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El testamento de Lausana y las joyas de pasar de Victoria Eugenia que la reina Letizia todavía no ha lucido
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ENTRE ELLAS, LA PEREGRINA

El testamento de Lausana y las joyas de pasar de Victoria Eugenia que la reina Letizia todavía no ha lucido

La Reina sigue sin lucir dos de las piezas que Victoria Eugenia dejó escrito en su testamento que debían pasar de reina a reina

Foto: La reina Letizia con el collar y los pendientes de chatones en Barcelona. (Limited Pictures)
La reina Letizia con el collar y los pendientes de chatones en Barcelona. (Limited Pictures)

La aparición de la doña Letizia en el Museu Marítim de Barcelona este lunes dio mucho que hablar ya que lució para la ocasión el el collar y los pendientes de chatones. Este gesto ha vuelto a despertar la curiosidad por estas piezas que, tal como Victoria Eugenia dejó escrito en su testamento de Lausana en 1963, deben pasar de reina a reina.

A pesar de que lleva casi doce años en el cargo de Reina, desde la proclamación de don Felipe en junio de 2013, todavía quedan piezas que diña Letizia nunca ha lucido. Entre ellas, la joya más rodeada de leyenda y polémica: la perla Peregrina. Fue descubierta aproximadamente en 1514 en los mares del archipiélago de las Perlas (Panamá) por un esclavo.

El alguacil mayor que controlaba su trabajo realizó, años más tarde, un viaje a Sevilla y aprovechó para venderle está excepcional joya a Felipe II, quien la incorporó al joyero de la familia real española. La Peregrina fue pasando de monarca a monarca hasta la llegada de José Bonaparte, quien ordenó al monarca de entonces, Carlos IV, que le entregara todo el joyero real. José, conocido coloquialmente como Pepe Botella, dejó la perla a su sobrino, Napoleón III, que tras pasar por una crisis económica se la vendió al marqués de Abercorn, quien a su vez la vendió a una joyería inglesa.

placeholder La reina Sofía, con la Peregrina. (Casa Real)
La reina Sofía, con la Peregrina. (Casa Real)

Según la documentación, la joyería inglesa se habría puesto en contacto con Alfonso XIII para saber si le interesaba que las reinas de la familia real española pudieran volver a lucir la Peregrina, pero no llegaron a un acuerdo. Parece que el monarca se habría hecho con una perla similar para regalársela a su esposa Victoria Eugenia. El problema llegó en 1969, cuando la Peregrina salió a subasta en Nueva York. La Casa Real Española negó que se tratara de la perla original, pues afirmaban que la que ellos guardaban en su joyero era la verdadera.

A pesar de los problemas iniciales, el 23 de enero la exclusiva gema fue vendida por 37.000 dólares a Richard Burton, quien se la regaló a su esposa, la actriz Elizabeth Taylor. Sin embargo, la polémica no terminó ahí. Un día más tarde, el 24 de enero, el portavoz de Victoria Eugenia apareció diciendo que la perla que habían subastado era falsa y que la verdadera estaba en su poder. Varios expertos negaron las acusaciones, aunque la Casa Real, a día de hoy, sigue afirmando que su perla es la auténtica Peregrina. ¿La lucirá algún día doña Letizia? ¿Es la verdadera?

En su testamento, Victoria Eugenita también habla de "cuatro hilos de perlas grandes". Existen discrepancias sobre a qué collares se refería la reina. Lo que sí es cierto es que María de las Mercedes reveló en sus memorias 'Yo, María de Borbón', escritas por Javier González de Vega, que repartió los cuatro hilos entre las mujeres de la familia. Por lo que actuamente no estarían en manos de la reina Letizia al completo. Otra incógnita, junto a la de los chatones y la autenticidad de la Peregrina, de las joyas reales españolas.

El resto de joyas de pasar que la Reina sí ha lucido son:

- "Una diadema de brillantes con tres flores de lis". Conocida como la tiara de la Flor de Lis, es la más importante del joyero de los Borbón y símbolo de la monarquía española. Fue creada por la joyería Ansorena y Alfonso XIII se la entregó a su esposa, la reina Ena, con motivo de su enlace matrimonial. La diadema, realizada en diamantes, representa tres grandes flores de lis. También fue utilizada por la condesa de Barcelona durante la coronación de Isabel II. Fue en 1983, durante una visita de Estado de los reyes de Suecia, cuando la reina Sofía la lució por primera vez y desde entonces la ha reservado para grandes ocasiones.

Doña Letizia la estrenó en febrero de 2017, en la visita de Estado de Argentina, la volvió a lucir en su viaje a Reino Unido en julio de ese mismo año y en la entronización de Naruhito en octubre de 2019, así como en las fotos oficiales. También la llevó en la visita de Estado a Suecia en noviembre de 2021 y en la de Dinamarca en noviembre de 2023.

placeholder Retrato oficial de gala de la reina Letizia. (Casa Real/Estela de Castro)
Retrato oficial de gala de la reina Letizia. (Casa Real/Estela de Castro)

- "Dos pulseras iguales de brillantes". Se trata de doos brazaletes realizados con diamantes. Su origen se encuentra en una corona de Cartier que Alfonso XIII entregó a Victoria Eugenia como regalo de bodas. La corona pasó de moda rápidamente y, tras su exilio, la reina encargó a la misma firma que la desmontara y con los diamantes creó estas dos pulseras.

Desde la muerte de Ena, solo habían sido lucidas por doña Sofía, hasta que Letizia las lució por primera vez en febrero de 2017. Desde entonces se las hemos visto en numerosas ocasiones, tanto en actos de gala como en otros más informales. Las suele lucir ambas en la misma muñeca, mientras que doña Sofía prefería una en cada brazo.

placeholder Las pulseras gemelas de la reina Letizia. (Limited Pictures)
Las pulseras gemelas de la reina Letizia. (Limited Pictures)

- "Un broche con perla grande gris pálido rodeada de brillantes y del cual cuelga una perla en forma de pera". Doña Letizia estrenó esta pieza en la Pascua Militar de 2019 y desde entonces la ha lucido en distintas ocasiones, como la cena de gala con Italia en 202. Perteneció a la infanta Isabel y Victoria Eugenia lo lució en numerosas ocasiones, algunas tan importantes como la cena previa a la boda de don Juan Carlos y doña Sofía en Atenas. También ha sido uno de los favoritos de la reina Sofía, y ahora parece que lo es también de su nuera.

placeholder El broche. (Limited Pictures)
El broche. (Limited Pictures)

- "El collar de chatones más grande". Existen dos collares de chatones, por lo que hay dudas de si la reina Letizia ha lucido el "más grande", como señala Victoria Eugenia, o el otro. Aquí va la historia. Para su enlace, Alfonso XIII le regaló a Ena un collar de Ansorena con 30 piezas. Cada vez que el rey tenía que hacerle un regalo a su esposa, le entregaba dos diamantes que se incorporaban al collar. Fueron tantas las piezas que le dio que al final el collar le llegaba por la cintura. Por eso decidió dividirlo, quedando uno más grande y otro más pequeño. Dejaría escrito en su testamento que "el grande" formaría parte del lote de joyas de pasar y recaería en don Juan, el heredero, mientras que el otro, más pequeño y con 27 diamantes, se lo dejó a su hijo Jaime.

Cuando don Juan Carlos ascendió al trono, doña Sofía recibió todas las joyas de pasar, en las que se incluía el collar de chatones grande, que ha lucido en infinidad de ocasiones. Sin embargo, en 1977, la que fuera segunda esposa de don Jaime subastó en Christie's el collar pequeño y en 1982 fue adquirido por alguien cercano a la Casa Real, volviendo así a manos de las mujeres Borbón. Aunque el que lleva Letizia parece más corto que el que lucía Sofía en su momento, no se puede asegurar que el de la actual Reina no sea el grande, pero acortado, teniendo en cuenta además que tiene una pulsera hecha con chatones, pudiendo ser de los sobrantes. La incógnita se resolverá algún día si vemos a doña Letizia luciendo el largo.

placeholder La Reina, con el collar de chatones y la pulsera. (Getty)
La Reina, con el collar de chatones y la pulsera. (Getty)

- "El collar con treinta y siete perlas grandes". Es la joya más valiosa de todas, tal como contaba a Vanitatis José Luis Sampedro, experto en la historia del joyero de la familia Borbón y coautor del libro 'Las joyas de las reinas de España': "Cuando se valoró el lote de joyas, en 1906, se vio que solo ese collar valía más que el resto de piezas juntas, incluyendo diamantes y otras piedras preciosas. Las perlas tienen una particularidad, y es que a medida que aumentan el tamaño, su precio se dispara, no es proporcional. Y en aquel entonces, el lote se valoró en más de un millón de pesetas. Si se hicieron los cálculos bien, era el sueldo de un año de 800 funcionarios de la Administración". Se refiere al collar de perlas rusas que perteneció a la reina María de las Mercedes, primera esposa de Alfonso XII, un regalo que el rey le hizo a su mujer antes de su boda.

placeholder Doña Letizia, con el collar de perlas rusas. (Limited Pictures)
Doña Letizia, con el collar de perlas rusas. (Limited Pictures)

- "Un par de pendientes con un brillante grueso y brillantes alrededor". Formados por un brillante central y otros pequeños brillantes que lo rodean, fueron los elegidos por la infanta Cristina para el día de su boda con Urdangarin. Pertenecieron a la reina Victoria Eugenia y desde que los estrenó se han convertido en unos de los favoritos de doña Letizia.

placeholder La Reina, con los pendientes. (LP)
La Reina, con los pendientes. (LP)

¿Veremos pronto a la reina Letizia luciendo las dos piezas que le faltan? Estaremos atentos.

La aparición de la doña Letizia en el Museu Marítim de Barcelona este lunes dio mucho que hablar ya que lució para la ocasión el el collar y los pendientes de chatones. Este gesto ha vuelto a despertar la curiosidad por estas piezas que, tal como Victoria Eugenia dejó escrito en su testamento de Lausana en 1963, deben pasar de reina a reina.

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