Cuidar la piel del rostro es una rutina cada vez más extendida, pero no siempre se realiza de forma completa. Hay zonas que suelen pasarse por alto y que, según la dermatóloga Carmen Galera, pueden tener consecuencias más importantes de lo que parece.
Una de ellas es el borde del cabello. “¿Te limpias bien la cara? ¿Y el borde del pelo?”, plantea la especialista en un vídeo publicado en Instagram. La pregunta apunta a un gesto que muchas personas olvidan: limpiar correctamente la línea de nacimiento del cabello, donde se acumulan restos de productos cosméticos.
Dos veces al día, seguro (Ron Lach para Pexels)
Tal y como explica Galera, aunque la mayoría de personas presta atención al rostro, evita tocar el pelo durante la limpieza. Sin embargo, zonas como la frente, las sienes o el nacimiento capilar concentran residuos de sérums, cremas o protectores solares.
Además, muchas personas con este tipo de alopecia presentan también problemas cutáneos asociados, como una piel más sensible o con textura irregular. Este tipo de reacciones pueden manifestarse en forma de pequeños granitos o enrojecimiento, lo que apunta a una posible respuesta de la piel ante el uso continuado de productos que no se eliminan correctamente.
Los detalles que se escapan durante la limpieza facial (Pexels)
La buena noticia es que evitar este problema puede depender de ajustes simples en la rutina diaria. La especialista recomienda prestar especial atención a la limpieza del reborde del cabello cada vez que se lava el rostro. También aconseja simplificar la rutina cosmética. “Evita rutinas con mil capas (menos es más)”, señala, subrayando la importancia de no saturar la piel con productos innecesarios.
En casos de piel sensible, añade, puede ser útil optar por alternativas que están siendo investigadas, como los fotoprotectores minerales. Estos pequeños cambios pueden marcar la diferencia en el cuidado de la piel y del cabello. La clave está en no olvidar zonas que, aunque parezcan secundarias, pueden ser determinantes para evitar problemas a largo plazo.
Cuidar la piel del rostro es una rutina cada vez más extendida, pero no siempre se realiza de forma completa. Hay zonas que suelen pasarse por alto y que, según la dermatóloga Carmen Galera, pueden tener consecuencias más importantes de lo que parece.