Mango recupera la blusa romántica que más favorece: bordada, ligera y perfecta para primavera
Las blusas bordadas vuelven cada primavera por su aire delicado. En color crudo, funcionan con vaqueros, lino o faldas fluidas sin parecer demasiado arregladas
La blusa bordada vuelve como uno de los básicos más delicados de la primavera. (Cortesía / Mango)
Las blusas románticas vuelven cada primavera porque tienen algo difícil de conseguir: arreglan un look sin hacerlo demasiado formal. Funcionan con vaqueros, pantalones blancos o faldas fluidas y aportan ese punto delicado que cambia por completo una combinación sencilla.
Mango cuenta esta temporada con una blusa de algodón bordado floral en color crudo, una de esas prendas que encajan muy bien en el armario de entretiempo. Según detalla la firma, cuesta 49,99 euros y está confeccionada en tejido de algodón, con diseño recto, cuello redondo, manga larga con puños abotonados y cierre de botones en el cuello.
Blusa de algodón con bordados florales. (Cortesía / Mango)
El bordado floral es lo que marca la diferencia. No tiene el aire rígido de una camisa clásica ni resulta tan informal como una camiseta, por eso puede resolver muchos looks de primavera sin exigir demasiado. Con unos vaqueros rectos y bailarinas queda fácil y femenina; con un pantalón de lino o una falda midi adquiere un efecto más cuidado sin parecer excesivo.
El color crudo también ayuda a que sea una prenda versátil. Es luminoso, combina con tonos tierra, denim, blanco, negro o kaki y permite llevarla tanto en estilismos relajados como en otros algo más arreglados. Además, al tener manga larga y tejido de algodón, puede funcionar bien en esos días en los que todavía no apetece ir demasiado descubierta.
Detalle del cuello bordado de la blusa. (Cortesía / Mango)
La clave de este tipo de blusas está en que aportan textura. El bordado, los puños y el pequeño cierre en el cuello hacen que el look parezca más trabajado aunque se construya con prendas básicas. No necesita muchos accesorios: unos pendientes discretos, un bolso de rafia o unas sandalias planas pueden ser suficientes para completar el conjunto.
En primavera, cuando el armario empieza a aligerarse, una blusa romántica como esta puede convertirse en una de esas piezas comodín que se repiten sin cansar. Tiene presencia, pero no resulta difícil de llevar; es delicada, pero no cursi; y encaja con esa forma de vestir cómoda y cuidada que funciona especialmente bien en los meses de entretiempo.
Las blusas románticas vuelven cada primavera porque tienen algo difícil de conseguir: arreglan un look sin hacerlo demasiado formal. Funcionan con vaqueros, pantalones blancos o faldas fluidas y aportan ese punto delicado que cambia por completo una combinación sencilla.