los planos, una edición impecable y la banda sonora de sus videos, que delatan su formación musical, le han convertido en un nombre más que solicitado en el universo wedding.