Este es el pueblo pesquero que mantiene el encanto de la Edad Media: con casas señoriales, buena gastronomía y un yacimiento milenario
Su casco antiguo amurallado, el barrio de pescadores, la gastronomía mediterránea y la villa romana de Els Munts lo convierten en una escapada ideal para descubrir Tarragona con calma
La cala de Altafulla. (Costa Daurada, Diputación Tarragona)
Altafulla es uno de esos destinos de la Costa Daurada que permiten combinar playa, historia y vida tranquila sin renunciar a una escapada con contenido. Situado en Tarragona, junto al Mediterráneo y cerca de la desembocadura del río Gaià, este municipio mantiene una doble identidad muy atractiva: la del antiguo núcleo medieval y la del barrio marinero abierto al mar.
La playa de Altafulla donde la leyenda dice que las brujas hacían sus rituales. (Turismo de Altafulla)
Su zona más reconocible es la Vila Closa, el casco antiguo amurallado, declarado Bien Cultural de Interés Nacional. Allí se conservan calles empedradas, restos de muralla, casas señoriales, el castillo medieval y la iglesia de Sant Martí, un conjunto que explica por qué Altafulla suele aparecer entre los pueblos con más encanto de Tarragona.
Desde el centro histórico, el paseo puede continuar hacia Les Botigues de Mar, el antiguo barrio de pescadores situado junto a la playa. Sus construcciones frente al Mediterráneo recuerdan el pasado marinero del municipio y hoy forman una de las estampas más características de Altafulla.
A este atractivo se suma la villa romana de Els Munts, uno de los grandes tesoros arqueológicos de la zona. El Museo Nacional Arqueológico de Tarragona la describe como una de las villas aristocráticas mejor conservadas de la Hispania romana, ubicada cerca de la playa y asociada al lujo de las residencias rurales de la época.
Altafulla también funciona como destino gastronómico de verano. Su cercanía al mar invita a probar arroces, pescado, recetas marineras y platos mediterráneos sencillos, especialmente en los restaurantes próximos al paseo y a la playa. Para quienes buscan naturaleza, la desembocadura del Gaià ofrece un entorno protegido ideal para caminar o hacer rutas suaves.
El municipio, además, mira ya al eclipse solar total del 12 de agosto de 2026. La Generalitat ha activado un dispositivo especial para los puntos de observación dentro de la franja de totalidad, seleccionados por criterios de seguridad, accesibilidad y visibilidad.
Altafulla es uno de esos destinos de la Costa Daurada que permiten combinar playa, historia y vida tranquila sin renunciar a una escapada con contenido. Situado en Tarragona, junto al Mediterráneo y cerca de la desembocadura del río Gaià, este municipio mantiene una doble identidad muy atractiva: la del antiguo núcleo medieval y la del barrio marinero abierto al mar.