Hay objetos de limpieza que usamos a diario y que, precisamente por eso, necesitan más atención de la que parece. Las bayetas de microfibra están en contacto con encimeras, fregaderos, restos de comida, grasa o polvo, y no siempre basta con aclararlas deprisa bajo el grifo para que queden listas para el siguiente uso.
Pía Nieto, experta en organización y limpieza y conocida en redes como @piaorganiza, ha compartido un método para actuar cuando las bayetas empiezan a oler mal. "Cuando las bayetas huelen mal es que están sucias”, explica en su vídeo, donde plantea una limpieza profunda con agua caliente, percarbonato de sodio y detergente de platos.
El proceso que muestra consiste en calentar agua entre 50 y 70 grados, añadir tres cucharadas de percarbonato de sodio y una de detergente de platos. Después, introduce las bayetas de microfibra hasta que queden bien empapadas y las deja en remojo durante una hora y media. La idea es que el remojo ayude a desprender la suciedad acumulada antes del lavado final en la lavadora.
Las bayetas de microfibra se usan mucho en limpieza. (Freepik)
El método no termina ahí. Nieto aconseja aclararlas muy bien y llevarlas después a la lavadora con un programa de entre 60 y 90 grados, en este caso sin detergente. Finalmente, recomienda secarlas al aire antes de guardarlas.
Además, la experta insiste en el mantenimiento diario: lavar las bayetas con agua caliente y una pequeña cantidad de jabón después de cada uso, secarlas bien y no dejarlas húmedas bajo el fregadero. También recomienda guardar únicamente las bayetas limpias y secas en un cesto aparte, para evitar que acumulen humedad entre usos.
Hay objetos de limpieza que usamos a diario y que, precisamente por eso, necesitan más atención de la que parece. Las bayetas de microfibra están en contacto con encimeras, fregaderos, restos de comida, grasa o polvo, y no siempre basta con aclararlas deprisa bajo el grifo para que queden listas para el siguiente uso.